GDK – Capítulo 803

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Capítulo 803: Desconfianza


Han Shuo, Aobashi y Andre regresaron a la zona del centro. La multitud tenía sus ojos reunidos en Han Shuo. Una corriente constante de felicitaciones y cumplidos vinieron de los miembros de los tres clanes principales. Han Shuo manejo la ola de felicitaciones con calma y modestia.

Los tres patriarcas mayores quienes comenzaron a tener cierta idea no mostraron mucha emoción por la victoria de Han Shuo. Pero Carmelita, Jiya y Erebus quienes eran sus amigos eran bastante abiertos sobre eso. Celebraron su victoria como sí algo fuera algo inimaginable. Carmelita y Erebus también consolaron a Aobashi quien perdió la pelea.

Ella que había considerado cuidadosamente ese resultado como una posibilidad real, antes de la pelea y se las arregló para encontrar consuelo después de que Han Shuo y Andre la tranquilizaron durante su viaje de regreso. No estaba enfadada o apesarada como esperaba la multitud. Por el contrario, al parecer la derrota sólo había encendido su espíritu de pelea. Les hizo saber que ella vencería a Han Shuo en la siguiente competencia centenaria.

Wallace se preocupó más mientras observaba como Aobashi, Erebus, Carmelita y Andre se acercaban a Han Shuo. Como el patriarca de la Casa Sainte, debía pensar mucho más en el futuro que los demás y por tanto tenía que preocuparse mucho más de las cosas que todos los que había a su alrededor. Sin saberlo, él comenzó a tomar muy seriamente la influencia de Han Shuo en la ciudad.

Después de que el primer lugar fue determinado, era momento de obtener el resto de lugares. Luego de rondas de batallas, el nuevo orden de las fuerzas de los Guardias de los Jefes Divinos fue finalmente determinado. Del más fuerte al débil. Han Shuo, Aobashi, Erebus, Ralph, Camilla, Batúk y Rugersey. En el duelo entre Erebus y Ralph, este último fue derrotado ya que había agotado la mayoría de su energía cuando peleo con Han Shuo. Su derrota fue bastante sorprendente para la multitud.

Ralph era mucho más silencioso de lo usual después de que el nuevo orden se estableció. No había dicho ni una palabra y en su lugar barría con sus ojos de pies a cabeza a Han Shuo de vez en cuando. Nadie sabía lo que estaba pensando.

Han Shuo le dio una fuerte advertencia de que no intentara nada tonto y estaba en guardia en su contra. Si él no fuera directamente la mano derecha de Wallace, desde hace mucho Han Shuo quizás habría eliminado está potencial fuente de peligro. Pero este sabía que una vez que lo hiciera, su relación con la Casa Sainte instantáneamente se hundiría en un profundo abismo, más allá del punto de regreso. Ese no era un resultado que Han Shuo deseaba ver de momento y por ello no actuó según su pensamiento.

“La competencia ha concluido. Todos aquellos quienes se ubicaron en los primeros tres lugares de las dos competencias serán recompensados. Bryan, el Jefe del Quinto Cuerpo, tomó el primer lugar en ambas categorías. Se le dará el poder de arrestar a cualquier miembro de cualquier clan directamente, sin tener que buscar primero alguna aprobación. También, los impuestos colocados en las tiendas y fuertes que son propiedad de la Casa Han se reducirá a la mitad…” Wallace anunció los premios después de obtener la atención de la multitud.

Sin embargo, por alguna razón, Andre parecía bastante asombrado cuando él completó su anuncio. Era como si lo que el anuncio fuera diferente de lo que él conocía de antemano. Observó a Wallace con un rostro confundido y parecía como si quisiera decir algo.

Los tres patriarcas mayores y los Jefes de los Guardias Divinos, todos alzaron sus cejas. En todas las competencias pasadas, el Jefe que tomaba el primer lugar sería recompensado con un trozo de territorio. Esta tierra era usualmente obtenida de los clanes menores que decaían o se desvanecían, o de uno de los muchos territorios que le pertenecían a la Casa Sainte. En esta competencia, sin embargo, Wallace no recompensó a Han Shuo con una sola pulgada de suelo.

Fue recompensado con un puñado de títulos, como “el Jefe de los Guardias Divinos más poderoso” y quinientas mil monedas de cristal negro. Los impuestos puestos a su Casa Han también se redujeron a la mitad. Estas recompensas eran las mismas que las dadas a los ganadores pasados.

