Hola, Bueno inicio mi aventura en Teamchman, bueno tal vez algunos digan por que la traducción se parece a la de alguna pagina. Eso se debe a que fui traductor de ella, por lo que no es plagio ni nada, bueno en fin es todo gracias por su apoyo. Subiré todo y después lo editare y corregire(solo los del principio, ya que ahí se encuentran mis fallas)

Capítulo 1: A partir de Hoy, Soy un Príncipe Real.

Cheng Yan sentía que alguien lo estaba llamando.

-Su Alteza, despierte…

Los sonidos cada vez eran más fuertes. Poco después, sintió que alguien tiraba pausadamente de su manga.

-¡Su Alteza Real, Príncipe!

Cheng Yan abrió los ojos de forma abrupta, e inmediatamente se dio cuenta de que el entorno con el que se encontraba familiarizado ya no estaba, su escritorio de trabajo, y las paredes llenas de notas, habían desaparecido. Todo había sido reemplazado por un paisaje extraño. Mirando a su alrededor pudo ver que una plaza publica, rodeada por pequeñas casas de ladrillo, así como una horca erigida en el centro de la plaza, se encontraban ahora dentro de su campo de visión. Se dio cuenta también que el mismo estaba sentado en la plaza, y que frente a él se encontraba una mesa. No había ninguna rastro, de la silla de oficina giratoria blanda bajo su trasero, sino mas bien el rastro de una silla de hierro fría y dura en su lugar. También sentados a lado de él, se percato que, un grupo de personas estaba sentado observándolo atentamente. La mayoría de ellos se encontraban vestidos como los Señores y Damas de época medieval como las películas occidentales, tratando de reprimir sus risas.

¿Qué demonios? ¿acaso no estaba apurado en terminar mis planos mecánicos antes de la fecha límite? Cheng Yan se quedo anonadado, entonces pensó. Durante tres días consecutivos, había estado trabajando horas extras, así que cuando escuche los latido de mí corazón inestables, llegue a la conclusión de que mí cuerpo como mi mente, se encontraban al limite, por lo que decidí tomar un siesta en el escritorio para…..

-Su Alteza, por favor, de la orden.

La persona que se encontraba hablándole, era quien secretamente había tirado de su manga. Su rostro era viejo, parecía tener 50 o 60 años, y vestía una túnica blanca. A primera vista, se parecía un poco como Gandalf, de ‘El Señor de los Anillos’.

¿Estoy soñando? Pensó Cheng Yan mientras se lamía sus labios secos.

¿Orden? ¿Qué orden?

Al observar rápidamente a su alrededor, noto que todos los que lo rodeaban se encontraba mirando hacia el centro de la plaza, específicamente hacia la horca. También se dio cuenta, de que lo ciudadanos de la ciudad que estaban en la plaza, se encontraban gritando, alzando sus puños, y uno que otro arrojando piedras a la horca.

Cheng Yan sólo había visto un instrumento de muerte antiguo en las películas. La horca consistía fundamentalmente en dos pilares que se encontraban extendidos hacia arriba a unos 4 metros de la tarima, tenia una viga transversal extendiéndose entre los dos pilares con una cuerda de cáñamo amarillo gruesa alrededor de la mitad de la viga. Un extremo de la cuerda estaba atado a la horca, y el otro extremo atado con un nudo alrededor del cuello del prisionero.

Del extraño sueño que Cheng Yan pensó que se encontraba, descubrió que todo era real. Aunque generalmente, se ponía lentes para ver las palabras dentro de un pc partatil, se dio cuenta que en esos momentos podía ver con nitidez a la horca, que estaba a cincuenta metros de distancia, sin sus gafas.

También fue capaz de ver que, el prisionero que estaba en la tarima, apunto de ser colgado en la horca, se encontraba con las manos atadas sobre su espalda y con una capucha sobre su cabeza. Las ropas que estaba vistiendo no eran mas que unos harapos grises, sucios y ásperos. Su tobillo expuesto era tan delgado, que parecía que fácilmente podía envolver su mano alrededor de él. Cheng Yan también juzgó que por su pecho débilmente abultado el prisionera, era una mujer. Al observarla temblando en el frío viento, se dio cuenta que estaba tratando de levantarse derecho para enfrentar su destino.

Muy bien entonces, pensó Cheng Yan, ¿Qué crimen cometió esta mujer para que tantas personas se encuentren indignadas, y estén esperando a que sea colgada con tanta rabia y hostilidad?

Como si de repente encendieran una vela, recuerdos aparecieron dentro de Cheng Yan, y pronto se di cuenta de la situación.

Ella era una ‘Bruja’.

