Capítulo 520: ¡No soy esa clase de persona!


En un gran pantano, unas cuantas miles de criaturas abismales estaban combatiendo ferozmente. Estas eran relativamente existencias de alto nivel. Entre ellos había Triops de pie a cuatro o cinco metros de altura y existencias de alto nivel con apariencias similares a Hemanna y Sylph montadas en enormes demonios del abismo de ocho garras y un ojo. Era evidente que esas fuerzas Triops estaban dominando totalmente el otro lado, rápidamente disminuyendo los números de sus oponentes.

Esas criaturas abismales caminaban en la superficie del pantano como si caminaran a través del suelo, ninguna de ellas se hundía. Sangre fresca de todos los colores se extendía por todas partes. La pelea entre criaturas abismales era extremadamente cruel, con los defensores usualmente sufriendo una muerte siendo destrozados en pedazos. Era una escena barbárica.

Había sólo una docena de Triops pero todos desempeñaban el rol de líderes. De ellos, el más fuerte tenía una fuerza a la par de Hemanna y Sylph. Ninguno de ellos era tan poderoso como el que Han Shuo encontró en la zona de discontinuidad espacio tiempo. Bajo el comando de esos Triops, grandes y pequeñas criaturas abismales iban en enjambre hacia el Regimiento Shero del Valle del Demonio de la Guerra montados en las criaturas de ocho garras.

Hemanna y Sylph entraron a la batalla y se unieron con algunos cientos de hombres fuertes del regimiento, resistiendo los ataques de los Triops con todas sus fuerzas.

Muertes y heridas ocurrían con cada segundo que pasaba. Han Shuo observó por un tiempo y descubrió que las existencias de alto nivel, sin importar si eran Triops del Castillo Colmillo Venenoso o Hemanna y los otros del Valle del Demonio de la Guerra, todas eran habilidosas utilizando la energía elemental encontrada en el mundo. Eran sólo aquellas enormes, feas y sucias criaturas del abismo de bajo nivel quienes atacaban meramente con sus cuerpos. Han Shuo aprendió de Hemanna y Sylph algunos hechos interesantes del reino del Abismo. Criaturas que poseían apariencias humanas eran todas criaturas que habían evolucionado a muy altos niveles, poseyendo una fuerza extremadamente poderosa.

Hablando generalmente, las criaturas abismales con cuerpos enormes y feos eran las existencias más bajas.

Esa era la primera vez que Han Shuo atestiguaba la batalla entre dos fuerzas del mundo del Abismo. Cada lado siempre tendría criaturas abismales de bajo nivel tomando la carga de frente. Aquellas existencias de bajo nivel eran básicamente carne de cañón. En cada ataque, estas siempre serían las primeras en morir. Incluso aquellas quienes fueran afortunadas en sobrevivir el choque inicial no serían tan afortunadas en los muchos asaltos que vendrían después.

Sus técnicas de combate eran extremadamente remarcables. Cada parte de sus cuerpos podría usarse como un arma mortal. Las colas de los Triops estaban llenas de cuchillas. Cada golpe haría enormes agujeros en cada dirección que ellos apuntaran.

Después de unos momentos de valiosa observación, él noto que incluso con Hemanna y Sylph añadidas a la ecuación, las fuerzas del Valle del Demonio de la Guerra permanecían constantemente muriendo y disminuyendo. Luego de otro tiempo, todas esas criaturas del abismo de ocho garras y un ojo, al igual que aquellos montados en ellas, fueron completamente aniquiladas. Al parecer fue sólo hasta entonces que el Regimiento Shero pensó en retirarse.

Varias extremidades, brazos rotos y órganos internos fueron sacados de los cuerpos mientras la masacre continuaba. Algunas de esas criaturas abismales salvajes de bajo nivel incluso tragaron inmediatamente los órganos de sus enemigos, continuando sus crueles asesinatos mientras chasqueaban sus afilados dientes. Comparadas a las batallas en el Continente Profundo, esa batalla entre criaturas del abismo era solamente nauseabundamente salvaje. Especialmente con esas criaturas de bajo nivel, quienes realizaban atrocidades y actos de revuelta al extremo. Sin embargo, esas criaturas obviamente fueron usadas para semejantes acciones de combate. Incluso Hemanna y Sylph, dos bellezas, revelaron no tener el más ligero rastro de miedo mientras se concentraban completamente a ellas mismas en la pelea. Sus ataques no eran menos viciosos.