Dado lo próspera que era la Farmacia Perla Celestial en esos días, quinientas mil monedas no eran una cantidad significativa. No era nada valioso como un fuerte o un feudo.

“Ninguna tierra se dará como recompensa ya que la Ciudad de las Sombras no tiene terrenos disponibles y la Casa Han ha recibido recientemente el Fuerte Lasberg. Pero como una compensación, les otorgaré otras quinientas mil monedas de cristal negro”, explicó Wallace después de notar la confusión de la multitud.

Por un momento, Andre quiso decir algo, pero vaciló. Al final, no dijo nada y bajó su cabeza.

“¡Gracias, Lord Wallace!” dijo Han Shuo mientras se inclinaba. Parecía feliz y no mostró la mínima insatisfacción.

Los tres patriarcas mayores originalmente intentaban decir algo. Pero viendo que él había expresado su agradecimiento y aceptó alegremente, tartamudearon por un momento y no dijeron nada. Sólo sacudieron ligeramente sus cabezas como si estuvieran en contra de la decisión de Wallace.

Aobashi, Erebus y Ralph fueron premiados con armas divinas por parte de Wallace. Como nadie de los otros clanes quedó entre los tres primeros en ninguna categoría, no recibieron nada. Habían esperado eso y nadie tenía quejas sobre el asunto.

Las recompensas terminaron. Aunque la multitud tenían desacuerdos, ninguno le hizo una queja a Wallace.

La competencia de ese siglo había terminado oficialmente. El grupo realizó otra ronda de ceremonia de adoración antes de que Wallace finalmente les permitiera dispersarse.

Los patriarcas de los tres clanes mayores, los Jefes de los Guardias Divinos y los otros personajes importantes tomaron sus caminos. Han Shuo también regresó a su Quinto Cuerpo con una apariencia alegre.

Cuando solo Wallace y Andre quedaban en la zona, Andre hizo gestos con su mano y disperso de la zona a los guardias de la Familia Sainte. Después de que se marcharon, preguntó confundido, “las recompensas no fueron las mismas que recuerdo. ¡Se supone que eran un trozo de tierra! Hermano Mayor, ¿por qué el cambio repentino de planes?”

Andre nunca cuestionaba a Wallace por sus decisiones frente a los forasteros. En su lugar, esperaba hasta que estaban solos. Wallace y Andre eran hermanos y no había nada de lo que no pudieran hablar. Andre siempre pensó que su hermano mayor no era un hombre irracional. Esa abrupta decisión de Wallace era una sorpresa total para él.

“Andre, sé que tú y Bryan tienen una gran amistad. ¡Pero como el patriarca, debo mantener el interés en nuestra Familia Sainte en mi mente, tanto en el presente como en el futuro! Wallace observó profundamente a Andre y preguntó con una voz profunda, “¿no piensas que la Casa Han está creciendo muy rápidamente?”

“Hermano Mayor, sé exactamente lo que te está preocupando. ¡Sin embargo, el primer lugar de los Jefes siempre ha sido recompensado con un trozo de tierra en cada una de las competencias centenares! Con este repentino movimiento tuyo, todos sabrán que estás preocupado por Bryan. Y él – puede parecer inocente pero es más astuto que nadie. Sabe exactamente qué estás pensando. ¡Al hacer esto, no has logrado nada más que alertarlo!” respondió Andre. Pensó que su hermano mayor había cometido un error.

“Si, es precisamente el mensaje que quería enviarle a Bryan y los tres patriarcas. Andre, la única razón por la que nuestra Familia Sainte mantiene a los tres clanes a raya, es que están intimidados por la fuerza de nuestro clan. Han estado dispuestos a someterse a nuestras reglas debido a que somos más poderosos que cualquiera de ellos. Pero Bryan está amenazando el estatus quo. No sólo posee una fuerza que rivaliza con la mía, su clan está mejorando su poder rápidamente. ¡No tenemos más opción que tomar medidas preventivas!” Llevando un rostro solemne, Wallace continuó, “no importa cuando o que ocurra, nuestra Casa Sainte siempre será la gobernante de la Ciudad de las Sombras. Les estoy recordando a esas personas este hecho. ¡Si Bryan en efecto es leal a nosotros, entonces no tendrá objeciones!”

