GDK – Capítulo 790

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Capítulo 790: Competencia


En las competencias pasadas, nunca se había usado semejante dispositivo de monitoreo. Wallace parecía haber adquirido el dispositivo recientemente.

Todo lo mostrado en la mesa era real y ocurría en vivo. Fueron reducidos cientos de veces con el fin de encajar en la mesa. Mientras las figuras como miniaturas aparecían, era la medida justa para que la multitud observara todo lo ocurrido en la arena sin perder muchos detalles.

Las Siete Compañías marcharon en siete diferentes direcciones de la arena de batalla. Después de entrar en ella, cada Compañía se extendería en una larga fila y registrarían el terreno. Eran como siete líneas rectas que viajaban perpendicularmente.

Los patriarcas de los grandes clanes, los Jefes de los Guardias Divinos y algunos personajes distinguidos de la Ciudad de las Sombras observaban atentamente la mesa. El Jefe Ralph del Segundo Cuerpo tenía sus cejas ligeramente arrugadas. Como Han Shuo a Barnard, también le había dado órdenes especiales a Kiffan. Tampoco sabía que Wallace podría salir con semejante dispositivo. Si Kiffan intentaba asesinar premeditadamente a los guardias del Quinto Cuerpo, Wallace y los otros seguramente lo notarían.

Cuando Ralph pensó en eso, también se sintió bastante intranquilo. No pudo evitar dar la vuelta para ver a Han Shuo. Sólo que ocurrió que Han Shuo quien compartía el mismo sentimiento se encontró con su mirada. Ralph inmediatamente puso un rostro frío y gruñó ligeramente mientras que Han Shuo puso una ligera sonrisa actuando con compostura.

“Hemos lanzado hechizos en las esencias divinas. Una vez que sean removidas de donde están ocultas, emanaran constantemente impulsos de energía en un área amplia. Aquellos que estén cerca detectarán fácilmente los pulsos…” explicó Wallace para la multitud.

“Recién acaban de entrar a la arena y nadie ha descubierto todavía ninguna esencia divina. Jeje, la competencia de este año es mucho más interesante que la pasada. Incluso podremos observar los progresos de la competencia”, remarcó sonriente Rugersey el Jefe del Sexto Cuerpo. Fue el primero de muchos en la multitud que dieron su opinión siguiendo a la explicación de Wallace.

El tiempo voló rápidamente. Había pasado medio día desde que las siete compañías entraron en la arena. En las espesas junglas de los terrenos, las siete compañías gradualmente se alejaron más y más. Buscaron y sintieron sus alrededores cuidadosamente por cualquier esencia divina.

La Compañía del Quinto Cuerpo dirigida por Barnard estaba viajando sin prisas en una dirección. Bollands después dividió la compañía en nueve escuadrones. Sanguis y Gilbert guiaban a sus propios escuadrones. Los nueve escuadrones viajaron en una formación que los mantenía relativamente juntos. Siempre estarían lo suficientemente cerca para ayudarse unos a otros ante cualquier problema repentino.

“Bollands, Lord Bryan quiere que robemos a esos del Segundo Cuerpo e ignoremos al Primer y Tercer Cuerpo. Pero la arena es muy extensa y nos estamos apartando más y más de las otras compañías. ¿Si no podemos localizar a esos del Segundo Cuerpo?” Barnard le preguntó por adelantado a Bollands.

Aunque Barnard era oficialmente el Capitán de la Quinta compañía, en realidad, era Bollands quien tenía el comando verdadero de la compañía. Después de haber servido en el Tercer Cuerpo por muchos años, él estaba bien informado en cada aspecto del manejo de un Cuerpo de Guardias Divinos. Además, tenía una experiencia abundante, una fuerza excelente y siempre mantenía una mente calmada. Incluso sin ninguna orden explícita de Han Shuo, era claro para él que se debía hacer.

“No importa, sé precisamente donde están”, respondió Bollands. Él había dejado un rastreador en uno de los guardias del Segundo Cuerpo antes del evento.

“¡Esos payasos son estúpidamente arrogantes! ¿Recuerdan cómo nos miraban? ¡Dan tantos deseos de golpearlos! ¡Déjanos mostrarles quienes son en verdad los más fuertes en la Ciudad de las Sombras!” remarcó Gilbert ferozmente. Parecía sediento por una batalla.

