Las noticias del frente llegaron a través de un murciélago mensajero que aterrizó sobre el hombro de Vermud mientras tomaba su té de la tarde.
El informe de los exploradores goblins indicaba que el grupo del Héroe había completado el entrenamiento básico en la Academia Real y comenzaba su marcha hacia el primer puesto fronterizo del territorio demoníaco.
—El grupo consta de cuatro miembros: un espadachín portador de la espada sagrada, una sacerdotisa de alto rango, una maga elemental y un ladrón explorador —leyó Vermud en voz alta, frotándose la barbilla—. A su ritmo actual de avance, tardarán al menos doce semanas en llegar al castillo.
—Eso nos da tiempo suficiente para planificar las trampas de los primeros diez niveles de la mazmorra —añadió la súcubo con entusiasmo.
—No hagan trampas demasiado difíciles —intervino Vermud rápidamente—. Recuerden que nuestro objetivo es que el Héroe llegue con suficiente maná para matarme de un solo golpe sin que sufra demasiado dolor.