Andre sacudió su cabeza en desacuerdo y respondió, “Hermano Mayor, creo que en esta ocasión, estás equivocado. Con Bryan, con la Casa Han, nuestra Ciudad de las Sombras incrementara su fuerza total. Si el impulso continúa, nuestra Ciudad de las Sombras ya no estará colocada cerca del fondo en el Dominio de la Oscuridad, y en su lugar escalara y se elevará en su clasificación. ¡Quizás llegará el día en que pueda competir con la Ciudad de la Glotonería! ¡Pero si continuas restringiendo a los otros clanes, la Ciudad de las Sombras siempre permanecerá sólo ligeramente mejor que Ciudad Hushveil y bajo todas las demás ciudades!”

“Si las cosas continúan desarrollándose de esta manera, si, quizás llegará el día en que la Ciudad de las Sombras pueda competir con la Ciudad de la Glotonería. ¡Pero para ese momento, la ciudad podría pertenecer a otro clan, no a la Casa Sainte!” Wallace gruñó fríamente y dijo, “soy el patriarca de la Casa Sainte y sé lo que hago. ¡No necesito ninguna advertencia más de este asunto!”

Andre estaba asombrado cuando Wallace lo reprendió con su identidad como el patriarca de la Casa Sainte. Nunca antes él le habló de esa manera. Quedó perdido por un momento, no sabiendo cómo reaccionar por esas palabras suyas.

Cuando él finalmente volvió a sus sentidos, puso una sonrisa que ocultaba tristeza y decepción, diciendo, “muy bien, no te daré ninguna advertencia más de ello. Espero que en contra de mi esperanza que tu decisión tomada sea la correcta”. Andre estaba deprimido. Se dio la vuelta y comenzó a marcharse con su cabeza agachada.

“Deberías comenzar a mantener algo de distancia de él. A menos que quieras sentirte mal cuando tengamos que pelear con él algún día”, instruyó Wallace con una voz profunda mientras miraba la espalda de Andre.

Este último se sacudió. Sin darse la vuelta, respondió, “sí, lo sé, patriarca” y continuó alejándose.

***

En el campamento del Quinto Cuerpo, los guardias habían estado esperando a Han Shuo con emoción. Tan pronto como él regreso, emocionados preguntaron, “Mi Señor, ¿cuáles son los resultados?”

“¡Ustedes han mantenido su promesa y tomaron el primer lugar, así que también yo!” dijo Han Shuo con una ligera sonrisa.

Después de escuchar esas palabras, los guardias del Quinto Cuerpo comenzaron a vitorear alegres, especialmente las mujeres quienes tenían sus ojos ferozmente fijados en Han Shuo. Eran tan apasionadas que este no se atrevió a encontrarse con sus miradas por más de una fracción de segundo.

“Les dije. Mi Maestro derrotó a todos fácilmente. ¡No había duda de eso!” remarcó Gilbert complacientemente.

Bollands quien siempre permanecía sin emociones reveló una ligera sonrisa – una expresión raramente vista en su rostro. Habiendo trabajado bajo el Tercer Cuerpo de Erebus, él estaba familiarizado con las reglas de la competencia del centenario. Sin curiosidad, preguntó, “Mayor, ¿qué territorio hemos recibido?”

“Hubo un pequeño cambio en las reglas. No recibimos ningún territorio, en su lugar fueron quinientas mil monedas extra”, dijo Han Shuo. Todavía tenía una ligera sonrisa en su rostro.

Bollands estaba aturdido. Quedó en blanco por un momento y dijo, “pero…”

Han Shuo alzó su palma y detuvo las palabras de Bollands. En lugar de explicar, dijo sonriendo, “estén listo, regresaremos a la Ciudad”.

Bollands todavía quería decir algo, pero fue detenido por la mirada de Han Shuo.

El primero se dio cuenta de que debía haber una razón por la que él no quería discutir eso abiertamente. Aunque confundido y preocupado, Bollands no pregunto nada y asintió. Comenzó a instruir a los guardias para que hicieran las preparaciones para regresar a la Ciudad de las Sombras.

Unos cuantos guardias quienes conocían las reglas de la competencia quedaron en silencio. Otros que no sabían de ello, continuaban animando alegremente. Siguiendo las instrucciones de Bollands, completaron las preparaciones necesarias en nada de tiempo y comenzaron su viaje de regreso de una forma grandiosa.