GDK – Capítulo 834

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Capítulo 834: Encontramos al culpable


Cuando Kodiak llegó, quedó asombrado al ver tantos rostros desconocidos alrededor de Han Hao. Después de un momento de cuidadosa observación, él notó que Han Shuo y los Cinco Zombis de Élite no se veían como cazadores de dioses. Esto lo confundió bastante. Se preguntaba cuál era su relación con Han Hao.

Aunque su mente estaba llena con preguntas, Kodiak no dijo nada y saludo respetuosamente a Han Hao al primer contacto. Después de mostrar la etiqueta apropiada, explicó, “nuestro Jefe le ha estado prestando una gran atención a tus problemas. Asignó a algunos de nosotros para investigar en los alrededores. Nos tomó un tiempo, pero hemos encontrado al culpable”.

Han Hao preguntó inmediatamente, “¿quién lo hizo?”

Kodiak parecía vacilante y no respondió inmediatamente. En su lugar, miró hacia Han Shuo y los otros cuidadosamente y preguntó, “erm, ¿podría saber quiénes son…? Kodiak no estaba seguro de si debía divulgar la información importante en la presencia de Han Shuo y los otros.

Han Hao sabía de sus preocupaciones. Gruñó ligeramente y dijo, “son mis amigos, no tienes nada de qué preocuparte. No vaciles. ¡Habla!”

Kodiak estaba sorprendido y miró a Han Shuo y los otros con ojos sorprendidos. No podía entender cómo se convirtieron en amigos de Han Hao. Kodiak había escuchado ampliamente sobre la reputación y logros del pequeño esqueleto en el Dominio de la Muerte. Era un joven que ascendía y ascendía en el campo de los cazadores de dioses y era uno de los personajes más reverenciados entre los cazadores. Ninguno de los cazadores de dioses sabía siquiera que él tenía amigos. Por tanto, Kodiak estaba muy sorprendido al escuchar esas palabras de Han Hao.

Después de vacilar por un momento, bajo las atentas y frías miradas de Han Hao, él dijo con una voz profunda, “como dije, después de quedarnos e investigar en las regiones cercanas por un tiempo, hemos determinado quien fue el atacante. Se llama Kage. Cultiva en la energía de la oscuridad y posee una fuerza de un dios alto en la etapa media. Cierto, hace unos días, escuche que estaba planeando vender a un bajo precio estos minerales que saqueo”.

“¿Dónde se encuentra?” preguntó Han Shuo. Tenía una leve sonrisa en su rostro, pero sus ojos eran tan helados como el hielo.

Después de que Kodiak llegó, coloco la mayoría de su atención en Rose debido a que podía sentir un aura muy distintiva de una diosa alta emanando desde ella. Además, tenía una vaga sensación de que ella estaba a un nivel más alto que él. Esto lo hizo sentirse incómodo de la cabeza a los pies y por tanto había estado muy concentrado en ella.

En cuanto a Han Shuo, él no le prestó atención después de un primer vistazo. La energía de las artes demoníacas en Han Shuo eran indetectables cuando él no utilizaba sus poderes demoníacos. Aquellos sin tener un nivel significativo de fuerza nunca serían capaces de detectar el aterrador poder que ocultaba. Por tanto, Kodiak era incapaz de sentir alguna amenaza de Han Shuo y sólo lo consideraba como un dios medio común.

Se sorprendió bastante cuando este lo interrumpió porque sentía que los simples dioses medios no estaban calificados para interrumpir la conversación entre dioses altos. Puso un rastro de molestia y desdén en su rostro y lo ignoro completamente. Continuó explicándole a Han Hao, “después de saquear la caravana de la empresa, Kage y su grupo se volvió inactivo por un período y permanecieron dentro de su base subterránea. Fue sólo recientemente que comenzaron a salir para vender esos minerales”.

Han Shuo no tomo como ofensa la reacción de Kodiak. Sabía que al final, él le contaría a Han Hao todo.

