Capítulo 55 – Espada de Luz

Junto con un grito aterrador, la gárgola descendió del cielo y sus garras en forma de gancho se aferraron a los hombros de Burnley, para levantar en el cielo, su figura en el aire se parecía a la de una pelota. El hombre de negocios reaccionó inconscientemente e intentó zafarse del gárgola, pero al darse cuenta de que estaba en el aire, palideció al instante y dejó de moverse.

Al alzar sus cabezas, en secreto despreciaron su cobardía. A pesar de que sabían que podría haberles pasado a cualquiera de ellos lo mismo.

Brendel levantó su mano y gritó su comando sin mirar atrás: “¡Uom (vuelve)!”

Cuando finalmente miró hacia atrás, los soldados frente a él dieron un paso atrás bajo su mirada. Sin embargo, una vez que lo hicieron, observaron que Ciel estaba rodeado por cientos de lanzas.

“¡No me ataquen, me rindo!” El joven mago alzo sus manos para mostrar que no tenía intención de resistirse.

[Podrías ayudar un poco más?]

Brendel suspiró y agiro la cabeza. Pero Ciel no pareció ver a través de sus acciones y parpadeó varias veces, diciendo: ‘Todo depende de ti mi señor, ya hice mi mejor esfuerzo’.

Brendel quería arrancar su cabello.

Los jinetes de la melena blanca marcharon detrás de la espalda de Brendel, como si quisieran tomar el control de la situación de los nobles.

El señor Manzana desde lejos comenzó a maldecir, todos los factores le impidieron que pudiera controlar la situación antes que él. Makavu estaba muerto, Burnley estaba en aire, Granzón todavía estaba en la fortaleza. No había nadie a su lado que fuera util.

Solo podía cabalgar solo. Pero la verdad era que estaba soportando la transpiración fría en su espalda. Estaba casi seguro de que la gárgola iba tras él.

[Pero, ¿por qué capturó a Burnley?]

El señor Manzana hizo un gesto con su mano y llamo a algunos nobles a su lado, cabalgarón hacia el centro del ejército que rodeaba a Brendel. Se detuvo frente a Luc Beson. Las dos personas no tenían mucho que decirse, ya que la tensión entre los nobles y el líder del ejército regional de Grinoires era demasiada como para ser corteses.

El ‘Tigre’ Luc Beson se irguió tan alto como una lanza montado en el caballo. Sonrió mientras miraba a Esebar y los nobles detrás de él. Podría estar en el ejército de la melena blanca, pero su corazón estaba en la facción del monarca que buscaba recuperar su poder. Las dos partes se miraron el uno al otro, pero no quería perder tiempo en ellos.

Estaba más interesados en Brendel, aquel joven que logró crear caos frente a un gran ejército, y derroto a sus líderes de escuadrón en un abrir y cerrar de ojos mientras escapaba. Pero se sorprendieron al descubrir que la mirada de Brendel estaba sobre ellos.

[¿Nos conoce?]

Luc Beson frunció el ceño, pero rápidamente se calmo.

“Joven, le daré la oportunidad de liberar al miserable caballero, Señor Burnley. Como puede ver, su aliado está en nuestras manos.” Luc Beson se hizo cargo de toda la situación una vez que habló.

Brendel confirmó que él era Luc Beson después de escuchar su voz. Había oído hablar de su voz durante las misiones en la Fortaleza de Riedon antes de la primera Guerra de las Rosas Negras.

[El tigre, Luc Beson. Un espadachín de rango plateado superior, uno de los luchadores más fuertes en toda la región de Aouine.]

Brendel no se atrevía a subestimar a un enemigo formidable como él. Sus pensamientos se movieron rápidamente. Miró a Luc Beson y Esebar, sabia que su única oportunidad de sobrevivir estaba en esas dos personas.

Ese enfrentamiento entre esos dos hombres no era por pura coincidencia.

