Capítulo 163: La llegada de Long Siye


¡Gu Xijiu estaba sorprendida! Lucían similares e incluso sonaban idéntico. ¡La pesadilla de Long Xi continuaba persiguiéndola!

Se levantó y dijo, “Señor, siéntase libre de tomar este asiento. Me sentaré en otro lugar”. Justo cuando se estaba retirando, una mano fue colocada suavemente en su hombro, lo cual de alguna manera le impidió moverse, “está bien, sólo siéntate aquí”. Long Siye comento.

Fue rápido. Long Siye ya se había sentado junto a Gu Xijiu incluso antes de que el Emperador tuviera oportunidad de decir, ‘¿cómo puede ser así?’. Long Siye dijo, “sólo consígueme otro juego de vajilla”.

El Emperador no tenía ni idea de las intenciones de Long Siye, pero la venganza por Gu Xixi era lo primero que le vino a la mente. Esa debía haber sido la razón por la que Long Siye decidió sentarse junto a Gu Xijiu.

El Emperador era inseguro incluso a pesar de que lo escondía detrás de su cara de póquer. Sonrió y dijo, “parece que no hemos hecho nuestra parte lo suficientemente bien como anfitriones”. El Emperador inmediatamente pidió otra vajilla.

El criado quería preparar té para él, pero él agitó su mano y dijo, “lo haré yo mismo”.

Long Siye había traído su propio juego de té que era de color púrpura antiguo.

¡Gu Xijiu estaba asombrada! ¡El juego de té lucía exactamente como el que Long Xi usaba antes!

¡Incluso el té que ella bebía antes de desmayarse se sirvió en ese tipo de juego de té!

Sus movimientos eran tan elegantes mientras estaba preparando el té… Todas las secuencias eran similares a las de Long Xi.

Gu Xijiu lo miró. Ella se miraba tranquila, pero su sangre estaba hirviendo por dentro.

Después de que Long Siye terminó de preparar el té, llenó dos tazas de té y empujó una hacia Gu Xijiu, “Aquí, intenta con este. Esta es una auténtica hoja de té arrancada justo antes de la lluvia. Espero que se adapte a tu gusto”.

Las palabras eran precisamente las que Long Xi le había dicho antes de que ella se desmayara.

“¡Jaja! ¡Era él! Ha venido a probarme nuevamente“. Gu Xijiu dijo en su corazón.

Gu Xijiu respondió, “Gracias, Señor Supremo. No me gusta el té”.

Se sirvió un vaso de agua y sonrió, “sólo me gusta beber agua sola”.

En realidad, a ella no le gustaba el té en su vida anterior. Era sólo porque a Long Xi le gustaba que ella lo convirtió en su favorito. Incluso se familiarizó con todo el proceso de la ceremonia del té para poder tener más cosas sobre que hablar.

Long Siye la miró al rostro y dijo, “¿estás segura? Quizás, estás construyendo un muro para protegerte. ¿Te preocupa que te envenene nuevamente?”

Él usó la palabra, ‘nuevamente’.

Gu Xijiu lo miró miserablemente mientras estaba confundida, “esta es la primera vez que nos encontramos, ¿por qué está diciendo ‘nuevamente’? Además, ¿cuál es la razón para envenenarme? No se ve como algo que haría”.

Long Siye la miró pero no respondió a su pregunta. Cambió el tema y dijo, “tengo otro nombre, un apodo que nadie conoce excepto por dos personas. ¿Adivina?”

Gu Xijiu sacudió su cabeza y dijo, “¡no tengo ni idea!”

“Long Xi”. Long Siye la estaba mirando mientras decía el nombre.

“¡No está mal, me gusta el apodo!” Gu Xijiu estaba muy calmada.

Long Siye siguió mirándola para ver si tenía alguna reacción al escuchar ese nombre. Afortunadamente, no había odio en sus ojos. Ella parecía alguien que se encontraba con un extraño.

Long Siye se sintió triste, pero sonrió y luego nuevamente empujo el té hacia Gu Xijiu, “Inténtalo. Está delicioso, quizás te guste”.