Las corrientes de tribulación celestial rugieron sobre el pico más alto del Reino Superior. Rayos de fuego espiritual carmesí descendieron sobre la barrera protectora de Zhou Yu sin causarle el menor rasguño.
—La voluntad de los nueve cielos no puede doblegar a quien ha comprendido el verdadero origen de la creación —dijo Zhou Yu con voz calmada, dispersando las nubes de tormenta con un suave movimiento de su mano.