Esa rivalidad entre los nobles y el ejército regional se debía a la única regla política de Aouine. Como el país provenía del astillado Kirrlutz, sus reglas derivaban de la Biblia Negra. Debido a la larga historia de los señores luchando entre sí, el cuarto gobernante de Aouine, Einz Primero creó la regla de tener un ejército propio en su región gobernanda.

Los señores comenzaron a crear su propio “país” como un principado. Dentro de esos “países”, los señores disfrutaban de un poder administrativo completo y de sus propias leyes. Sin embargo, el rey impuso un impuesto sobre todas las minas, terrenos y granjas, mientras que los nobles eran libres de imponer un segundo impuesto. Los nobles tampoco pudieron mantener sus propios ejércitos privados, y la defensa quedó a cargo de la realeza o del ejército regional.

Con ese sistema dual de separación del ejército y la administración, la familia real controlaba todos los estados y creo un reino fuerte. Sin embargo, no importa cuán gloriosa fuera Aouine, siempre habría delincuentes ambiciosos dentro del reino. Cuando la autoridad de la familia real disminuyera, los opositores aparecerían gradualmente.

Los primeros conflictos internos se produjeron por la regla del “Piadoso Discípulo”, del Rey Edelweiss, hace sesenta años. También sucedieron en la sucesión el Rey Corvado. El Duque Arreck, quien también tenía los mismos derechos de sucesión, quedo lastimado y lleno de rencor, por eso cuando el Rey Edelweiss falleció, los ejércitos regionales gradualmente comenzaron a apoyar a diferentes facciones.

Cuando la familia real descubrió que no podían controlar a los enormes ejércitos, la autoridad en la capital comenzó a menguar: y por eso desde ‘Año de la Bestia Vacía’, la fiscalía no pudo obtener acceso a un tercio de las tierras. Era evidente que la autoridad de la familia real se había reducido a un estado miserable.

El duque Arreck ayudo al rey Oberg a ser el sexto rey para crear un nuevo sistema de leyes de defensa, y solo controlaran así a los ejércitos menores del reino. El ejército negro de Cifahd y el calvario onceavo voluntario Ampere Seale.

Bajo tales circunstancias, el dominio de la familia real sobre muchas áreas se fue debilitando. Sin embargo, la competencia por el poder fue cada vez más intensa entre los nobles y los ejércitos regionales. En la región de Grinoires, el conde y la enemistad del archiduque eran muy bien conocida y eran una fuente de entretenimiento en las tabernas.

En la Fortaleza Rieddon, ese conflicto estuvo presente en los nobles y Luc Beson. Mantuvieron la misma actitud al abandonar a Bucce, pero Luc Beson estaba en desventaja ya que era más débil en cuanto apoyo político y habilidades. Alguien tenia que asumir la responsabilidad del fracaso.

Pero ahora gracias a la llegada de Brendel y sus socios.

Si realmente fueran de la milicia de Bucce y todavía estuvieran presentes para interrogarlos, las excusas de Esebar se convertirían en una mentira, y era un asunto comparable al de engañar al rey. Incluso si la familia real actualmente solo era un simple nombre, los ministros en la capital podrían usar legítimamente eso como una excusa para enfrentarse entre sí.

[Y a causa de esto .. tengo al menos una posibilidad de escapar de esto ileso. Incluso si Esebar me quiere muerto, tiene que buscar la aprobación de Luc Beson.]

Brendel se sintió un poco triste. Sabía que ese sería el resultado, pero no pudo explicárselo claramente a Freya. Si ella supiera que la conclusión final aún era dejarlo en manos de esas facciones en guerra, probablemente no podría aceptarlo.

[Pero incluso si es triste, es gracias a su miopía que puedo usar esta excusa].

Después de escuchar las palabras de Luc Beson, no pudo evitar mostrar una sonrisa escalofriante: “Eso es ciertamente risible, mis estimados nobles.”

Todos quedaron atónitos al escuchar su tono conflictivo.

