GDK – Capítulo 753

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Capítulo 753: Pequeños calderos


Eugene, Jirofi y todo su ejército fueron aniquilados por Han Shuo y sus aprendices. Siguiendo eso, Anito y los otros recogieron y contaron sus botines de guerra. Les tomó medio día completar la tarea.

Había alrededor de cinco mil piezas de cristales de energía de varios tamaños, alrededor de setenta armaduras divinas y armas divinas junto a dos armas divinas de dioses altos. Los objetos valían tanto que incluso con la evaluación más conservadora, valdrían por lo menos dos millones de monedas de cristal negro.

Sin embargo, el logro más importante era que Han Shuo había tomado el control de los depósitos. Eugene y Jirofi simplemente habían minado por un par de días y definitivamente no extrajeron muchos cristales de energía. La cantidad de cristales en la montaña era inmensa y valdría por lo menos unas decenas de millones de monedas de cristal negro.

Con la guía de Bollands, Anito y los otros volvieron a decorar con cuidado el lugar. Borraron toda evidencia que pudiera incriminarlos, movieron los cadáveres he hicieron parecer que las fuerzas de Eugene y Jirofi se habían aniquilado mutuamente.

Aunque esos trabajos eran un paseo para Bollands, Sanguis y Gilbert tenían dificultades. Pero con Bollands, Anito y los otros guiándolos, los dos muy rápidamente aprendieron cómo plantar evidencia y crear evidencia falsa. El asunto fue completado limpiamente.

Han Shuo no se retiró y en su lugar permaneció en la montaña, esperando a que sus competidores llegarán.

Durante ese período de tiempo, Anito, sus hombres del Tercer Cuerpo, Bollands, Sanguis y Gilbert fueron a cada uno de los depósitos mayores en la montaña. En las entradas de esos depósitos de cristales de energía, tallaron un patrón único – ¡la figura del Caldero de la Miríada de Demonios!

Han Shuo había establecido su clan en un corto tiempo y no era una persona muy creativa, no pudo diseñar un emblema único y original para su Casa Han. Pero viendo que los competidores llegarían pronto, debía dejar en claro que su familia había reclamado la montaña y sus depósitos lo antes posible. Por tanto, simplemente decidió usar el dibujo del Caldero como su emblema de clan.

En cada entrada, habría un patrón del Caldero de la Miríada de Demonios. Unas pequeñas palabras fueron talladas claramente sobre los Calderos – ¡La Casa Han de la Ciudad de las Sombras!

Fue cinco días después que los competidores de los tres clanes mayores finalmente llegaron. Se las arreglaron para localizar la montaña con una gran dificultad después de ejercer las enormes influencias y recursos de sus clanes. No podían sorprenderse más al descubrir las marcas peculiares en todas las entradas de las cuevas.

Todos los competidores estaban estupefactos. Miraban tontamente el tallado del pequeño caldero y las diminutas pero claras palabras sobre este. Supieron que llegaron tarde.

La Ciudad de las Sombras tenía sus reglas. Wallace el Señor de la Ciudad había instruido claramente que no debían pelear unos con otros.

Sabiendo que Han Shuo había reclamado la montaña, aunque decepcionados e infelices, no había nada que pudieran hacer, por tanto fueron con él, forzaron una sonrisa en sus rostros y lo felicitaron.

Los tres se llamaban Ji Wei, Manly y Gascon. Todos eran conocidos y estaban en buenos términos con Han Shuo debido a las medicinas que refinaba. Viendo que no había manera de que pudieran revertir la situación, de mala gana admitieron la derrota.

Fue otros tres días después que los competidores de los otros clanes llegaron. Si aquellos de los clanes principales no tenían nada que decir, entonces naturalmente, esos competidores de los clanes menores no protestarían. El hecho de que Han Shuo fuera cercano a la Casa Sainte los disuadió de presentar cualquier queja.