Cuando se movían, sus energías elementales de rayo y fuego surgirían en los cuerpos de aquellas criaturas, desatando una destrucción aterradora dentro de sus cuerpos en una fracción de segundo, causando una muerte instantánea.

Cuando el Regimiento Shero acumulo más y más pérdidas, finalmente decidieron que era tiempo de romper el cerco del enemigo. Han Shuo, quien había estado observando desde los laterales, sintió que su tiempo estaba llegando y por ello marchó paso a paso hacia la cruel batalla.

Filas y filas de lanzas de hueso cruzaron a través del cielo antes de tallar enormes agujeros en los cuerpos de una docena o más de criaturas del abismo peleando por el Castillo Colmillo Venenoso. Con él mismo como centro, desplegó la Barrera de la Debilidad y la Barrera del Miedo. También añadió al hechizo de necromancia niebla ácida por todo el pantano.

Además usó ‘Gran Desintegrador’ un hechizo de necromancia que había aprendido no hacía mucho, en aquellas criaturas abismales como su blanco de práctica. Mientras el hechizo era desplegado uno tras otro, en aquellas ocasiones exitosas, seres del abismo rodeados por el hechizo, sin importar si eran criaturas de bajo nivel o existencias de alto nivel Triops humanoides, se desintegraron en piezas.

Muy pronto, los Triops notaron la presencia de Han Shuo detrás de ellos. Un Triops, quizás el jefe, señaló a otro experto a su lado, indicando que fuera a terminar con él.

Ese experto Triops quien atacaba siguiendo la orden recibida, llevó a doscientas o más criaturas abismales de todos los rangos y cargó hacia Han Shuo. Pero antes de que pudieran acercarse, repentinamente, sus cuerpos comenzaron a derretirse lentamente cuando hicieron contacto con la niebla ácida.

Sin embargo, algunas criaturas particularmente poderosas, quizás siendo ellas mismas buenas lanzando toxinas corrosivas, demostraron una resistencia extrema hacia las sustancias corrosivas. Aproximadamente una docena de criaturas de piel verde no muy abultadas salieron sin rasguños de la niebla ácida, aún cargando lentamente hacia Han Shuo.

Previamente en la zona de discontinuidad espacio tiempo, él resistió a las criaturas del abismo por algo de tiempo únicamente con magia de necromancia. Esas criaturas tenían una fuerza similar con aquellas que él encontró en la zona y estas naturalmente no eran competencia para él. Puramente con toda clase de tipos de magias de necromancia, asesino a todas las doscientas criaturas que iban hacia él.

Incluso ese experto Triops quien atacó después de recibir la orden, no pudo escapar de su mano. Fue rebanado por él usando sus Cuchillas Demoníacas.

De alguna manera, en el reino del Abismo, Han Shuo tenía alguna clase de sed de cometer libremente muertes sanguinarias. En su espíritu de juerga asesina, su mente estaba en tranquilidad. Era como sí a través de sus acciones estuviera de acuerdo con los principios del Reino Carnal, causando algunos cambios desconocidos en sí mismo.

Habiendo masacrado doscientas o algo más de criaturas del Castillo Colmillo Venenoso de una vez, se sintió extremadamente liberado y tranquilo. Se rio de corazón mientras cargaba violentamente en los alrededores como un demonio. Desató sus artes demoníacas a una gran extensión. Todas esas criaturas quienes se acercaban a él fueron rebanadas y trozadas por sus Cuchillas Demoníacas, sin ninguna señal de algún sobreviviente afortunado.

En sólo un pestañeo, abrió un camino para el Regimiento Shero donde Hemanna y Sylph estaban. Aquellos del regimiento obviamente aprendieron de ellas que él no era un enemigo sino más bien un amigo ya que todos revelaban miradas de apoyo cuando vieron su asombroso desempeño.

