GDK – Capítulo 880

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Capítulo 880: Carnada


Larikson, Hofs y los expertos que llevaron, se reunieron ante la Residencia Han. Aunque habían sido vigorosos y fervientes mientras marchaban hacia la residencia, estaban preocupados y vacilantes cuando llegaron a su destino.

Una extraña y escalofriante nube oscura flotaba sobre la Residencia Han que estaba rodeada sobre una gruesa niebla oscura. Ninguno de los expertos reunidos en el exterior podían ver a través de la niebla para ver que peligro podría haber al frente. Habiendo comido toneladas de disparos destructivos de los Cañones de Cristales de Energía, los guardias divinos de Ciudad Hushveil habían aprendido a temerle a la Casa Han. No se atrevieron a cargar temerariamente.

Incluso Hofs y Larikson inmediatamente alzaron sus manos, señalándoles a los expertos que esperaran para ver la situación particular del frente. Llevaban rostros oscuros mientras usaban sus almas divinas para revisar la Residencia Han.

Después de un largo tiempo, ambos pusieron miradas de asombro. Hofs exclamó suavemente, “algo está mal. Mi alma parece haber sido bloqueada por la gruesa niebla. No puedo sentir ningún aura de vida en absoluto. Esto es imposible, estoy seguro de que están adentro. ¡De alguna manera deben haber bloqueado el poder de sensibilidad de mi alma!”

Larikson asintió y dijo, “en efecto. Yo tampoco puedo sentir algún aura de vida. Pero estoy seguro de que los de la Casa Han no han dejado el Fuerte Lasberg. De mi inteligencia, han estado defendiendo el Fuerte desde hace mucho. Aquellos que dejaron el Fuerte eran todos civiles”.

Hofs sabía exactamente de dónde venía la ‘inteligencia’ de Larikson. Se burló y dijo, “Wallace realmente es intolerante a la competencia. Pero eso es algo bueno, jeje. Después de erradicar la Casa Han, voy a extender la verdad entre el público. Si Bryan no está muerto, sabrá del papel que jugó Wallace. ¡Para entonces, no importa si está dispuesto o no, deberá pelear a nuestro lado!

“En efecto. ¡Wallace es muy astuto, pero nosotros también! ¡Jeje, aunque nosotros somos los que estamos haciendo el trabajo sucio, las manos de Wallace no están menos ensangrentadas que las nuestras!” Larikson obviamente no planeaba dejar que Wallace jugará el papel de un observador inocente. También planeaba tirar de él hacia el fango.

“No esperaba que la Casa Han nos diera tantos problemas. Quizás necesitamos ser más precavidos”, dijo Hofs con gravedad mientras observaba la Residencia Han justo frente a él mientras esta estaba debajo de la gruesa niebla.

“Intentemos con ataques de largo alcance, de la misma manera que tratamos con la barrera de antes”, propuso Larikson.

Hofs asintió y le ordenó a sus tropas, “¡tomen algo de distancia de la Residencia Han y comiencen a bombardearla! ¡Veamos si pueden soportar siquiera una sola ola de nuestros ataques unidos!”

Esos guardias divinos de Ciudad Hushveil no vacilaron. Como el Señor de la Ciudad ordenó, enviaron un colorido y deslumbrante enjambre de energías divinas hacia la Residencia Han, esperando que eso revelara la situación bajo la niebla.

Hofs y Larikson habían estado observando atentamente mientras los deslumbrantes ataques de las energías divinas caían en la densa niebla. Era como si una roca fuera arrojada en un océano sin fondo. No escucharon ningún chillido de algún ser, ni escucharon las intensas explosiones que deberían escucharse.

‘¡Algo no está bien!’

Era claro para todos los reunidos ante la Residencia Han que la gruesa niebla no era nada simple como se veía. Estaban sobresaltados y comenzaron a pensar sobre cómo deberían preservar sus propias vidas.

“Tu, tu y tu, avancen y encuentren una manera de entrar, debe ser sólo un truco de la Casa Han para mantenernos en el exterior”, instruyó Hofs mientras elegía al azar a unos cuantos de sus guardias.

Esos guardias que fueron elegidos como carne de cañón, se sintieron aterrados y enojados pero llevaron a cabo las órdenes de su Señor de la Ciudad. Muy lenta y cuidadosamente, entraron en la gruesa niebla. Inmediatamente notaron que sus sentidos fueron enormemente afectados, con sus ojos sin poder ver a más de diez metros. Pisando el suelo plano como si estuvieran sobre el aire. Todo a su alrededor parecía irreal.

Usando sus almas divinas, Larikson y Hofs observaban los movimientos de la carne de cañón. De alguna manera parecían alegres de que esa carne de cañón no sufriera ataques feroces como anticiparon. Sin embargo, no bajaron su guardia y continuaron observando los movimientos.

La carne de cañón gradualmente encontró su camino a lo profundo de la Residencia Han. Siguieron caminando y caminando pero no veían ninguna estructura ni sentían algún signo de vida. No podían encontrar ni la forma de entrar o de salir.

Larikson y Hofs pusieron apariencias confundidas. Habían estado observando a esa carne de cañón moviéndose en los alrededores a través de sus almas divinas, estimando su localización y movimientos. Los dos descubrieron que habían estado de un lado a otro en una pequeña zona. Y no importaba cuántos círculos daban, no se aventuraban más en la Residencia.