Eran conocidas como la encarnación del mal, debido a que se creía que cayeron ante tentación del diablo.

-¿Su Alteza?- La mirada de Gandalf se encontraba preguntadole cautelosamente.

Cheng Yan miró al viejo y según los recuerdos, el anciano no se llamaba Gandalf, su verdadero nombre era Barov, y él era un Ministro Auxiliar de Finanzas enviado por el padre de Roland para ayudar en el gobierno de su Territorio.

Cheng Yan también gracias a los recuerdos, se dio cuenta que la identidad de él, era la del Cuarto Príncipe del reino de Graycastle, Roland, el cual fue enviado a ese lugar para gobernar ese territorio. Y durante esos días, los habitantes de Ciudad Fronteriza capturaron y arrestaron a una bruja, que llevaron inmediatamente a los guardias locales para interrogarla. ¿Interrogarla? No… inmediatamente fue sentenciada sin oportunidad de defenderse. La ejecución de las brujas generalmente era supervisada por los Señores Locales o los Obispos, pero desde que tenía el control de ese Territorio, tales se convirtieron en su obligación.

Su memoria respondió inmediatamente a cada una de sus preguntas, no le fue necesario filtrarlas y leerlas, parecía como si siempre hubieran sido sus propios recuerdos. Después de estar momentáneamente confundido, se dio cuenta de que un sueño no podía tener tantos detalles. ¿He viajado realmente a través del tiempo, a la edad oscura de la Europa medieval, y me convertí en Roland? ¿He pasado de ser un ingeniero mecánico lamentable a un Cuarto Príncipe magnífico de la noche a la mañana?

Ese pedazo de Territorio que parecía estéril y atrasado estaba situado al occidente del Reino de Graycastle, el cual era un nombre que nunca había visto en sus libros de historia.

Bueno, entonces, ¿cómo manejare esto? Cheng Yan pensó.

Cheng Yan decidió alejar todos esos pensamiento junto con el de su viaje a través del tiempo y el espacio, y su preocupación se centro en como detener la farsa que tenía frente a él. Asignarle la culpa a las “Brujas” por los desastres y desgracias era simplemente un acto de ignorantes y bárbaros. Él realmente no quería hacer nada tan estúpido como colgar a otra persona sólo para satisfacer a las masas.

Agarró los papeles que tenia en su mano Barov y los arrojó al suelo y lentamente dijo: -Me siento cansado, daré la orden otro día ¡Ahora dispersa a la gente!.

Cheng Yan sabia que no podía arriesgarse a ser imprudente, así que busco cuidadosamente dentro de los recuerdos y se comporto como el Príncipe, el tenia un comportamiento de dandy y solía ser pícaro. A el Cuarto Príncipe le gustaba ser desordenado, tenía un carácter desagradable, y hacía  lo que quería sin pensar en las consecuencias de sus acciones. De todos modos, Cheng Yan pensó, ¿puden realmente esperar algo, de alguien que se encuentra en sus veinte y algo años de edad?

Los Miembros de la Nobleza que estaban sentados alrededor, mantuvieron su ecuanimidad ante su declaración inesperada, pero solo un hombre alto que vestía una armadura se puso de pie y dijo, -¡Su Alteza, esto no es una broma! las brujas tienen que ser ejecutadas inmediatamente después de ser identificadas, ¡Si no las brujas podrían tratar de rescatarlas! ¿Quiere que la iglesia se involucre cuando escuche que hemos permitido que una bruja viva? ¡No podemos dejar pasar este asunto!

Carter, ese hombre de aspecto decente, era en realidad su Comandante de los Caballeros. Cheng Yan frunció el ceño y con un tono de burla le dijo, -¿Por qué? ¿Tienes miedo- .Un hombre con un brazo más grueso que la cintura de la “bruja” en realidad le teme a un asalto hecho por mujeres a la prisión. ¿Las brujas son realmente las mensajeras del diablo?, -¿No es mejor atrapar más brujas, que conformarse con una?

Al darse cuenta que se quedo totalmente silenciado, Cheng Yan agitó su mano y sus guardias inmediatamente lo rodearon, para partir. Carter pensó un momento si debía o no irse con las tropas que caminaban al lado del Cuarto Príncipe. Mientras el príncipe pasaba al lado de los nobles, ellos le dieron sus respetos, pero Cheng Yan noto el desprecio en los ojos de aquellas personas.

De vuelta en el Castillo, situado al sur de la Ciudad Fronteriza, despidió a su inquieto Ministro Barov en la puerta de su habitación. Dentro de ella finalmente pudo dar un suspiro de alivio.