“¿Dónde se localiza la base subterránea de Kodiak? ¿Cuántos expertos tienen? ¿Se quedan dentro con regularidad?” preguntó Han Hao con un rostro calmado.

“En el lado oeste del Valle Buckthorn. Tienen alrededor de cincuenta o sesenta hombres. Aparte de Kage, hay tres dioses altos en la etapa temprana. Kage usualmente se queda en su base, pero en días recientes, probablemente viajará a lo profundo de la Franja para vender los minerales. No estoy seguro”, dijo Kodiak.

“¿Qué más sabes sobre Kage?” preguntó Han Hao.

“Kage es un seguidor del Soberano Salas. Le paga tributo a Salas de vez en cuando. Si quieres matarlo, es mejor que no dejes que nadie lo descubra. ¡De lo contrario, si Salas lo descubre, tendrás un infierno de problemas!” Kodiak le explicó a Han Hao después de vacilar por un momento.

“¡Salas!” Antes de que Han Hao respondiera, Rose dejó salir un suave grito sorprendido. Le explicó a Han Shuo suavemente, “te he contado de Salas. Él es uno de los cinco Soberanos de la Franja. ¡Posee la fuerza de un dios supremo!”

El corazón de Han Shuo se volvió un poco más pesado y asintió en respuesta.

Había cinco Soberanos en la Franja, llamados, Tyre, Rogers, Ossora, Salas y Wasir. Los cinco poseían las fuerzas de dioses supremos, pero no poseían el epitomé.

No hacía falta decir que dada su fuerza, los Cinco tendrían un gran poder sin importar donde se establecieran en el Elysium. Los crueles y despiadados Soberanos eran la esencia del desorden en la Tierra del Caos. Sus constantes peleas por más poder eran de las principales razones por las que la Franja era tan caótica.

Los cinco eran las existencias más aterradoras en la Franja y siempre vivían en el centro de la Tierra del Caos. Aunque Polo también era una figura poderosa que comandaba a un significativo número de cazadores de dioses, palidecía en comparación de cualquiera de los Cinco Soberanos.

Muchos de los dioses quienes vivían en la Franja se someterían a uno de los Soberanos para así poder sobrevivir. Pero venía con un costo – debían ofrecer un enorme número de bienes valiosos cada año a cambio de su protección. Si no llevaban lo suficiente, podrían arriesgarse a molestar a su Soberano y ser aniquilados.

Aunque Kage era un dios alto, su fuerza estaba muy por debajo de la de los Soberanos. Por ello le ofrecía tributo a su Soberano cada año. A cambio, si Kage era asesinado, Salas vengaría su muerte. Y si Kage era asesinado por un sirviente de otro Soberano, entonces una guerra sangrienta en la Franja sería inevitable.

“En resumen, sé precavido. ¡Si vas a atacar, por cualquier medio, no dejes sobrevivientes!” Kodiak habló con una voz mucho más baja cuando Salas fue mencionado. Añadió, “si Kage no estuviera relacionado con Salas, mi Jefe habría acabado con ese chico por ti. Pero desafortunadamente, mi Jefe no se atreve a ofender a Salas. ¡Lamento eso!”

Han Hao asintió y respondió, “muy bien. Dile a Polo que recordaré este favor”.

“Entonces me despido”, respondió Kodiak mientras asentía. Antes de marcharse, observó a Han Shuo con una mirada extraña ya que noto que Rose era muy amable con él como si él fuera su maestro. Eso lo hizo preguntarse sobre su verdadera identidad.

Después de que Kodiak se marchó, Rose puso un rostro bastante serio y remarcó, “ese Salas es una persona vengativa y sin misericordia. En todos los años que ha reinado en la Franja, no ha dejado ir a nadie incluso por el menor agravio. No somos rivales para él”.

