GDK – Capítulo 554

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Capítulo 554: Exterminando familias


Con la compañía de Bord y Zinia, esa pareja de Guardias de Jade Negro quienes tenían una autoridad innegable dentro de la ciudad, Han Shuo y Sanguis no se encontraron con ningún obstáculo durante su viaje hasta su primera parada. Llegaron a un edificio alto y elegante.

“Esa era la casa de Kuliya. Su padre solía estar bajo las órdenes de mi padre”, Sanguis dijo con una voz profunda después de que llegó a la casa y tomo una respiración profunda.

Han Shuo abrió su consciencia y evaluó las presencias de aquellos dentro del edificio. Él asintió y le dijo a Sanguis, “muy bien, yo no iré, mientras pongas la energía dentro de tu cuerpo en uso, nadie del interior podrá escapar de tus manos. Tu maestro vigilará desde afuera. Si alguien en realidad escapa, sólo terminaré con él por ti”.

“¡Bien!” Sanguis no fue extenso en su respuesta. Justo después, como si hubiera recordado todas malas acciones de aquellos dentro hacia su madre y hacia él, los ojos de Sanguis se volvieron rojos como la sangre y cargo al interior con un aura asesina.

Gracias a su cuerpo único, su sangre contenía una gran cantidad de energía para utilizarla. Después de haber dominado los métodos fundamentales de cultivación del Mantra del Dios de la Sangre, al liberar la energía dentro de su cuerpo, Sanguis poseería una fuerza que no podía ser menospreciada. Con semejante concentración que él poseía, mientras se centrará en la cultivación del mantra, la sangre dentro de su cuerpo poseería una enorme energía y tarde o temprano alcanzaría las alturas que Han Shuo esperaba.

“¡Dongbala tu viejo pedo! ¡Muéstrate!” un fuerte y feroz grito repentinamente salió del interior de Sanguis. Una ronda de sonidos de crujidos lo acompañó.

“¿Oh? Tu pequeño bastardo, ¿te has vuelto loco? ¿Viniste aquí para arrojar tu vida?” el grito molesto de una mujer de edad media vino desde la casa.

“Ja, sí, me he vuelto loco, mientras tu hijo Kuliya se ha ido al infierno. ¡Y ahora es tu turno!” Sanguis aulló con una risa. Una ronda de sonidos de explosiones sonaron a la vez.

El grito más retorcido repentinamente salió de la boca de esa mujer. Las penosas noticias de la muerte de Kuliya habían causado que esa mujer se volviera completamente loca y cargará imprudentemente hacia Sanguis. Sanguis, quien desde hacía mucho intentaba bañar ese lugar con sangre, no mostró el menor rastro de vacilación. Justo después de entregar las noticias de la muerte de Kuliya, inmediatamente inició la masacre.

Gritos miserables sonaron desde dentro de la casa uno tras otro. Han Shuo escuchaba sonriente las actividades dentro de la casa y le dijo a Jasper de pie a su lado, “este joven es resuelto y tiene coraje para asesinar y matar. Algún día en el futuro, definitivamente será un gran ayudante para mí”.

“Señor Han Shuo, ¿qué arte marcial está cultivando él? ¿Por qué hay semejante hedor tan intenso de sangre saliendo de su cuerpo?” Bord y Zinia, quienes hacía mucho habían sentido una calidad inusual en Sanguis, finalmente no pudieron contener su curiosidad y preguntaron.

“Jeje, digamos solamente que no es de ninguna de las doce energías que ustedes conocen. El arte marcial que le enseñe es diferente de lo que han cultivado”, Han Shuo respondió sonriente.

Inmediatamente después de pronunciar esas palabras, la pareja puso un par de rostros solemnes. Zinia cuestiono, “Señor Han Shuo, cómo has llegado desde otro plano de existencia, naturalmente, debes conocer una gran cantidad de artes marciales poco comunes. Sobre el arte marcial que cultivamos, en tu opinión, ¿hay algún aspecto que podamos mejorar?”

Han Shuo fue aturdido por un momento y miró a Bord y Zinia con asombro. Vio que el par parecía solemne y muy humilde. Después de pesarlo en su mente por un tiempo, dijo mientras sonreía, “en realidad se una o dos cosas sobre las doce energías que ustedes cultivan, si pusieran más esfuerzo en cultivar sus almas, descubrirán que poseen un enorme entendimiento hacia su energía elemental”.

