RW – Capítulo 460

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Capítulo 460: Snaketooth (Parte II)

Pero Snaketooth nunca esperó que cosas aún más increíbles estuvieran por decirse, el siguiente anuncio del orador lo dejó inmóvil.

«En cinco días, durante la segunda semana del primer mes de primavera, el Ayuntamiento distribuirá raciones en la plaza. Todos pueden venir aquí para recibir dos tazones de avena caliente, uno para el almuerzo y otro para la cena. ¡gracias al príncipe por su generosidad!»

Después de las palabras, la multitud comenzó a moverse.

«Dios mío, Gayle tenía razón, ¡el aviso estaba en lo correcto!»

«Sí, vine solo para confirmar eso.»

«¿Mis oídos no me están engañando? ¿Avena gratis todos los días?»

«¿Vas a venir? ¿No tienes mucha avena y carne seca en casa?»

«¡Son dos comidas gratis! Mi señor no me prohibió venir. ¿No oíste que dijo ‘todos’?»

«¡Mi señor!» Alguien gritó de repente. «¿La avena realmente sera gratis? ¿Cuánto tiempo permanecerá de esa manera?»

Esa era la pregunta que estaba dando vueltas en la mente de todos. La multitud se calmó y se giro para mirar al asistente al unísono.

El asistente esperó a que todos se calmaran, y luego anunció con calma: «¡Así es! ¡La avena sera gratis, y la distribución terminara hasta el final de los meses de demonios! Cuéntenle a sus vecinos y amigos estas noticias, ¡porque Su Alteza siempre es fiel a sus promesas!»

Cientos de personas se emocionaron al instante, pero Snaketooth seguía incrédulo de lo que escucho.»¿Comida gratis? ¿Qué significa esto? Significa que podemas evitar temporalmente ser amenazados por Kanas y morir de hambre en la nieve – No, no sólo eso, sino todas las ratas serán capaces de obtener comida fácilmente. Sera difícil que puedan controlarnos!

Pero Kanas no solo se sentará y dejará que esto suceda, entonces, ¿qué hará? ¿Enviara a alguien para dispersar a la multitud, e interrumpir la distribución… o sobornara a los funcionarios del Ayuntamiento para que tiren toda la avena en el río Redwater?

Sin embargo, Snaketooth también notó que el orador siempre mencionaba «Su Alteza», lo que significaba que era el legendario Príncipe Roland quien daba las órdenes para distribuir raciones, no el Duque o las Cinco Familias. ¿Dejará que las Ratas vaguen sin vergüenza, o será realmente diferente de los otros nobles?

No confiaba en ninguno de los nobles, y el recuerdo del día cuando se llevaron a Papper todavía estaba fresco en su mente.

Sin embargo, una pequeña voz en su cabeza no dejaba de preguntarle: ¿Y si fuera verdad, qué pasaría si… fuera cierto?

Pero sus dudas, no rondaron mucho por su cabeza, el orador de la familia Elk en el escenario comenzó a leer otro aviso: solía pensar que esas órdenes eran simplemente trucos de los nobles para meterse con los ciudadanos y no tenían nada que ver con huérfanos como él, pero aún más sorprendente que los dos últimos avisos fue el tercero, estaba dirigido a las Ratas.

«¡Ciudadanos, escuchen! ¡Hay días más brillantes por venir!» El orador gritó algo para calmar a la multitud y luego dijo: «En cinco días, o cuando comience la distribución de avena, Su Alteza comenzará a tomar medidas enérgicas contra el crimen en la Fortaleza Longsong, incluidas las organizaciones callejeras, el robo o cualquier comportamiento que amenace la ¡seguridad y pertenencias de los ciudadanos! Cuando llegue el momento, ¡no se dirijan a las Ratas o visiten tabernas, casinos u otras áreas inseguras para evitar daños innecesarios!»

«El orden de la Fortaleza deberá ser mantenido por todos los ciudadanos, el Ayuntamiento está actualmente reclutando oficiales de seguridad pública y personal policial. ¡A continuación, explicaré los requisitos!»

Snaketooth ya no tenía ganas de escuchar, así que se abrió paso entre la multitud y corrió al lado de la hoguera. «¡Dense prisa, volvamos!»