Otros siete días después, Erebus, Aobashi y su gran ejército llegó a la montaña. Estos se asombraron después de conocer la ‘historia’ de Han Shuo. Obviamente, no creían que fuera verdad.

Pensaron que era posible que Jirofi y Eugene quizás pelearán por el control de los depósitos, pero era ridículo que se aniquilaran mutuamente y que ninguno de ellos sobreviviera. Aunque continuaron interrogándolo, no revelaron nada.

Después Erebus, tiro de Anito y sus hombres hasta una esquina y preguntó, “díganme, ¿qué pasó en realidad?”

Los cuatro guardias se avergonzaron y no se atrevían a verlo directamente. Con sus cabezas agachadas, dieron una respuesta vaga, “aquellos de Ciudad Alma Oscura y Ciudad Hushveil asesinaron a nuestros camaradas. ¡Lord Bryan busco venganza para nosotros!”

Aunque los cuatro se atrevían a mentirle a Andre y al Señor de la Ciudad Wallace, no se permitían mentirle a Erebus y le contaron al final. Después de todo, era su jefe. Además, los trato muy bien durante todos los años que le sirvieron. Sumado a eso, el mismo Han Shuo había dado unas pistas vagas.

El dolor de cabeza de Erebus y Aobashi se volvió peor después de escuchar sus vagas respuestas. Los dos estaban allí para lidiar con los resultados. Sabían que las cosas estaban por ponerse peor.

Naturalmente, los dos no pensaron que Han Shuo había asesinado directamente a los dos Jefes. Pensaron que Eugene y Jirofi debieron haberse lastimado seriamente antes de que él tomara ventaja de la situación para acabar con ellos, por sus fuerzas debilitadas.

¡Habían subestimado enormemente la verdadera fuerza de Han Shuo!

“¡Esto va a ser problemático!” remarcó Aobashi con una expresión sombría. Dejó escapar un suspiro y dijo, “el Señor de la Ciudad nos envió con la intención de negociar con esos dos grupos. ¡Ahora que se ha convertido en un asunto tan importante, las dos ciudades nos harán la vida un infierno!”

“No hay nada que podamos hacer más que reportarle la situación a nuestro Señor. Su Señoría tendrá que comunicarse con los otros dos Señores”, dijo Erebus de una forma ansiosa y preocupada. También sentía como si su cabeza estuviera por explotar mientras no podía pensar una forma apropiada para resolver el asunto.

“Dama y caballero, debo dejarles el resto a ustedes. Sólo déjenme saber cuándo las discusiones con esas dos ciudades se completen y enviaré hombres a extraer los minerales. ¡En cuanto a la asignación de los minerales producidos, podremos discutirlo lentamente después!” dijo sonriendo. Estiró su cuerpo perezosamente y murmuró para él mismo, “ah, realmente tuve suerte en este viaje. ¡Sólo tuve una pelea con un grupo de objetivos fáciles que estaban seriamente lastimados!”

Anito, Deco y los otros dos guardias divinos pusieron apariencias extrañas cuando escucharon sus palabras. Habían atestiguado como acababa a Eugene y Jirofi con fuerza bruta y sabían que la suerte no contribuyo con la aniquilación de las dos poderosas fuerzas. Sabían que él estaba tratando de ocultar su verdadera fuerza. Habiendo recibido una gran cantidad de armas divinas y otros botines, los cuatro actuaron de acuerdo con él y dijeron un montón de tonterías, desviando a Erebus y Aobashi de la verdad.

“¡Bribón, cómo puedes irte y dejar que nosotros dos limpiemos el desastre que hiciste!” Erebus sacudió su cabeza con una sonrisa que estaba ocultando el dolor y remarcó, “Bryan, o Bryan, los dos Jefes de los Guardias Divinos han muerto. ¡No es un asunto pequeño!”