Cuando ambos escucharon lo que dijo, pusieron rostros respetuosos y dijeron con la voz más sincera, “¡por favor denos algún consejo, Señor Han Shuo!”

Los dos estaban en el reino del dios fundamental. Sin embargo, como la fusión de sus almas y la energía elemental fue realizada a través de la ayuda del Rey Demonio Manticole, en lugar de su propio entendimiento cuidadoso, definitivamente estaban muy por detrás de aquellos quienes se convertían en dioses por sus propios medios cuando se trataba de poner en uso la energía elemental. El dúo entendía claramente que la fuerza que Han Shuo poseía era una clase por encima de la suya y por tanto eran humildes al buscar su guía.

Cultivando en el elemento de la muerte y destrucción simultáneamente y gracias al amplio y profundo entendimiento de la cultivación del alma usando las energías elementales que aprendió en el Continente Profundo, él definitivamente poseía una tonelada de conocimientos útiles que podría enseñarle a esos dos Guardias de Jade Negro. Pero naturalmente, él no les diría sobre ciertas comprensiones preciosas. En su lugar, le dio a los dos algunos consejos ambiguos sobre el alma.

Habiendo alcanzado un reino considerablemente alto en sus cultivaciones, aunque las explicaciones de Han Shuo eran ambiguas, aun así la pareja fue profundamente iluminada. Después de pensar en sus palabras por un tiempo con apariencias pensativas por un largo tiempo, parecieron haber entendido una o dos cosas y alegremente expresaron sus agradecimientos, “¡muchas gracias, Señor Han Shuo! El Señor Han Shuo es en efecto un verdadero experto”.

Han Shuo respondió con una sonrisa forzada mientras pensaba para él mismo, ‘estos tipos del Abismo en efecto tienen una inimaginable y obstinada persistencia al perseguir la fuerza. ¡Si esas personas fueran a ir al Continente Profundo y descubrieran algo con nuestro método de cultivo, definitivamente se volverían incluso más aterradores!’

Mientras pensaba eso, aullidos inhumanos todavía sonaban en sucesión. Cuando Han Shuo reunió su concentración y revisó la situación del interior, descubrió que la batalla casi había terminado.

Como esperaba, un poco después, la casa se volvió extremadamente silenciosa. Sanguis, cubierto con sangre, caminó lentamente desde el interior. Esa sangre fresca extendida en su piel obviamente no se originaba de su propio cuerpo. Sin embargo, la piel de Sanguis parecía estar absorbiendo esas salpicaduras de sangre mientras daba un ligero brillo, causando que el hedor de sangre que venía de su cuerpo creciera más y más.

Aquellos quienes cultivaban el Mantra del Dios de la Sangre podían obtener energía de la sangre dentro de los cuerpos de otros organismos. Entre más fuerte la persona, mayor la energía contenida en su sangre. Naturalmente, Sanguis, alguien dotado innatamente con un extraño pero maravilloso cuerpo, sería capaz de obtener una enorme porción de esa energía.

Cuando Han Shuo observó que la sangre esparcida en Sanguis gradualmente disminuía en color hasta que se desvaneció y desapareció, entendió que Sanguis había logrado un cierto entendimiento. Estaba muy contento con la comprensión de habilidades de Sanguis.

Este camino en silencio hacia Han Shuo y parecía estar de un humor normal. No estaba tan emocional como estuvo cuando cometió asesinato por primera vez. Después de tomar algunas respiraciones para calmar su mente, dijo tranquilamente, “había doce en total. Los mate a todos”.

Asintiendo, Han Shuo dijo sonriendo, “bien. ¡Vamos a la siguiente casa!” Sin gastar mucho tiempo, todas las siete familias que tenían rencores profundos con Sanguis, bajo la instigación de Han Shuo, fueron exterminadas personalmente por el primero quien había esperado amargamente por incontables años para tomar venganza.

Mientras él clamaba más víctimas, Sanguis comenzó a crecer un cierto entumecimiento al cometer asesinatos. Después con el tiempo, ese intenso y fuerte hedor a sangre que salía de su cuerpo podía ser sentido incluso desde una docena de metros. Era justo como Han Shuo había dicho, después de acumular más muertes, uno no sentiría la menor perturbación al asesinar a alguien. Cuando la última muerte fue tomada a la fuerza, su sangre fresca salpicó en el depredador.