«¿Has terminado de escuchar?» Sunflower se frotó las manos y preguntó a regañadientes: «Deberías calentarte antes de irte.»

«¡No, tenemos que irnos ahora!» dijo con urgencia.

«¿Que pasó?» Joe podía sentir que algo estaba mal.

«Te explicaré en el camino.» Snaketooth pisoteó su pie. «Tenemos que volver ahora, de lo contrario Kanas escuchará sobre esto a través de otras persona y ¡nos ira peor!»

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El lugar de reunión para las ratas en la zona occidental era una casa de dos pisos oculta en lo profundo del Callejón sin Fin.

Kanas era un hombre intimidante de un solo ojo, y su temperamento y métodos eran tan crueles como su apariencia. Snaketooth personalmente lo había visto azotando a alguien hasta la muerte. También controlaba los suministros de alimentos de varias organizaciones de Ratas en el área, por lo que nadie se atrevía a faltarle el respeto.

Snaketooth sentía lo mismo, así que se arrodilló cuidadosamente frente a Kanas y le contó sobre lo que escucho por parte del orador.

«¿Es el señor de la ciudad esta apuntándonos?» Kanas preguntó con el ceño fruncido, «¿Qué clase de tonterías es esa?»

«…No es el señor de la ciudad», le recordó a Snaketooth con cuidado. «El orador estaba hablando sobre el príncipe.»

«¿Qué demonios sabes?» Kanas escupió. «Ningún noble, sin importar lo importante que sea, puede hacer algo en el territorio de otra persona. Esta es la Fortaleza Longsong, no Ciudad Fronteriza o Ciudad del Rey, y los señores de la familia Honeysuckles y Elks están aquí, así que no hay nada que él pueda hacer. ¿El supuesto protector de la Región Occidental? Solo mira quién está sentado en el castillo. El rey todavía gobierna a Graycastle, pero ¿a quién le importan sus órdenes?»

«Tienes razón», dijo una chica junto a Kanas en voz baja. «Sin mencionar, incluso si el poder cambia de manos, no tiene nada que ver con nosotros. Los nobles son nobles y las ratas son ratas. Solo porque los dos grupos vivan en la misma ciudad, no significa que sean algo parecido.»

«Las ratas son ratas? Eso es lo que me encanta escuchar.» Kanas agarro el trasero de la chica por detrás. «Sin embargo, el segundo aviso es bastante extraño. Por lo general, si los nobles quieren mejorar su reputación mediante la distribución de alimentos, nos avisarían de antemano. Además, por lo general, restringen la cantidad que distribuyen, ¿por qué suena como si trataran de alimentar a toda la ciudad esta vez?»

Nadie pudo responder a su pregunta, pero Snaketooth sabía que todos estaban pensando en esos dos cuencos de avena.

«Tal vez… ¿los nobles quieren tener buenos términos con Sir Bloodyhand?» La niña se rió entre dientes.

«Quién sabe.» Kanas se encogió de hombros. «Iré a preguntarle al jefe más tarde. Solo él conoce y comprende estos asuntos relacionados con los nobles.»

El llamado «Bloodyhand» era el rey de las Ratas de la Zona Occidental, y se rumoreaba que él era muy cercano a los nobles de bajo nivel. En cierto sentido, ya no era una Rata regular, sino un «noble clandestino» sin título; pero, todos los reyes de as Ratas tenían conexiones sociales similares.

Ante ese pensamiento, Snaketooth suspiro aliviado. Sabía que la amante de Kanas tenía razón. Tanto los nobles como las ratas han existido durante cientos de años, así que no importa que cambie en los niveles superiores, el mundo subterráneo siempre se regirá por sus propias reglas… Su Alteza también es parte de los nobles, entonces, ¿qué puede hacer?

«Por cierto, sé exactamente lo que todos ustedes están pensando en este momento.» Kanas se rió entre dientes. «¿Quieren probar la avena del ayuntamiento? Pero en el día de la distribución, todos permanecerán en esta sala, y nadie puede salir. Entendido. Si alguien come de ello a mis espaldas, me aseguraré de que nunca coma otro ¡cosa en su vida!»