Capítulo 4: Subestimación


Gu Xijiu tiró de las cortinas de la cama y se envolvió, mientras le echaba un vistazo al Conde muerto y sonreía maliciosamente.

¡El Conde loco la ha subestimado!

A pesar de que ella tenía una fuerza inferior en su cuerpo, ¡su respuesta fue tan rápida como un rayo!

Además, había hecho algunos planes en su mente anteriormente e incluso había calculado cuando sería el mejor momento para atacar.

El Conde Le Hua yacía en el suelo con sus feroces ojos abiertos. Su horquilla de jade había penetrado su corazón con sangre brotando lentamente desde el fondo del alfiler.

Estaba desnudo. Gu Xijiu pateó la manta que voló en el aire y cayó sobre su cadáver. Ella dejó su encantador rostro al descubierto y luego tomó un pañuelo para cerrarle sus ojos, para que pareciera que estaba durmiendo.

“¿Mi Conde?” Alguien estaba revisando desde fuera, la voz sonaba como los dos sirvientes anteriores. Debieron haber regresado de la fosa común.

Gu Xijiu se apresuró a regresar a la cama y bajó las cortinas. Todas las cortinas cayeron cubriendo toda la cama.

“Uno de ustedes, por favor entre”, dijo Gu Xijiu, imitando la voz del Conde Le Hua.

Los dos sirvientes no sospechaban nada, y uno de ellos entró al salón.

“¿Se encuentra bien, Mi Conde?” El sirviente A estaba revisando en la puerta.

“Acércate”. Gu Xijiu continúo diciendo con la voz del Conde Le Hua.

El sirviente A no se atrevía a desobedecer y caminó hacia la cama. Este se agachó…

“¡Shhh!” Sopló un rastro de viento y una sombra acababa de salir de las cortinas. Antes de que pudiera levantar su cabeza para comprobar, sólo escuchó un crujido y ¡su cuello se rompió instantáneamente!

Fue un espectáculo lamentable de ver, ya que ni siquiera tuvo la oportunidad de hacer ningún sonido antes de caer en el suelo.

¡Ni siquiera supo quién fue el asesino!

Gu Xijiu arrastró al sirviente muerto hasta la parte posterior de la cama y luego usó el mismo método para atraer al otro sirviente. De forma similar, el segundo sirviente murió en sólo unos segundos.

Ella movió circularmente su muñeca, mientras se sentía cansada de moverse tanto sin su fuerza interna. Su velocidad era un poco más lenta de lo usual, pero eso fue suficiente para matarlos.

Gu Xijiu exhaló mientras se sentía aliviada. Limpió la escena y luego dejo el salón.

Dado que la residencia era únicamente para que el Conde torturara a las jovencitas, no había muchos sirvientes allí, aparte de algunas personas que patrullaban las cercanías.

Gu Xijiu era buena escondiéndose, por lo tanto, nadie notó su existencia.

Un momento después, regresó al lugar donde tuvo su bañó antes y sin dudarlo mató a las dos mujeres que podrían reconocerla.

Inicialmente, ella quería encontrar su ropa, pero sólo encontró algunos trapos. Aparentemente, esas personas no esperaban que ninguna de las jóvenes sobreviviera, y ese era el por qué destruyeron todas sus pertenencias – las cuales podrían exponer su identidad – después de que eran enviadas con el Conde Le Hua.

Cuando estaba a punto de quitarle la ropa a una de las mujeres muertas, escuchó a alguien gritando, “¡el Conde fue asesinado! ¡Atrapen al asesino!”

¡Era muy tarde!

Gu Xijiu intentó escapar y desapareció al instante…