GDK – Capítulo 866

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Capítulo 866: Mi momento para brillar


Aparte de la Nube Demoníaca de Miasma que rodeaba el Pandemonio, había toda clase de feroces matrices demoníacas con un poder incluso más mortal por todas partes. Si Salas irrumpía en el Pandemonio, tendría que vivir un infierno. Mientras que sus seguidores, bueno, ellos no tendrían ni una jodida oportunidad.

“¡Bien, bien! ¡Jajaja, están viniendo! ¡Esto es maravilloso!” exclamó Han Mu.

“Jeje, Salas confía demasiado en su fuerza. ¡Piensa que no hay defensas que no pueda destruir!” remarcó Han Tu mientras observaba al Salas inmóvil a través del espejo espacial.

Este dejó de bombardear el Pandemonio cuando la nube de miasma tóxico que rodeaba el valle desapareció. Flotaba en lo alto del aire y observaba fríamente mientras sus seguidores asaltaban el Pandemonio.

Después de que el velo del miasma se levantara, el tranquilo y celestial Pandemonio estaba desnudo ante sus ojos. Vieron los magníficos y suntuosos edificios erguidos con verdes y gigantescos árboles cubriendo cada pulgada del valle.

Sin la nube de miasma, Salas era capaz de ver el valle expuesto. No encontró ni barreras complicadas ni enormes arreglos de torres de energía. Sin esas cosas, al valle no debería quedarle mucho poder defensivo. El Pandemonio debería rasgarse como un pedazo de papel en contra de sus abrumadoras tropas.

Todas las señales mostraban que la nube de miasma tóxico era la única capa protectora. Sin ella, el valle era como una belleza desnuda atada en un árbol, indefensa e impotente en contra de sus atacantes.

Salas no se unió a sus tropas en el avance al Pandemonio debido a que de alguna manera se preocupaba por Han Shuo. Él había atestiguado como sobrevivió a la Calamidad Demoníaca en su Pico Celestial y la escena le había dejado una impresión duradera en su mente. Salas intentaba conservar tanta energía como fuera posible para lidiar con Han Shuo quien podría estar oculto en el valle.

Esos seguidores de Salas descendieron sobre el Pandemonio. Pero mientras descendían, notaron que la vista clara y sin obstáculos repentinamente se transformó en una atmósfera brumosa y la visibilidad cayó drásticamente.

Las opulentas estructuras y el hermoso escenario que vieron desde la distancia en realidad eran creadas por una formación ilusoria. Habían sido engañados. Y ahora que estaban dentro, era muy tarde para hacer cualquier cosa, incluso si se dieron cuenta.

No tomo mucho antes de que las tropas de Salas perdieran sus rumbos. Se encontraron rodeados de vientos helados y chillidos que helaban la sangre. Repentinamente, notaron que parecía como si hubieran entrado en otra dimensión y sus camaradas estaban desaparecidos.

Algunos de ellos se las arreglaron para aterrizar en el suelo del valle pero los arbustos que crecían en este los tomaron por sorpresa y los enredaron como miles de serpientes. Sus hojas eran afiladas como cuchillas y tenían un lustre verde jade como si portaran una toxina notoria.

Otros se encontraron en el centro de una salvaje tormenta eléctrica. Luego, de la nada, clones de sí mismos los atacaban salvaje y ferozmente. Aquellos sin una mente fuerte y fuerza de voluntad caerían inmediatamente. La enorme presión los haría perder sus mentes y hundirse en la locura…

Incontables formaciones demoníacas milagrosas fueron activadas. Las tropas de Salas fueron atrapadas en esas formaciones. Muchos de ellos no pudieron reaccionar a los extraños métodos de ataque que se originaban de otro universo y perdieron rápidamente sus vidas.

Chillidos extremadamente miserables sonaban desde el Pandemonio. Cualquiera que escuchara sentiría que su sangre se enfriaba.

“Wahahahah…” bajo el Pandemonio, los Cinco Zombis de Élite estaban rodando en el suelo riendo. Se sentían extremadamente deleitados al observar a esas personas que cayeron en sus trampas y fueron masacrados.

Rose, Romon, Zovic y los otros, a través del espejo espacial ante ellos, vieron a los intrusos siendo masacrados por toda clase de energías extrañas dentro de las formaciones demoníacas. Fueron gratamente sorprendidos.

“¡En efecto, el poder que el Maestro posee está más allá de los límites de nuestra imaginación!” dijo Romon con admiración.

“¡Entonces, después de todo, nos hemos estado preocupando por nada! Jeje, en el futuro, si nos encontramos con algún peligro, todo lo que tendríamos que hacer es regresar al Pandemonio y no tendremos nada a que temerle. ¡Nadie puede tocarnos mientras estemos dentro de este santuario!” dijo Goron sonriendo. Ya no mostró ningún nerviosismo.

“Después de esta carnicería, los expertos bajo las órdenes de Salas disminuirán incluso más. Incluso si termina conquistando nuestra base, se convertirá en el Soberano más débil. ¡Jaja, es lo que mereces por ofender a nuestro Maestro!” dijo Zovic con su apariencia astuta, sonriendo de oreja a oreja.

A través del espejo espacial ante él, podían ver claramente todo lo que ocurría en cada esquina del valle, incluyendo a los seguidores de Salas que estaban siendo masacrados uno tras otro. Incluso esos Franjistas con la fuerza de dioses altos no podían resistir los extraños ataques de las numerosas formaciones demoníacas.

«Allí, ¿qué están haciendo?” preguntó Rose confundida mientras señalaba a un grupo de Franjistas que estaban atrapados en la tierra de la fantasía. Estaban atacando salvajemente los espacios vacíos como si hubieran perdido sus mentes.