Como una persona que había pasado el noventa por ciento de su tiempo hablando con la gente a través de una computadora, tener que enfrentar a todo el mundo ya había superado su zona de confort. Cheng Yan al entrar al dormitorio del cuarto príncipe, tomó asiento en la cama, y finalmente se sintió calmado, al mismo tiempo intentó reprimir los constantes latidos de su corazón. Lo más importante para él, en esos momentos era aclarar la situación. ¿Por qué el príncipe Wimbledon, no podía quedarse en la Ciudad del Rey, la Capital del Reino, y fue enviado a esa tierra estéril?

La respuesta que se le ocurrió en su mente lo dejó estupefacto.

Roland Wimbledon fue enviado, para luchar por el derecho de sucesión para convertirse en Rey.

Todo fue debido a la maravillosa proclamación del Rey Wimbledon III de Graycastle al decirle a sus hijos: -¿Quieren heredar el reino? Los príncipes y princesas primogénitos no tiene necesariamente el derecho de ser Rey, sólo la persona que demuestre ser capaz de gobernar puede heredar el País- De esa manera colocó varios territorios bajo el gobierno de sus cinco hijos, y después de cinco años decidiría quién se convertiría en su sucesor basado en el nivel de destrezas que mostraran durante el gobierno de sus respectivos territorios.

Basándose en la forma de gobierno de los territorios, para tomar la decisión de quién debía heredar el trono, era dar igualdad de oportunidades sin importar el género. Eran conceptos muy ilustres, pero el problema real era como implementar dichas ideas. ¿Había alguna garantía de que los cinco recibieran las mismas condiciones de partida? No era lo mismo que jugar un juego de estrategia en tiempo real. Por los recuerdos y conocimientos, al segundo hijo le había otorgado el mejor territorio. Cuando pensó en ello, parecía que entre las cinco regiones que se les habían dado, ninguna de las otras era peor que Ciudad Fronteriza. Su punto de partida era simplemente el peor.

Además, ¿cómo evaluara el nivel de gobierno? ¿por la población? ¿por el poder militar? ¿o la situación económica?, Wimbledon III no mencionó ninguna ley, ni puso restricciones a la competencia. En caso de que alguien quisiera asesinar secretamente a los otros candidatos, ¿qué hará? ¿la Reina estaría de acuerdo en ver a sus hijos matándose entre sí? Espera… Recordó cuidadosamente, otra mala noticia; La Reina  yahabía fallecido desde hace cinco años.

Cheng Yan suspiró. Obviamente, la época en la que se en contrataba era bárbara y oscura. Sólo por la forma en la que parecían matar a las brujas fue suficiente para darse cuenta de ello. Además, Cheng Yan pensó, ¿por qué quiero convertirme en rey?, sin Internet y ninguna comodidad de la civilización moderna, tendría que vivir la misma vida que los nativos. Quemando brujas para divertirme, viviendo en una ciudad donde todo el mundo desecha sus excrementos donde quieran, y finalmente muera por la Peste Negra.

Para Cheng Yan el reencarnar en un Príncipe ya era considerado un punto de partida muy alto. Aunque no se convirtiera en Rey, llevaba la Sangre Real. Mientras pudiera permanecer vivo sería considerado como uno de los Señores del Reino.

Cheng Yan calmo sus pensamientos y se dirigió al espejo de su dormitorio. El hombre que se reflejaba en el espejo tenía el pelo gris claro, el cual era el rasgo más distintivo de la familia real. Su rostro estaba ligeramente pálido y sus rasgos faciales eran regulares y ademas carecía de físico. También recordó, que le gustaba complacerse mujeres y vino con cierta regularidad. Tenía varias amantes en la Ciudad del Rey, pero todas aceptarón voluntariamente, no había obligado a nadie.

En cuanto a la causa de su propio experiencia… Cheng Yan pensó que, debido a que su jefe había arreglado horas extras para que trabajaran, gracias al deseo de la compañía por progresar, causo su muerte. Las víctimas de muerto, por casos como esos eran por lo general codificadores, ingenieros mecánicos y programadores.

Al final, no importa lo que piense, por lo menos tengo el equivalente de una vida extra. Realmente no debería quejarme demasiado, en los próximos días, podría ser capaz de mejorar lentamente esta vida, pero mi primera tarea es jugar a ser el Cuarto Príncipe convenientemente, para que otras personas no sospechen de mi comportamiento y crean que estoy poseído por el Demonio. Así no me llevaran a la hoguera, Cheng Yan pensó.

​-Así que, para vivir bien…- Respiró hondo, se miró al espejo y susurró, -A partir de ahora, sere Roland Wimblendon.