Hofs, dado su temperamento, desde hace mucho estaba gritando y maldiciendo. Sin embargo, al parecer era como si esa carne de cañón que envió no lo escuchara en absoluto. Continuaron yendo de un lado a otro en la misma área. No iban más profundo y no podían encontrar el camino de regreso.

Muy pronto, Hofs se impacientó. Eligió unos cuantos guardias más y les ordenó, “ustedes, entren por otro lado. Podría haber una barrera del tipo de bucle espacial así que tengan cuidado. No sean inútiles como esos estúpidos que ni siquiera pueden encontrar la forma de volver”.

“No se preocupe, mi Señor. Cultivo en la energía del espacio. Si hay cualquier barrera del edicto del espacio allí, puedo identificarla y destruirla fácilmente”, aseguró uno de los guardias elegidos antes de tomar el liderazgo para entrar en la niebla.

Nuevamente otro puñado de carne de cañón trato de entrar en la Residencia Han. Una vez que cruzaron una cierta distancia, de alguna manera, todos comenzaron a caminar en círculos como si hubieran perdido su sentido de dirección. Fue lo mismo que le ocurrió al primer puñado de carne de cañón.

Hofs sabía que era inútil enviar más carne de cañón a la Residencia Han. Giró hacia Larikson y preguntó, “¿qué piensas?”

“Deben tener alguna clase de barrera del edicto del espacio y el experto que la desplegó debe tener un profundo nivel de maestría en la energía del espacio. De lo contrario, tus hombres no estarían tan perdidos y atrapados”, dijo Larikson después de pensar por un momento.

“¿Y?” Hofs observó a los expertos que él llevó antes de decir con una voz profunda y ligeramente furiosa, “¿no piensas que es tiempo para que ustedes sean útiles?”

Aunque los dos fueron a asediar el Fuerte juntos, sólo los guardias divinos de Hofs habían sido puestos en el frente. Larikson y sus expertos en su mayoría sólo supervisaban. Era fácil ver el porqué Hofs no estaba feliz.

El primero rio siniestramente, asintió y dijo, “muy bien. Se dio la vuelta y le disparó una mirada a un dios alto del trueno de pie junto a él antes de ordenarle, “Kinu, ve e inténtalo. La energía del rayo puede perturbar el edicto del espacio. ¡Creo que con suficiente bombardeo de la energía del rayo, esas barreras espaciales serán destruidas!”

El dios alto del trueno llamado Kinu se inclinó ante él. Sin decir una palabra, se transformó en un rayo y se disparó a la niebla. Mientras se movía, el rayo comenzó a rugir, pequeñas chispas eléctricas saltaban entre la nube oscura y la energía del rayo se acumulaba.

*** En la Residencia Han, Bollands, llevando un rostro helado y astuto, ordenó, “¡activa el Proyector de Escenarios Ilusorios y pon la carnada para que entren!”

“¡Yo lo hago! Jeje, retiremos temporalmente la niebla y ahorrémosle la vergüenza a ese tipo que cultiva la energía del rayo”, dijo Gilbert emocionado antes de ir a activar los interruptores.

De todos los que estaban en la sala de reuniones, Bollands, Sanguis y Gilbert eran los únicos familiarizados con las formaciones demoníacas grandes y pequeñas alrededor de la Residencia Han. Antes de que Han Shuo dejara el Fuerte, les explico detalladamente como utilizar las formaciones y sus poderes. Como los tres cultivaban las artes demoníacas con algo de su conocimiento relacionado a las formaciones demoníacas, eran capaces de aprender cómo controlarlas y usarlas.

Sanguis, Gilbert y Bollands fueron a desactivar temporalmente algunas formaciones y activaron el Proyector de Escenarios Ilusorios.

“Damas y caballeros, en sólo un momento, la niebla se disipara y el proyector mostrara claramente nuestras apariencias ante los atacantes. En ese momento, por favor actúen como si estuvieran tan aterrorizados que mojaron sus pantalones”, instruyó Sanguis mientras colocaba los mecanismos.

“Lo tenemos”, respondió Emily con una ligera sonrisa.

*** Después de dispararse a la niebla, Kinu activó la energía del rayo que había estado acumulando sobre él. Los rayos cayeron desde el cielo y bombardearon cada esquina de la Residencia Han.

Luego, repentinamente, como si alguien activará un interruptor, la gruesa niebla que rodeaba la residencia comenzó a disiparse. Incluso la nube oscura sobre la residencia comenzó a desvanecerse como si pudiera dispersarse en cualquier momento.

Como si un velo estuviera siendo levantado, los edificios en la Residencia Han fueron revelándose lentamente a los atacantes. Vieron a los miembros de la Casa Han que tenían apariencias aterradas, impotentes y desesperadas. Algunos miraban a los atacantes tontamente mientras otros trataban frenéticamente de escapar. Era un caos extremo.

La escena vivida y perfectamente actuada había engañado a todos los atacantes, especialmente a Hofs quien había estado esperando este momento. Asumieron que el dios alto del trueno se las arregló para destruir todas las barreras defensivas en la Residencia Han y no pensaron en ninguna trampa.

Hofs puso una sonrisa salvaje mientras aullaba, “¡carguen! ¡Mátenlos a todos!”