“Bueno, ellos se mataron uno al otro. No hay nadie a quien culpar de sus muertes, más que a ellos mismos. Tendrás que contar la verdad como es. ¡Creo que el Señor de la Ciudad, tan sabio como es, no dirá nada!” Han Shuo rio siniestramente y continuó, “debería dejar de detener a sus Señorías de hacer su trabajo. Nosotros regresaremos a la Ciudad de las Sombras en este momento. ¡Después de que el asunto se arregle, les invitare a ambos una bebida!”

“¡Será mejor que sea un barril de vino fino!” dijo Aobashi mientras miraba enojada a Han Shuo. Su instinto le decía que él estaba detrás del incidente, pero desafortunadamente, no pudo encontrar ninguna evidencia en su contra. ¡Pero incluso si lo hiciera, ella la destruiría y lo ocultaría por él!

“¡Sanguis, Bollands, Gilbert, vamos!” Han Shuo llamó a sus aprendices, le dio sus despedidas a los competidores de los tres clanes mayores y se marcharon.

Él regresó al Fuerte Lasberg y descubrió que Cándido, Emma, Graeae, Pegaso y algunos otros estaban allí. Esas personas eran experimentadas en varios aspectos del manejo de una ciudad. Tomaron la iniciativa de familiarizarse con la situación del fuerte e hicieron preparaciones para que la Casa Han tomará el lugar.

Cándido y los otros conocían la meta del viaje de Han Shuo. Por tanto, inmediatamente le preguntaron sobre su viaje cuando regresó al Fuerte Lasberg. Evito contarles los detalles específicos pero dijo, “¡está resuelto, el Quinto Cuerpo es nuestro!”

Esas personas sabían que tener poder era esencial para su supervivencia y se regocijaron por las noticias. Cándido y los otros podían ser considerados como miembros de su Casa Han. Estando en el mismo bando junto a él, era natural que quisieran que la Casa Han se elevará y se alzara en la Ciudad de las Sombras.

Habiendo vivido en el Elysium por algún tiempo, esas personas sabían que tan influyente era un clan. Tenían que tomar la iniciativa de ir al fuerte debido a que querían ayudar a hacer su clan más fuerte. Entendían que entre más fuerte fuera la Casa Han, mejor sería todo.

Han Shuo sacó una porción de cristales de energía que obtuvo de la montaña, se los entregó a Cándido y compañía, instruyéndolos para que mejoraran las torres de energía y las torres de barrera alrededor de su residencia en el fuerte. Los cristales de energía eran indispensables para mantener funcionales esas torres. Con suficientes cristales, las defensas de la Residencia Han en el Fuerte Lasberg podían ser elevadas.

Cándido y Han Shuo discutieron toda clase de temas relacionados al fuerte por el siguiente medio día. Manejar una ciudad no era el fuerte de Han Shuo. De regreso en el Continente Profundo, había delegado la mayoría sino es que todo el trabajo de llevar su Ciudad Brettel a Jack y Dorcas. Sus habilidades en ese aspecto no habían mejorado. La mayoría de la discusión consistía en él escuchando a Cándido y los otros hablando y explicando. Querían su aprobación antes de ejecutar ciertos proyectos significativos. La mayoría del tiempo, Han Shuo sólo asentía y aceptaba.

Sabía que Cándido y los otros no eran de los que lo traicionarían. Ahora que habían sido marcados como miembros de la Casa Han, él estaba seguro de que esas personas le servirían de todo corazón. Por tanto, aceptó sus propuestas directamente, dándoles la libertad y conveniencia de hacer cambios.

Fue después de que ya no tuvieron ni una pregunta que Han Shuo procedió a su regreso a la Ciudad de las Sombras junto a Sanguis, Bollands y Gilbert.

*** En la Residencia Sainte. Wallace y Andre estaban frente a un espejo mágico.

Dentro del espejo estaban Aobashi y Erebus, dándole un reporte de la situación de la montaña. Cuando le reportaron que Eugene de Ciudad Hushveil y Jirofi de Ciudad Alma Oscura habían perecido en la montaña, los rostros de Wallace y Andre se sacudieron ligeramente. Wallace pregunto rápidamente, “¿cómo esta Bryan? ¿Qué hay de los otros?”