Él en realidad todavía tenía que revelar toda su fuerza. De lo contrario, si fuera a invocar al enorme número de criaturas no muertas, incluso podría capturar a todas esas fuerzas del Castillo Colmillo Venenoso. Entendió en su corazón que en semejante ambiente desconocido, era necesario esconder algunos trucos. Con algunos ases ocultos en su manga, podría asegurar mejor su propia supervivencia.

“Ustedes pueden evacuar. ¡Yo los detendré!” Han Shuo dijo en la forma más heroica después de hacer su camino hasta Hemanna y Sylph.

Las dos chicas alienígenas lo observaron irrumpiendo a través de densos grupos de fuerzas del Castillo Colmillo Venenoso y notaron la enorme diferencia de cuando él previamente peleó con ambas. La crueldad y el salvajismo de sus ataques les causó un tremendo shock. Fue sólo hasta entonces que ambas se dieron cuenta de que él absolutamente no las había tomado como sus oponentes.

La ley de la cruel competición constante en el reino del Abismo había resultado directamente en el fenómeno donde las mujeres adoraban la fuerza y el poder. La imagen de Han Shuo repentinamente se hincho en los ojos de ambas cuando ellas vieron al insolente y de piel gruesa Han Shuo masacrando su camino a través como si nada lo estuviera deteniendo. Sus ojos obviamente estaban llenos con algunos colores diferentes cuando lo miraban. Era como si entre más mostrará su crueldad y lado de sangre fría, más apasionadas serían.

“Hermano desde este día en adelante, Yo, Nambrough seré tu amigo”, un gran y fornido hombre del regimiento con brazos como pitones, le dijo a Han Shuo con un espíritu heroico.

Ese voluminoso alienígena llamado Nambrough tenía dos metros de alto. Su espalda estaba llena de picos similares a un erizo. Sus dos brazos eran gruesos como dos pitones, con sus enormes palmas cubiertas con unas densas filas de dientes.

Debía estar cultivándose en el elemento de la oscuridad. Con cada ataque que hacía, habría por un minuto elemento oscuro flotando. Sus palmas que parecían similares a la boca de una enorme serpiente, con lenguas bifurcadas, podían de pronto disparar una enorme cantidad de la destructiva energía del elemento de la oscuridad.

Comparado con Hemanna y Sylph, Nambrough era mucho más poderoso. El elemento oscuro se había acumulado en su cuerpo al nivel donde Han Shuo incluso estaba algo asombrado. Era como si cuando él diera un paso más, el elemento de la oscuridad llenaría cada célula de su cuerpo y él podría formar el Cuerpo Elemental Oscuro una vez que las impurezas en su cuerpo fueran removidas.

Después de observar su cuerpo usando su consciencia, Han Shuo inmediatamente volvió a un descubrimiento. Los magos en el Continente Profundo cultivaban la fuerza mental y la usaban para apreciar y entender lentamente las energías elementales. Con el tiempo, mientras sus almas creían más y más fuertes, podrían formar un Alma Elemental. Subsecuentemente, con el Alma Elemental, tratarían de formar una conexión con la energía elemental para fusionarse en sus cuerpos con el fin de formar el Cuerpo Elemental.

Era sólo cuando un mago había formado exitosamente ambas el Alma Elemental y un Cuerpo Elemental que podrían ser considerados para tener los fundamentos para volverse un Dios. La forma en que lo hacían en el Reino del Abismo parecía ser de la otra manera. Primero prestaban más atención a fusionar la energía elemental con sus cuerpos. Basado en el cuerpo de Nambrough, él concluyó que su camino de cultivación era el primero fusionar sus cuerpos con los elementos y gradualmente formar un Cuerpo Elemental.

Sin la ayuda de un Cristal del Origen, un mago sobresaliente del Continente Profundo pasaría quizás cientos de años para formar gradualmente un Alma Elemental al sentir cuidadosamente la energía elemental con sus almas para obtener cierta comprensión de ésta. Aunque había algunos magos en el Continente Profundo quienes pudieron formar un Alma Elemental, muy pocos formaron un Cuerpo Elemental.