Han Shuo giró hacia ella, puso una sonrisa despreocupada y dijo, “no le temas. Cuando ataquemos a Kage, ni él o su grupo dará un paso fuera de su base subterránea”.

Han Hao repentinamente observo intensamente a Han Shuo. Después de vacilar por un momento, preguntó, “Padre, ¿tienes alguna confianza de ganar su peleas con Salas?”

Han Shuo quedó en blanco, arrugó sus cejas y pensó por un momento. Luego sacudió su cabeza y respondió, “no tengo confianza. Nunca lo he intentado, pero no puedo estar seguro”.

En aquel entonces cuando atacó la base de cazadores de dioses junto a Erebus y los otros, se cruzaron con un enemigo con la fuerza de un dios supremo. La aterradora aura que el dios supremo emanaba había obsesionado a Han Shuo hasta ese momento. Aunque él había mejorado enormemente su fuerza desde entonces, nunca había peleado con una existencia de ese nivel y por tanto no sabía si podría manejarlo.

‘Que lastima que todavía tengo que entrar al Reino del Rompimiento del Cielo. ¡Una vez que rompa a través del Reino del Presagio y alcance el Reino del Rompimiento del Cielo, tendría la confianza de pelear con cualquier dios supremo!’ pensó Han Shuo. Mientras él alcanzaba reinos más altos en las artes demoníacas, cada pequeño progreso se volvía más y más lento. Él siempre había sentido que estaba al borde de un rompimiento y aun así después de tanto tiempo, no hizo progresos.

“Entonces necesitamos tener más cuidado. No podemos permitirnos cometer algún error una vez que ataquemos”, dijo el pequeño esqueleto después de pensar un momento.

“¡Vengan, vamos y demos un vistazo a la madriguera del conejo!” Aunque Han Shuo se sentía apesarado de que no pudiera ir directamente en contra de un dios supremo, tampoco estaba tan preocupado de ello. Se había preparado mentalmente mucho antes de ir a la Franja, desde que aprendió de Rose que esta estaba llena de expertos poderosos.

Han Shuo pensó que realizar un rompimiento en las artes demoníacas sólo podría realizarse mientras estaba en la Franja debido a que casi cada rompimiento anterior fue hecho bajo la enorme presión y cuando se enfrentaba a enemigos mucho más poderosos que él. La Tierra del Caos estaba llena de semejantes existencias. Esa era una de las razones por la que él pasó todos esos problemas para visitar la Franja.

“¡Con Padre alrededor, no hay forma en que dejemos ir a alguien!” dijo Han Huo. Se emocionó mucho cuando escuchó que iban a ir a asesinar y saquear.

Han Shuo liberó demonios para vigilar su alrededor mientras viajaban hacia el Valle Buckthorn que Kodiak le señaló. A lo largo del camino, si Han Shuo descubría cualquier dios que tenía una confianza de derrotar, atacaría sin ninguna vacilación para llenar el Caldero con más almas divinas.

Había un enorme número de expertos en la Franja, muy por encima de cualquier ciudad en el Elysium. Durante su viaje hacia el Valle Buckthorn, el Caldero de la Miríada de Demonios había ganado tres almas de dioses altos y treinta y ocho almas de dioses medios. Y eso le tomó sólo medio día.

Después de llegar al valle, Han Shuo usó primero sus demonios para observar el ambiente. Luego de descubrir que no había nada de qué preocuparse, asintió hacia Han Tu y le ordenó, “abre un túnel bajo tierra”.

“¡Enseguida!” No podría haber una tarea más fácil para el zombi que esa. Después de terminar esas palabras, se fusionó con el suelo y se hundió en este profundamente. Pronto, el suelo ante los pies del grupo se abrió para formar un túnel. Ellos ni siquiera necesitaban desperdiciar tiempo en buscar la entrada a la base subterránea de Kage.

“Vamos, Padre”, Han Tu había completado la tarea en sólo unos pocos minutos. Estaba llamando a Han Shuo y el grupo mientras sonreía.