“Risible?” Luc Beson sonrió mientras miraba hacia abajo desde el terreno más alto: “¿Por qué te parece risible?”

[Tu sonrisa va a ser borrada pronto.] Brendel hizo señas a la gárgola para que se le acercara, y cambio su espada élfica de la mano izquierda a la mano derecha.

“Ser Luc Beson.” Giro la cabeza hacia él una vez más. “¿Quiere que mate a ese gordo bastardo?”

Golpeó la cara de Burnley con su mano, los recuerdos de los eventos que sucedieron hace dos horas pasaron por su mente. Fue cuando el conde Dunn se llevó su espada y la levantó para mirarla de cerca- (TL: OH? Gee, ese evento se sintió como que sucedió hace SEMANAS. Me pregunto por qué).

Los recuerdos se mostraron suavemente en su mente como un río fluyendo, calmándolo. Él inclinó su cabeza y respondió: “Me parece ridículo que algunas personas ni siquiera saben que están caminando hacia la horca. ¿De verdad cree que puedespermanecer en la Fortaleza de Riedon a salvo y que el ejército de Madara no invadirá el territorio de Aouine?

“Madara?” Tanto Luc Beson como el Señor Manzana quedaron confundidos..

“¿Qué estás tratando de decir exactamente, tú bas-, compañero?”, Preguntó el Señor Manzana mientras pensaba con cuidado la posición que tenia con los magos de Buga.

Brendel no quiso perder más tiempo, tomó su espada y la colocó en el cuello de Burnley. Antes de que terminara de hablar, la espada élfica se encendió con una luz brillante.

“La familia del Señor Burnley es bien conocida por su riqueza y conocimiento, ¿puedes decirme qué historia tiene esta espada?” Brendel copió el tono de cierto hombre con una fría mueca.

Ese hombre gordo de repente luchó con todas sus fuerzas del alcance de la gárgola e intentó retroceder.

Brendel finalmente confirmó la sospecha en su corazón y lo ignoró. Él reprendió con enojo a los dos hombres: “Esta espada se llama ‘Espina de luz’, una espada que creada de la luz admist. Todas las criaturas no muertas son destruidas por el brillo de esta espada, pero los imbéciles miopes solo buscan admirarla, pero olvidaron lo que sucedió cuando el Conde Dunn la tomó.”

“Mis estimados nobles, ¿realmente creen que este gordo cerdo es su aliado? Qué notablemente risible, ni siquiera saben que Tarkus ha plantado un espía entre ustedes…”

Luc Beson y los nobles quedaron sin palabras, no sabían si eso era cierto. Aunque el capitán del ejército melena blanca, creía en las palabras de Brendel, deseaba que no fuera cierto.

Brendel empujó la espada a la figura de Burnley, parecida a una pelota. El último chilló lastimosamente cuando su cuerpo se encogió rápidamente, y su apariencia cambió a la de un monstruo feo y muerto.

“¡Un lich!” Luc Beson reconoció a esa criatura en un instante.

Esebar fue aún más exagerado cuando su cuerpo se hundió mientras gritaba. “¡Imposible!”

Su respuesta asustó a todos y lo miraron. La expresión de Brendel era fría. Finalmente supo lo que le sucedió a la Fortaleza Riedon y por qué cayó tan rápido.

[Pero la historia, o el futuro… no se puede cambiar ahora.]

Esebar sintió correr el sudor sobre su frente. Las palabras del condenado bastardo gordo parecían ahora una trampa mortal. Para tratar de capturar a Brendel, había tomado un tercio de los guardias de la Fortaleza y los había puesto bajo el mando de Burnley.

Y esas tropas privadas, probablemente eran criaturas no muertas.

Mientras estaba titubeando, de repente noto llamas azules horribles desde las áreas al oeste y norte de la Fortaleza Riedon. Todos entendieron lo que sucedía ahora.

Esebar sintió que el mundo estaba girando.

“¡Mar-marchen, hacia la puerta sur ahora!”