GDK – Capítulo 876

0

Capítulo 876: Crisis en la Casa Han


Mientras Han Shuo estaba logrando sus grandes ambiciones, la Casa Han se había encontrado con una gran crisis en la Ciudad de las Sombras.

Desde que Han Shuo dejó la ciudad, los miembros de la Casa Han se habían retirado al Fuerte Lasberg. Habían estado expandiendo su influencia en silencio y los negocios en el Fuerte y no se involucraban en negocios relacionados con la Ciudad de las Sombras.

Wallace, el Señor de la Ciudad de las Sombras, de forma tácita aprobó que los miembros de la Casa Han dejaran la ciudad central. No le Había notificado a la Casa Han para que participara en los asuntos grandes o pequeños relacionados con la ciudad. Los había excluido de tomar cualquier parte en el manejo de la Ciudad.

Como la Franja simplemente estaba muy lejos de la Ciudad de las Sombras, era muy difícil que las noticias alcanzarán a la ciudad desde la Franja. Eso empeoraba por el patrón único de migración.

Los criminales y parias de los Doce Dominios usualmente se dirigirían a la Franja en su desesperación. Llevarían con ellos los últimos hechos de cada esquina del Elysium hasta la Franja.

Sin embargo, muy pocos de esos feroces dioses que entraban en la Franja tendrían la oportunidad de regresar a sus Dominios respectivos. Eso creaba un fenómeno donde había incontables expertos en la Franja mientras muy pocos migrarían. Por lo tanto, las noticias en la Franja salían muy lento para llegar al resto del Elysium.

Las noticias más recientes sobre Han Shuo que Phoebe, Emily y los otros supieron fue que dejó Ciudad Etérea para ir a la Franja. No tenían idea de lo que había ocurrido en la Franja o como le estaba yendo.

No sólo la Casa Han, incluso Wallace el Señor de la Ciudad no tenía idea sobre qué tan maravillosamente bien le estaba yendo en la Franja. Desde su punto de vista, Han Shuo básicamente se había perdido. Nadie sabía cuándo o si él alguna vez regresaría a la Ciudad de las Sombras.

Habiendo visto los incontables hechos milagrosos que Han Shuo completo mientras estaba en la ciudad, por el futuro de la Casa Sainte en la ciudad, Wallace comenzó a restringir la fuerza de la Casa Han. Pero como él sabía que la Casa Han tenía amistad con Andre, Carmelita, Aobashi, Erebus y los otros, no se atrevió a ser muy excesivo.

Wallace parecía haber aprobado tácitamente la decisión de Han Shuo para recolocar toda la mano de obra de la Casa Han y sus recursos al Fuerte Lasberg. Incluso no mostró ningún interés en absoluto o reacción cuando los guardias divinos del Quinto Cuerpo dejaron la ciudad para moverse al Fuerte Lasberg.

Ese lugar estaba localizado en la frontera de la esfera de influencia de la ciudad. Desde el punto de vista de Wallace, la Casa Han no podía causarle problemas desde esa región. Mientras que ellos no expandieran su influencia dentro de la Ciudad, él estaría feliz y dejaría al clan en paz.

Sin embargo, cuando Han Shuo vivió en la Ciudad de las Sombras, había ofendido a muchas personas, por ejemplo, Hofs de Ciudad Hushveil quien se localizaba incómodamente cerca del Fuerte Lasberg. Después de algunos años de una investigación profunda, Hofs supo que los perpetradores que atacaron Ciudad Hushveil fueron Han Shuo y Rose.

Y después de avanzar en la investigación, descubrió que Wallace parecía haber separado deliberadamente a la Casa Han. Hofs había estado buscando a Han Shuo para tomar venganza. Pero después de fallar en hacerlo, giró sus ojos hacia la Casa Han del Fuerte Lasberg.

Aparte de Hofs, había una segunda persona observando vengativamente al Fuerte. Venía del clan más poderoso en el Dominio de la Oscuridad, la Casa Broadhurst. No sólo había perdido un buen número de dioses altos ante Han Shuo, incluso su hijo fue asesinado antes de arreglar su matrimonio con Donna.