La razón era que justo desde el inicio, estos en su mayoría se enfatizaban en el uso de sus almas y fuerza mental, manipulando la energía elemental a través de sus almas. Después de decenas o incluso cientos de años conectándose a la energía elemental con sus almas, una vez que la comprendían en cierta clase de nivel profundo, serían capaces de formar el Alma Elemental sin depender del Cristales del Origen.

Sin embargo, como ellos no cultivaban sus cuerpos desde el comienzo, casi ningún mago tenía ni idea de cómo formar un Cuerpo Elemental, sin ninguna pista de cómo incluso iniciar la tarea. Basado en el conocimiento del Han Shuo, aquellos magos del Continente Profundo quienes pudieron formar un Alma Elemental tenían un tiempo difícil para formar el Cuerpo Elemental.

En el Continente Profundo, era prácticamente un problema sin respuesta para un mago el formar ese cuerpo. Incluso aquellos pocos expertos quienes se volvieron dioses meramente por suerte, nunca desentrañaron el cómo se las arreglaron para completar la meta. Bueno, quizás ellos mismos realmente no sabían cómo hacerlo y solamente estaban confundidos. Esa tarea era simplemente muy difícil de atravesar y cada mago siempre permanecía en ese paso sin incluso saber cómo volverse un Dios.

Mirando hacia Nambrough ante él y pensando en Hemanna y Sylph, repentinamente llegó a cierta clase de realización. El camino de cultivación que ellos tomaron era opuesto a aquel del Continente Profundo y por tanto deberían ser mejores en conocer cómo formar un Cuerpo Elemental. Sin embargo, ellos colocaban un énfasis particular en cultivar sus cuerpos físicos, quizás era igual de difícil para ellos el formar un Alma Elemental como era para un mago del Continente Profundo el formar el Cuerpo Elemental.

Ambos mundos habían completado diferentes maneras de poner la energía elemental en uso. Han Shuo en realidad tenía cierto entendimiento hacia el lado de las cosas por parte de los magos. Si él aprendiera la forma de ese mundo y cómo cultivaban el cuerpo para formar su Cuerpo Elemental, entonces, ¿eso no significaría que él encontraría la respuesta completa para volverse un Dios?

Bruscamente, un pensamiento atravesó su mente. Recordó el secreto esperando en la siguiente capa del Cementerio de la Muerte. Él aprendió del bastón esquelético que el secreto era sobre cómo volverse un Dios. ¿Podría ser que el secreto se refería a esto? ¿Para combinar las dos diferentes formas en que los dos mundos utilizaban los elementos y concluir el secreto de convertirse en un Dios?

Si en efecto era eso, entonces, ¿podría ser que el dueño original del Cementerio de la Muerte alguna vez había estado en el Reino del Abismo? ¿Acaso él comprendió el secreto verdadero de convertirse en dios de una forma diferente a la que ambos mundos usaban los elementos? Entre más profundo pensaba él, más emocionado se volvía. De alguna forma, él sintió que su conjetura en realidad podría ser verdad. Quizás el dueño original del Cementerio de la Muerte verdaderamente había ido al Reino del Abismo antes, o quizás a un plano de existencia similar al Abismo, entonces, al reunir la sabiduría de dos mundos, llegó a un entendimiento de lo que era volverse un dios.

“Han Shuo, Han Shuo, ¿estás bien?” cuando Hemanna vio que él estaba mirando a Nambrough con ojos brillantes, gritó algo frenética.

El corazón de Nambrough creció más y más frio después de ver a Han Shuo con sus ojos iluminados por un tiempo. El ancho alíen de dos metros de alto puso una sonrisa más fea que si estuviera llorando y dijo “¡amigo lo siento, pero no soy esa clase de persona que estás imaginando! Si realmente tienes esa clase de pensamientos, puedo presentarte a algunos con esa clase de preferencias. Pero, por favor no me mires así. ¡Te lo suplico, por favor deja de verme de esa manera!”