Capítulo 44: Nombra un precio


¡Era prácticamente un robo a plena luz del día! Desafortunadamente, el precio se había establecido con claridad, aunque nadie negaba que se sentía mal.

El salón estaba tan silencioso que incluso se podía escuchar el sonido de un alfiler cayendo. Todos contuvieron su respiración mientras estaban interesados ​​en ver cómo reaccionaría la santa.

Era muy raro mirar a Gu Xixi enfadarse. Hizo una pausa por un momento y después sonrió dulcemente diciendo, “¡está bien, pagaré 80,000 para dar un vistazo!”

Aunque era bella, por lo general no sonreía. Esa sonrisa suya era como la floración de la primera flor y todo el salón parecía haberse alegrado, algunos de los otros postores habían quedado petrificados por su sonrisa.

Incluso el duodécimo príncipe, Rong Yan, quedó atónito por esa hermosa sonrisa, aunque tenía dos hermosas damas al lado. Sintió que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa sólo para hacerla sonreír nuevamente.

Sin embargo, el chiquillo era insensible a ella y no estaba dispuesto a ceder ante tanta hermosura, asegurándose de haber recibido cada onza de plata que pidió.

Poco a poco contó el dinero que Gu Xixi le había pagado y observó cuidadosamente para confirmar su autenticidad antes de abrir la caja para que mirara.

Era serio cuando dijo que sólo le permitiría mirar y al poco tiempo, “¡golpe!”, cerró la tapa, “bien, ya la has visto”.

Gu Xixi se quedó nuevamente sin palabras, “…” Su hermoso rostro repentinamente palideció. Respiró hondo y preguntó, “Señor, ¿por cuánto está dispuesto a vender esa hierba ilusión? ¡Nombra tu precio!”

Sólo con sus palabras, había demostrado que la hierba ilusión había envejecido durante 3.000 años y ¡todos fueron sacudidos! Numerosas admiraciones de pronto se derramaron sobre el chiquillo…

Una sombra púrpura brilló y Rong Chu fue visto volando, “Xixi, ¿la viste claramente?”

Gu Xixi asintió con su cabeza, “¡Sí! Una hierba ilusión de 10 años tiene ocho hojas enfrentadas. Cada hoja es redonda y de un color rojo. Por otro lado, una hierba ilusión de 3.000 años de edad tiene 10 hojas enfrentadas. Cada hoja es tan roja como el color del corazón pero sus pecíolos tienen la forma de media luna y son de color blanquecino…”

Era una profesional en el campo médico y con la cantidad de conocimiento que poseía sobre hierbas medicinales, sólo necesitaba echar un vistazo para diferenciar cada hierba y nunca antes había cometido ni un sólo error.

Aunque no había visto una hierba ilusión de 3.000 años, su Maestro le había enseñado sobre esa hierba en particular y por tanto, sabía cómo identificarla.

Mientras le echaba un vistazo a la hierba ilusión, se dio cuenta de que la mayoría de sus características principales eran idénticas a las que su Maestro le había dicho.

Se sabe que esas hierbas son capaces de limpiar el Qi y reemplazar la médula ósea. El individuo se sentiría como si fuera una persona totalmente nueva. Además, consumirlo podría fortalecer las ‘habilidades externas’ de uno [1], lo que requeriría cientos de años de práctica antes de que alguien fuera capaz de dominarlas.

Además, había un dicho legendario que decía que cuando una píldora para atraer espíritus se refinaba usando una hierba de 3.000 años, podía utilizarse para devolverle el espíritu a un fallecido, lo que básicamente permitía resucitar a los muertos…

En resumen, era bien sabido que los beneficios de esa hierba eran milagrosos. Era tan rara, que sólo alguien con una cantidad extrema de suerte podría encontrarlo, por tanto, no tenía precio.

Gu Xixi realmente quería tener esa hierba. Ella de hecho era una persona rica, ya que inmediatamente se ofreció a comprar la hierba por 10,000,000, ¡lo que sorprendió a todos en esa sala!

Inesperadamente, el chiquillo guardó la caja en su manga y le respondió con sólo dos palabras, “¡No vendo!”

Gu Xixi estaba intentando todo lo posible para persuadirlo mientras continuamente aumentaba la oferta, que había aumentado a 15,000,000. Sin embargo, el chiquillo estaba decidido a no vender la hierba ilusión.

Rong Chu finalmente interrumpió, “¿por cuánto estarías dispuesto a vender la hierba?”

El chiquillo le dio un vistazo, “¿qué te importa? Ya has declarado claramente que no ibas a comprarla. ¿Estás pensando en volver tus palabras?”

Las palabras ahogaron la garganta de Rong Chu. Lamentó profundamente no comprarla en aquel momento y aunque estaba dispuesto a pagar 20 veces más que su precio original, el propietario había insistido en que no la vendería…

Era la naturaleza del hombre que un producto invaluable sea siempre más valioso y por ello, el deseo de Rong Chu por poseer la hierba ilusión fue aún mayor.

[1] ‘Habilidad externa’ el arte de ejercer el poder interno para derribar a un oponente. Sin la cual, la capacidad de lucha de un practicante o kung fu es limitada.