Después de muchos años de profundas investigaciones, Larikson se las arregló para determinar que Han Shuo fue la persona que asesinó a su hijo. Fue fácil ver por qué quería asesinar a Han Shuo y a cada miembro de su clan. La Casa Broadhurst tenía el control de la Ciudad de la Glotonería, la ciudad más poderosa en el Dominio de la Oscuridad. Larikson era una amenaza más grande para el Fuerte Lasberg que Hofs.

Este y él último tenían un objetivo idéntico y llegaron a un pacto poco después de su primera reunión. Planeaban unir fuerzas y destruir a la Casa Han del Fuerte Lasberg. Los dos tenían la confianza de que podrían destruir el fuerte usando los formidables expertos bajo sus órdenes.

*** Dentro de Ciudad Hushveil, Hofs y Larikson estaban teniendo una conversación en la mansión del Señor de la Ciudad.

“Lord Larikson, no tengo dudas en que trabajando juntos, obtendremos con éxito nuestro objetivo. Mi única preocupación es Wallace. Cuando todo sea dicho y hecho, el Fuerte Lasberg es un territorio de la Ciudad de las Sombras. Si invadimos el fuerte, él quizás se moleste y podría comenzar una guerra civil”.

Hofs y Larikson habían estado planeando un asalto sobre el Fuerte Lasberg por un largo tiempo. Los dos estaban confiados de barrer el fuerte con las fuerzas que comandaban. La única cosa que los detenía de tomar su venganza no era la Casa Han sino Wallace, el Señor de la Ciudad.

El Fuerte Lasberg era un territorio de la Ciudad de las Sombras. Invadir el fuerte para atacar la Casa Han sería una provocación en contra de la Ciudad de las Sombras. Eso podría llevar potencialmente a una guerra entre las ciudades del Dominio de la Oscuridad. Eso definitivamente no era algo que el Dios Supremo de la Oscuridad deseaba ver.

Larikson, cuya mente estaba llena con sed de venganza, respondió, “no te preocupes por eso, Wallace no se volverá nuestro enemigo por la pequeña Casa Han. Desviará la vista de nuestro ataque al Fuerte Lasberg”.

Hofs parecía placenteramente sorprendido y exclamó, “¿quieres decir que Wallace…?

Larikson asintió afirmativamente y respondió, “me he comunicado con Wallace. Va a pretender que lo tomamos con la guardia baja. Y después del evento, lo más que hará será denunciarnos públicamente. No irá a la guerra en nuestra contra por un pequeño clan familiar. Jeje, la Casa Han está amenazando la posición de la Casa Sainte en la Ciudad de las Sombras. ¡De cómo lo veo, Wallace no podría estar más feliz al ver destruida a la Casa Han!”

“Entonces no hay nada por lo que deba preocuparme”, Hofs exhaló antes de poner una mueca malvada y decir, “¡vamos a comenzar la operación!”

«Sí. Reúne a tus tropas. Pronto comenzaremos a marchar hacia el Fuerte Lasberg. Aquellos en la Casa Han son incapaces de darnos pelea. ¡Masacraremos hasta el último de ese clan!” dijo Larikson ferozmente.

“Y creo que después de que la Casa Han sea destruida, Bryan se apresurara a casa sin importar donde esté. ¡Y cuando regrese, acabaremos con él!” Hofs rio de corazón. Le tomó años y un gran esfuerzo el controlar a los clanes en Ciudad Hushveil. No podría estar más feliz por pensar que pronto obtendría su venganza.

*** Dentro de la Residencia Han en el Fuerte Lasberg. Los miembros de la Casa Han estaban conscientes del plan de Hofs y Larikson.

Durante los últimos años, la Casa Han había dejado de expandirse en la Ciudad de las Sombras. Ni siquiera habían añadido una nueva rama de la Perla Celestial y se habían distanciado de los asuntos relacionados con la ciudad. Habían estado muy tranquilos. Sin embargo, secretamente, la Casa Han había estado creciendo.

