Un día cualquiera, la nación entera de Japón es transferida repentinamente a un vasto planeta desconocido donde coexisten imperios mágicos feudales, dragones voladores y bestias legendarias. Ante la falta de recursos y el choque cultural con las superpotencias mágicas locales, el gobierno japonés debe recurrir a la diplomacia y a sus Fuerzas de Autodefensa.
Cuando los imperios tiránicos intentan someter a las naciones vecinas mediante la magia antigua, se enfrentan por primera vez al poder abrumador del radar, los misiles guiados, los cazas F-15 y la artillería naval moderna.