“El Segundo Cuerpo siempre queda en primer lugar en la fuerza de combate en equipo. Creo que serán los primeros en intentar saquear las esencias divinas de otras compañías. ¿Qué tal si solo conservamos nuestra energía, esperamos hasta que el Segundo Cuerpo tome la mayoría de las esencias divinas y luego los robamos?” propuso Sanguis.

Varios otros guardias divinos secundaron su propuesta. Pensaban que era una estrategia decente.

Bollands no respondió inmediatamente. Pensó en silencio por un tiempo antes de sacudir su cabeza y tranquilamente negarse, “esta no es una estrategia segura. Si resulta que el Segundo Cuerpo no posee muchas esencias divinas, incluso después de tomar las suyas, quizás no tengamos suficientes para tomar el primer lugar”.

Después de una pequeña pausa, sugirió, “para garantizar nuestra victoria, por lo menos debemos pasar algo de tiempo buscando las esencias divinas antes de que robemos al Segundo Cuerpo cerca del final de la competencia”.

Una de las principales razones por las que Bollands era de hecho el líder de la Compañía era que siempre podría pensar con claridad y nunca sería impulsivo al tomar una decisión. Su mente siempre estaría unos pasos por delante de los otros.

La compañía pensó por un momento y descubrieron que la sugerencia de Bollands les daría la certeza más grande de una victoria. Por tanto, decidieron continuar revisando la arena por las esencias divinas.

La primera pieza de esencia divina no fue localizada ni por el Segundo Cuerpo ni por el Quinto, sino por el equipo del Sexto Cuerpo cuyo jefe era Rugersey. Uno de sus guardias divinos cayó accidentalmente en un pantano. Cuando estaba casi completamente sumergido en el fango, bruscamente, sintió una extraña fluctuación de energía bajo él.

El guardia inmediatamente festejo, apurando a los otros para sumergirse en el fango. Desde sus profundidades, encontraron una pieza de esencia divina. El pantano fue especialmente encantado para que sólo aquellos quienes se sumergían pudieran detectar los pulsos de energía de las esencias divinas.

Pero cuando la pieza de esta fue removida del pantano, los pulsos de energía ya no fueron contenidos por el pantano y le permitieron extenderse a lo largo y ancho.

Han Shuo y el grupo observando desde el centro de la Cordillera Nube Ascendente vieron que un brillante punto rojo apareció en la mesa entre la compañía del Sexto Cuerpo. Wallace lo señaló y explicó, “este punto rojo significa que una esencia divina ha sido removida de donde fue oculta. Cada esencia divina ha sido especialmente tratada así que aquellos dentro de cierta distancia de ella puede detectarla”.

La razón principal por la que las esencias divinas fueron tratadas era para motivar a que las Compañías pelearan. Por otro lado, sin ninguna pelea entre las Compañías, no serían capaces de decir cuál de ellas tenía la mayor fuerza de combate.

El Jefe Rugersey de la Sexta Compañía puso una sonrisa. Dijo, “¡parece que mi Sexto Cuerpo es afortunado!”

“La competencia recién comenzó. No se puede decir si su suerte dará una vuelta”, remarcó Camilla, Jefa del Cuarto Cuerpo, después de darle una mirada de enojo a Rugersey. “Además, la suerte no es el factor más importante para ganar la competencia”.

Después de que el Sexto Cuerpo encontrará la primera esencia divina, las otras compañías pronto encontraron más esencias en rocas, troncos de árboles y toda clase de localizaciones inesperadas y al azar. Estaban muy bien ocultas y sólo aquellos quienes revisaban sus alrededores con una completa atención podrían notarlas.

El Sexto Cuerpo pudo iniciar la suerte, pero no disfrutaron de una racha de suerte. Al Cuarto Cuerpo de Camilla no le tomo mucho el emerger como el equipo líder al encontrar siete piezas de esencia. Las esencias divinas florecerían con deslumbrantes luces y emanarían un fuerte pulso de energía una vez que fueran tomadas. Con el fin de motivar la pelea de las Compañías, Wallace había prohibido que los guardias ocultaran las esencias que encontraban. Estas siempre debían estar expuestas.