“Bryan está bien. Ya había tomado la montaña para el momento en que llegamos”, Erebus puso una mueca y continuó, “Bryan dijo que Eugene y Jirofi se mataron uno al otro. No pudimos encontrar a nadie de sus fuerzas que quedara con vida. Todos los guardias divinos de Ciudad Hushveil y Alma Oscura habían perecido pero sus cuerpos están desaparecidos. ¡La situación es bastante peculiar!”

«Eugene y Jirofi murieron en la montaña. Hermano mayor, sus Señores seguramente darán un montón de problemas”, incluso Andre pudo sentir un dolor de cabeza. Después de pensar por un momento, Andre le preguntó a Erebus, “¿Eugene y Jirofi se mataron entre sí?”

“¡Todos están muertos así que no tenemos idea!” dijo Erebus con una sonrisa sombría, “ni un guardia de Hushveil o Alma Oscura sobrevivieron. Al parecer es bastante improbable, pero cuando le pregunté a Bryan, se mantuvo clamando que se aniquilaron uno al otro. También descubrimos algunos signos en la escena que sugieren que las dos fuerzas tuvieron una pelea feroz”.

Wallace estaba asombrado. Después de un largo tiempo, asintió y los instruyó con una voz profunda, “ocupen la montaña. Informen a las Ciudades Hushveil y Alma Oscura sobre la muerte de sus Jefes de los Guardias Divinos. No importa lo que pregunten, digan que se mataron entre sí. ¡Si encuentran algo en la escena que está fuera de lugar, deberán limpiarlo!”

“¡Entendido, Mi Señor!” respondió Erebus.

Wallace desconecto la llamada y masajeo entre sus cejas. Con una ligera sonrisa, remarcó, “ese jovencito realmente sabe cómo crear problemas. Las muertes de Eugene y Jirofi deben tener que ver algo con él. ¡Jeje, los Señores de la Ciudad seguramente se enfurecerán con las noticias!”

“Hermano mayor, ¿cómo es posible que Bryan acabara tanto a Eugene como a Jirofi?” preguntó Andre de una forma confundida.

“Bueno, ¿de qué otra manera explicarías la situación en la montaña?” Wallace le lanzó una mirada a Andre, puso una sonrisa y dijo, “aunque quizás no tiene la fuerza para asesinarlos a ambos, todavía podría tener éxito si los ataco en el momento adecuado, quizás lanzó un ataque sorpresa mientras los dos estaban peleando. Jeje, preservo los rastros de los dos lados peleando. Este jovencito en efecto es talentoso. ¡Al parecer hará mejor el trabajo que Avery cuando manejaba el Quinto Cuerpo!”

“Bryan es casi tan valiente como despiadado. ¡Se necesita un montón de agallas para matar a dos Jefes de los Guardias Divinos!” remarcó Andre.

“Audaz, despiadado, astuto – estas son todas cualidades que un hombre debe tener con el fin de lograr grandes cosas. Ha demostrado ampliamente que es capaz de actuar como el Jefe del Quinto Cuerpo. Muy bien, ten todos los documentos listos para esta tarde. También, deja que él maneje a todos esos guardias del Quinto Cuerpo que han salido”, Wallace le indico mientras sonreía. En lugar de enfadarse por que Han Shuo creará enormes problemas, él estaba complacido con sus métodos valientes y despiadados.

Andre asintió y se marchó para realizar el trabajo.

Después de que se marchó, Wallace volvió a activar el espejo mágico y se conectó con los Señores de la Ciudad de Hushveil y Alma Oscura. Clamo de forma rotunda que Eugene y Jirofi se habían matado uno al otro y dejó claro que la montaña le pertenecía a la Ciudad de las Sombras. Como esperaba, los dos Señores se enfurecieron al saber las noticias. Los tres Señores tuvieron una discusión acalorada.