“Espera, ¿se están matando entre ellos? ¿Qué es lo que ocurre allí?” Goron también estaba confundido por lo que vio en otra formación demoníaca. Esos Franjistas que se suponía eran camaradas, estaba peleando y matándose unos con otros como si fueran enemigos mortales. Veinte o más Franjistas entraron en la formación demoníaca, pero actualmente, sólo quedaban seis. La mayoría de los que perecieron en las formaciones de alucinaciones fueron asesinados por sus mejores amigos o inclusos sus propios parientes.

“Jeje, esas formaciones tienen energías que se meten con la mente. Nunca entenderías sus acciones sin estar tu mismo en ese lugar”, explicó Han Mu antes de sonreír sugerentemente, “ustedes deberían entrar para sentirlo después de que esto acabe. Entonces verás porque están actuando así”.

“Sabes que, creo que prefiero no saber. Tengo la piel de gallina sólo al observar el espejo. No quiero arriesgarme a perder a todos mis subordinados”, respondió Goron mientras agitaba sus manos de lado a lado. No se atrevía a cortejar la muerte después de atestiguar lo extraño y vicioso que era el Pandemonio.

“¡Jaja, es seguro que eres alguien sensible, Goron!” dijo Zovic en burla.

“Es sólo que no quiero morir horriblemente”, respondió Goron con una sonrisa amarga.

***

A pesar de que aquellos bajo el Pandemonio estaban relajados, Ossora, quien había estado observando en secreto el Valle no podría sentirse más asombrado. Aunque estaba a cierta distancia, él podía sentir vagamente la situación en el Valle. Esas tropas de Salas estaban siendo masacradas por toda clase de energías milagrosas en el Pandemonio.

Aunque Ossora era uno de los Cinco Soberanos, él no sabía nada sobre las milagrosas artes demoníacas que se originaban de otro universo. Todo lo que veía en el valle era inimaginable para él. Sin importar que tan cuidadosamente observara el valle o que tan duro tratara de descifrarlo, no estaba siquiera cerca de entender ese enigma.

La única cosa que podía entender del Pandemonio era que las almas estaban siendo cosechadas a cada momento. Era como una sinfonía hecha de chillidos miserables siendo interpretada a la perfección.

Cuanto más observaba el Pandemonio, más impresionado y más admiración sentía por Han Shuo. Sabía que incluso su propio palacio subterráneo en el que había invertido miles de años para instalarlo, no poseía tan milagroso poder defensivo. Han Shuo sólo había estado en la Franja por sólo unos años y aun así fue capaz de transformar el valle en una mortal picadora de carne que podría moler a miles de Franjistas. Eso era más que prueba suficiente de lo milagroso y poderoso que era Han Shuo.

Ossora se volvió incluso más determinado de no convertirse en su enemigo. Pensaba que debería hacer uso de esa crisis para ganarse su favor.

Si él podía ver lo que estaba ocurriendo en el valle, entonces Salas, quien estaba mucho más cerca, seguramente también podía. Salas había estado tomando un descanso después de ‘destruir’ la nube tóxica de miasma. Poco después de comenzar la invasión, escucho chillidos miserables que venían de sus hombres, pero no podía molestarse por eso, ya que era muy normal perder algunas vidas.

Pero cuando los chillidos miserables comenzaron a volverse más frecuentes y fuertes, reproduciéndose de cada parte del valle, Salas alzó una ceja. Sólo entonces se dio cuenta de que algo no estaba bien. Revisó y examinó el Valle y se sorprendió al descubrir que estaba lleno de toda clase de energías desconocidas. Esas energías estaban ordenadas y se movían en una manera extraña, formando toda clase de ataques milagrosos, aniquilando rápidamente a sus tropas que estaban en el valle.

Salas se alarmó enormemente. En ese momento, la mayoría de sus tropas habían entrado al Pandemonio y él no podía bombardear indiscriminadamente el valle con sus rayos como lo hizo anteriormente. La rabia llenó su mente mientras rugía por encima del Pandemonio, “¡todo el mundo, retirada!”

Pero desafortunadamente para Salas y sus seguidores, aunque era fácil entrar en el valle, era extremadamente difícil salir. Las tropas de Salas estaban atrapados dentro de varias formaciones demoníacas que no podían dejar, a menos que fuera a través de sus propias muertes. Estaban ocupados lidiando con los ataques que venían de ellos ‘mismos’ y no podían siquiera escuchar el grito de Salas.

Por tanto, sin importar que tan duro o cuánto tratara Salas de gritar desde el cielo, ninguna de sus tropas dejó las formaciones demoníacas. De hecho, estaba incrementando el rango de muertos. ¡El Pandemonio estaba cubierto con cadáveres!

Con las cosas llegando a eso, a falta de una mejor opción, Salas descendió en el Valle.

Él era un experto con la fuerza de un dios supremo. Esas formaciones demoníacas que confiaban en la energía de los generales demonio eran incapaces de derrotar la energía del rayo que rodeaba su cuerpo divino. No podían causarle algún daño significativo.

Sin embargo, las formaciones demoníacas que inducían alucinaciones, trabajaban igual en él. Estas lo llevaron a la tierra de la fantasía en una fracción de segundo. Pero habiendo ascendido al reino del dios supremo, la mente de Salas y su fuerza de voluntad eran extremadamente inflexibles, sobrepasando a sus seguidores, sin mencionar que su alma de dios supremo no era nada comparada al alma de un dios alto.

Por esa razón, Salas fue capaz de sobreponerse a las formaciones demoníacas en poco tiempo. Destruiría las formaciones una tras otra. Tres formaciones demoníacas pronto fueron demolidas.

“¡Bueno, al parecer es mi momento de brillar!” dijo Ossora. Puso una ligera sonrisa y secretamente se acercó al Pandemonio.