Comparado con el Cuarto y Sexto Cuerpo, el Quinto liderado por Bollands no fue tan afortunado. Al parecer no había tantas esencias divinas distribuidas en la región que eligieron revisar. En este punto, el Quinto Cuerpo había obtenido sólo dos piezas de esencia. Mientras tanto, la compañía del Segundo Cuerpo guiada por Kiffan obtuvo cinco piezas.

El resto del día había pasado. Las Siete Compañías encontraron algunas esencias divinas más. El Cuarto Cuerpo de Camilla había tenido una larga racha de suerte al obtener cinco piezas adicionales. El Segundo Cuerpo obtuvo dos piezas más mientras el Quinto Cuerpo sólo encontró una más. La Compañía de Bollands tenía el menor número de esencias divinas.

Camilla estaba muy feliz de que su Cuarto Cuerpo estuviera al frente por un largo margen. Le dijo a Rugersey sonriendo, “¿ves eso? Así es como en realidad luce el tener buena suerte. ¡Sólo sigue llegando!”

Rugersey forzó una sonrisa y respondió, “tú misma has dicho que la suerte no era el factor más importante”.

Gradualmente, incluso más tiempo había pasado. Las Siete Compañías ya no descubrieron ninguna esencia más como si ya hubieran encontrado todas las esencias divinas que estaban ocultas.

“Eso es más o menos. Alrededor del noventa por ciento de las esencias divinas han sido encontradas”, dijo Andre. Le dijo a la multitud quien estaba observando atentamente la mesa, “¡ahora viene la parte más emocionante de la competencia!”

Las Siete Compañías habían obtenido al menos algunas esencias divinas. Con la mayoría de las esencias divinas siendo descubiertas, las Compañías con menos esencias ahora debían saquear a sus oponentes con el fin de ganar la competencia. Por tanto, las Compañías comenzarían a pelear unas con otras.  En esas batallas, Wallace y el grupo serían capaces de ver qué compañía era la más fuerte.

Sabiendo que casi llegaba la parte más interesante de la competencia, los patriarcas y Jefes de los Guardias Divinos observaban la mesa con más intensidad. Se preguntaban qué par de Compañías sería el primero en enfrentarse.

Hablando normalmente, en momentos así, sería el Segundo Cuerpo, quien tenía la mayor fuerza de combate en equipo la que haría el primer ataque. Muy pronto, la Compañía del Segundo Cuerpo guiada por Kiffan se dirigía hacia la región con el pulso de energía más fuerte – ¡hacia la Compañía del Cuarto Cuerpo!

El Segundo Cuerpo era reconocido por su poderosa fuerza, tanto que aquellos del Sexto y Séptimo cuerpo ignoraban completamente a la compañía de Kiffan que pasaba a su lado. Era claro que los de esos cuerpos querían evitar pelear con ellos. La estrategia de Kiffan era similar a la de Bollands. Planeaba saquear al equipo con más esencias divinas y sumarlas a las suyas, haciendo que su equipo ganara con un margen sustancial antes de ir y atacar al Quinto Cuerpo de Han Shuo.

Cuando Camilla vio que el Segundo Cuerpo estaba cargando hacia su Cuarto Cuerpo, su rostro de alguna forma se volvió ansioso. Esos guardias del Segundo Cuerpo entrenados por Ralph eran famosos por sus aterradoras fuerzas. Su Cuarto Cuerpo nunca había sido capaz de derrotar al Segundo Cuerpo en competencias anteriores. Camilla sabía que sus guardias seguramente perderían nuevamente en contra del Segundo Cuerpo.

Sin embargo, resultó que los dos primeros cuerpos en enfrentarse no fueron el Segundo y Cuarto Cuerpo, más bien fueron el Séptimo y Quinto Cuerpo cuyos Jefes eran Batúk y Han Shuo. El Séptimo Cuerpo asumió que aquellos del Quinto Cuerpo eran los más débiles. Después de observar a aquellos del Segundo Cuerpo pasándolos, fueron a atacar a los del Quinto Cuerpo.

Las dos Compañías entraron en contacto y comenzaron a enfrentarse. Batúk de la Casa Buller secretamente le dio una mirada a Han Shuo y en su mente, alabó a sus subordinados por ser sabios. Pensó, ‘Aunque el Quinto Cuerpo no encontró muchas esencias divinas, son fáciles de saquear. Tener más siempre es mejor. Mi Capitán en verdad es listo’.