Medio mes después, Han Shuo y sus tres aprendices regresaron a la Ciudad de las Sombras.

Todos aquellos que originalmente provenían del Continente Profundo se habían mudado de la Perla Celestial a su nueva casa – ¡la Residencia Han!

Comparada con la Perla Celestial, su nueva residencia era incluso más amplia y grandiosa. Albergaba todas las instalaciones necesarias. Los edificios en el Elysium eran usualmente solemnes e imponentes en su estilo de arquitectura, el cual disgustaba a sus nuevos inquilinos. Por lo tanto Fanny, Phoebe y las otras pasaron un montón de esfuerzos para decorar su nueva residencia con flores, plantas, colinas, pequeños arroyos y otras cosas, haciendo que la Residencia Han fuera mucho más serena y complaciente a la vista.

Mientras Han Shuo caminaba a través de los arbustos florecientes, miro las enormes e impresionantes estructuras al frente. Repentinamente tuvo un recuerdo.

Recordó que cuando llegó por primera vez al Elysium, había pasado a través de grandes desafíos para llegar a la Ciudad de las Sombras. La primera vez que entro en esta residencia, era ignorante como un campesino quien entraba por primera vez en la ciudad. No muy lejos, frente a él estaba el gimnasio donde había discutido con Cage y Dolorex. Fue insultado por los dos jóvenes miembros de la Familia Lavers y se marchó resentido.

¡Pero ahora, sólo décadas después, todo ese lugar se volvió el territorio de su Casa Han!

Han Shuo disfruto el maravilloso sentimiento de tener las cosas en su posesión y control. Mientras el respiraba el aire fresco, podía disfrutar el aroma del triunfo.

Las damas salieron para recibirlo en su regreso y lo rodearon con charlas divertidas y risas.

Sanguis, Bollands y Gilbert fueron arrastrados por Stratholme y Ayermike. Siguieron interrogando a los tres sobre lo que ocurrió en la montaña. Cuando supieron que Han Shuo había tenido éxito al tomar la montaña y que el Quinto Cuerpo sería suyo, los dos se emocionaron mucho.

“Bryan, Cándido y los otros fueron al Fuerte Lasberg. ¿Te encontraste con ellos?” preguntó Emily.

“Si, lo hice. Me hicieron un montón de preguntas. ¡Qué dolor de cabeza!” respondió Han Shuo con una mueca sombría, “no soy un experto en el manejo de ciudades. Por suerte, los traje aquí del Continente Profundo. ¡De lo contrario, tendría problemas al encontrar candidatos apropiados para manejar el fuerte en tan poco tiempo!”

“¡Bryan, aquellos del Continente Profundo son de confianza! No hay manera de que puedan sobrevivir en el Elysium fuera de la Casa Han. ¡Por tanto, deben saber qué es lo que deben hacer!” dijo Emily suavemente.

Han Shuo asintió y respondió sonriendo, “si, lo entiendo. Serán los pilares de la fuerza de la Casa Han en el futuro. Aunque no hay mucho en lo que yo sea bueno, tengo el sentido suficiente para recoger buenos hombres para hacer lo que yo quiera y mantenerme sin entrometerme mientras lo hacen. ¡Estos hombres encontrarán sus papeles para desempeñar en el Elysium!”

“Bryan, hay unos documentos que te envió Andre. Quiere que tomes la oficina tan pronto como sea posible”, dijo Phoebe mientras le entregaba a Han Shuo una pila de documentos. Luego dijo en voz baja, “Andre quiere que sepas que hay algunos en el Quinto Cuerpo quienes son bastante arrogantes y obstinados. Aunque no eran rebeldes con Avery y más bien lo admiraban”.

Han Shuo recibió los documentos y les dio una leída. Respondió con una sonrisa tranquila, “yo como revoltosos como ellos para el desayuno»