Sanguis, cubierto de sangre, era como si hubiera recibido un bautismo y hubiera renacido. Ni un rastro de debilidad podía ser visto en sus ojos. Había sólo la tranquilidad e indiferencia hacia la muerte que un demonio violento poseería. Han Shuo creía que después de que Sanguis hubiera liberado todo el odio que tenía en lo profundo de su corazón a través de su campaña, ya no sería cobarde o tímido hacía nada. Con ese impedimento purgado de su mente, Sanguis definitivamente haría progresos incluso más rápidos en su cultivación del Mantra del Dios de la Sangre.

Después de arreglar sus asuntos, Han Shuo ya no se demoró más. Se dirigió al Palacio del Rey Demonio junto a Bord y Zinia quienes habían esperado por mucho tiempo.

“Señor Han Shuo, debo hacer otra notificación. Me tomará sólo un poco de tiempo”, Bord dijo en tono de disculpa después de que llegaron ante la puerta del palacio tan alta como una pequeña montaña.

“Seguro”, Han Shuo respondió sonriente.

Después Bord se inclinó y se marchó, Zinia quien permaneció con ellos, mirando hacia majestuosa y maravillosa estructura y explico, “el palacio es donde el Señor Manticole cultiva. También es el centro administrativo y el centro religioso de Ciudad Jade Negro. El Señor siempre cultiva en el interior por sí mismo. Usualmente, aparte de alguna circunstancia extraordinaria, raramente deja su Palacio”.

Han Shuo alzó su cabeza para también mirar hacia el enorme Palacio del Rey Demonio. Sintiendo el aura de la oscuridad que constantemente flotaba en la cima del palacio, se volvió claro para él que la existencia residente debía ser una existencia de primera. ¡Manticole, debería por lo menos poseer la fuerza de un dios menor!

Sólo un dios menor requería el poder de la fe. Él obtendría hebras del poder de la fe de todas las personas bajo su jurisdicción que lo veneraban, dándole energía que él podría añadir a su energía divina poco a poco, por consiguiente dándole su Dominio de la Divinidad único e incluso una energía más considerable.

Cuando Han Shuo pensó en el Dominio de la Divinidad, no pudo evitar revelar una sonrisa amarga. Aunque la encarnación del Filo Cazador de Demonios había cultivado para ser un dios menor de la destrucción, quizás debido a la carencia de una fundación sólida y al no tener un entendimiento de cómo poner en uso el edicto de la destrucción, la encarnación no podía comprender cómo formar un Dominio de la Divinidad incluso aunque definitivamente había circulación de poder divino dentro del arma. De ese aspecto, aunque su encarnación se había convertido en un dios menor de la destrucción, por toda clase de razones, aún no era perfecto.

‘Al parecer, necesito pasar algo de tiempo con esa encarnación para comprender apropiadamente el profundo misterio del edicto de la destrucción’, Han Shuo pensó para sí mismo.

Sus tres damas así como Sanguis de pie junto a Han Shuo, todos mostraron una obvia reverencia cuando miraron hacia el Palacio del Rey Demonio que atravesaba el domo azul del cielo. Habiendo crecido en territorios administrados por Manticole, incluso desde sus nacimientos, lo tomaron como el único Dios en el que colocaron sus convicciones, y ahora estado ante el palacio de su Señor, ese profundo efecto enraizado se volvió incluso más intenso.

Después de poco tiempo, Bord regreso con una sonrisa. Se inclinó y dijo, “Señor Han Shuo, por favor ven conmigo. Erm, sobre Jasper y el resto, Zinia los llevará a descansar de momento. Hay una extraña energía en la cima del Palacio del Rey Demonio. Aquellos sin la fuerza adecuada no deben ser temerarios de ir arriba. No les hará ningún bien”.

Han Shuo asintió y dijo sonriendo, “todos ustedes vayan con Zinia. No vayan a ninguna parte donde no deban, él tiene razón, el Palacio del Rey Demonio no es un lugar donde una persona común pueda entrar”.

Después de decir esas palabras, Han Shuo siguió a Bord y se dirigieron hacia la cima del Palacio del Rey Demonio para encontrarse con uno de los cinco Reyes Demonio del reino del Abismo.