Aunque la Casa Han había dejado de expandirse en la Ciudad de las Sombras, habían estado trabajando con muchos clanes grandes en los Dominios de la Muerte y la Destrucción, expandiendo su influencia y negocios de la Perla Celestial en esos Dominios. Con una cantidad incluso mayor de corrientes, la Casa Han fue capaz de reclutar incluso a más expertos.

Antes de que Han Shuo dejará la ciudad, había construido capa tras capa de formaciones defensivas así como también la Formación de las Ocho Desolaciones y Tormentos en el Fuerte Lasberg. Los miembros de la Casa Han había estado entrenando dentro de la formación y sus fuerzas habían estado mejorando rápidamente.

La Casa Han había construido una red de información reciente en los Dominios de la Muerte, Oscuridad y Destrucción. Usando la red, descubrieron que Larikson visitó a Hofs en Ciudad Hushveil. De las actividades inusuales mostradas por Larikson y Hofs, la Casa Han llegó a la conclusión de que ambos iban a atacar al Fuerte Lasberg.

Aunque la Casa Han había estado creciendo rápidamente en su fuerza, todavía no eran competencia en contra de las fuerzas comandadas por Hofs y Larikson. Hofs era el Señor de Ciudad Hushveil mientras que Larikson era el hermano del patriarca de la Casa Broadhurst. Si los dos unían fuerzas para atacar el Fuerte Lasberg, la Casa Han inevitablemente sería derrotada.

Phoebe, Emily, Ayermike, Stratholme, Sanguis, Bollands, Gilbert y los demás miembros núcleo de la Casa Han se reunieron en el salón de la Residencia Han. Estaban discutiendo cómo defenderse en contra de la invasión de Hofs y Larikson.

“Hemos recibido inteligencia de que Larikson, un dios alto en la etapa tardía, trajo a tres dioses altos con él a Ciudad Hushveil. Hofs, el Señor de Ciudad Hushveil, seguramente traerá a un enorme número de sus guardias divinos a la invasión. Tenemos menos número y menos poder”, relato brevemente Emily preocupada para aquellos en la sala de reuniones.

El grupo se sintió impotente en contra de las dos tremendas fuerzas. Era imposible para ellos resistir el poder de una ciudad en sólo unos pocos años.

“Suspiro, desafortunadamente para nosotros, el Maestro no está con nosotros. ¡De lo contrario, esos dos tipos estarían jodidos!” remarcó Gilbert. Para él, Han Shuo siempre había sido una existencia invencible. Aunque Larikson y Hofs eran expertos formidables, habían sufrido derrotas en contra de Han Shuo y obviamente no eran competencia para Han Shuo.

“¡Humph, si el Maestro estuviera en el Fuerte Lasberg, dudo que esos dos siquiera tuvieran el coraje de atacarnos!” remarcó fríamente Sanguis. Estaba enfadado y sus pupilas inmediatamente se volvieron rojo sangre mientras una visible niebla sangrienta emanaba de su cuerpo. Del aura que emanaba, era obvio que su fuerza nuevamente se había elevado durante esos pocos años.

“Pero Bryan no está aquí y debemos confiar en nosotros mismos”, Stratholme arrugó sus cejas y dijo, “no debemos dejar el Fuerte por las defensas que se establecieron. Estaremos incluso más desprotegidos en contra de nuestros enemigos fuera del Fuerte”, Stratholme hizo una pequeña pausa y continuó tranquilamente, “envía mensajes a Erebus, Aobashi, Carmelita y Andre e infórmenles de nuestra situación, si ellos pueden llegar a tiempo al Fuerte Lasberg, nuestras oportunidades se incrementaran sustancialmente.

“¡Muy bien, lo haré!” dijo Phoebe antes de despachar inmediatamente a los mensajeros. El Fuerte Lasberg repentinamente se volvió ocupado. Múltiples sombras dejaron en secreto el Fuerte y volaron tan rápido como pudieron por la supervivencia de la Casa Han.