Capítulo 507: ¿Realmente quieres morir?


Un interminable mar de criaturas no muertas, como si estuvieran haciendo un peregrinaje, apresurándose ciegamente hacia la gigantesca montaña. En ese momento, el pequeño esqueleto era el rey de los no muertos más renombrado dentro de un radio de cientos de millas.

El aura de la muerte se reunía salvajemente dentro del palacio, la cual luego era absorbida dentro del pequeño esqueleto sentado en su Trono de Hueso. Estaba transformando rápidamente su ya incomparablemente resistente y fuerte cuerpo esquelético blanco, formando un Cuerpo Elemental que complementaba el elemento de la muerte a la perfección.

Al frente del palacio, los zombis élite de metal, tierra y fuego estaban de pie cada uno en direcciones diferentes. De pie detrás de los tres no muertos de apariencias poco comunes había varios caballeros malvados, señores de las momias y demonios de hueso. Estaban defendiendo con firmeza el palacio y al Rey de los No Muertos en el interior.

Dos dragones de hueso y un rey zombi se estaban aproximando mientras rugían furiosamente por todo el camino. Donde quiera que ellos pasaban, aquellas criaturas no muertas de bajo nivel quienes los habían traicionado fueron destrozados en cuerpos muertos bajo su poderosa fuerza, con sus almas siendo aniquiladas.

Tres existencias extremadamente poderosas en el inframundo, llevando su torrente de rabia y furia, marchaban rápidamente hacia la llamada de la gran montaña. En el proceso, el pequeño esqueleto había succionado completamente el aura de la muerte que él reunió desde dentro de cientos de millas alrededor y formo un Cuerpo Elemental.

“Padre”, el pequeño esqueleto finalmente salió del palacio. Se puso de pie en lo alto del pico de la montaña, mirando por encima a aquellas criaturas bajo sus pies.

Cuando Han Shuo lo vio acercarse, no pudo evitar el mirarlo cuidadosamente de arriba hacia abajo, examinando su apariencia actual. El inmaculado cuerpo esquelético blanco daba un brillo como de jade con cada pulgada de sus huesos conteniendo una enorme cantidad de aura de la muerte. Un rastro de un ligero y oscuro humo estaba revolviéndose constantemente en el centro de su cráneo, lo cual lucía tan poco glamoroso como el siempre aburrido y gris inframundo. Pero él sabía que era el Alma Elemental que el pequeño esqueleto había formado recientemente.

Cuando miro al pequeño, sintió que el Alma Elemental en el centro de su cráneo se había fundido y se había vuelto uno con la infinita aura de la muerte encontrada por todas partes en el inframundo. Además de eso, su cuerpo reforjado le dio una extraña sensación.

Era como si ese pequeño esqueleto ante él hubiera existido en ese inframundo por miles y miles de años y que todo el tiempo él fuera el verdadero Rey de los No Muertos.

“Hay dos dragones de hueso y un rey zombi viniendo aquí. No fueron afectados por tu energía”, dijo Han Shuo.

“Los atraje aquí a propósito. Padre, quédate y observa. Ellos pronto se arrastraran bajo mis pies como los otros”, el pequeño esqueleto dijo con una autoconfianza incomparable mientras él caminaba lentamente hacia Han Shuo. Su Ojo de Demonio Púrpura repentinamente brillo con una luz nefasta. Una energía indescriptible fue emitida a través como agua ondeando.

Como si fuera una orden, después de que envió su energía, las innumerables criaturas no muertas quienes se apresuraban a la cima de la montaña como si peregrinaran, repentinamente se postraron en el suelo. Todas y cada una de ellas no hicieron ningún movimiento más que enterrar sus cabezas, pareciendo esperar su siguiente orden.

Han Shuo podía decir que entre esas criaturas no muertas que cubrían cada superficie de la montaña, sólo una pequeña porción eran los subordinados originales del pequeño esqueleto. Una gran porción de ellos eran forasteros quienes sólo llegaron involuntariamente después de escuchar la llamada de ir a la gran montaña. De esas criaturas, la mayoría eran previamente seguidores de los dos dragones de hueso y el rey zombi. Fue sólo porque ellos fueron atraídos por la energía milagrosa del pequeño esqueleto que instintivamente se reunieron allí.

Después de que éste desplegara su formidable fuerza, se arrodillaron en el suelo sin el más mínimo movimiento. Sólo el trio de los dragones de hueso y el rey zombi quienes habían existido por tanto no fueron afectados por la energía. Llegaron a la cima de la montaña mientras rugían por todas partes.

“¿Eres tú quien reta mi fuerza?” Después de que las tres criaturas no muertas, cuyas fuerzas eran las mayores en el inframundo, llegaran ante el pequeño esqueleto, uno de los dragones de hueso mostró una poderosa aura corrosiva mientras el escupía un gran aliento de dragón. Su cuerpo estaba flotando en el aire encima de la montaña mientras miraba al pequeño esqueleto hacia abajo con arrogancia.

“¡Existencia rebelde, pagaras el precio!”, el rey zombi quien tenía un cuerpo enorme rugió hacia el cielo, liberando su abrumadora aura que causaba que las criaturas no muertas inferiores desearan servirle. Parecía estar extremadamente irritado y furioso.

“Existencia peculiar, yo absorberé tu alma y borrare toda evidencia de que tú incluso exististe”, el otro dragón de hueso estaba agitando su cola mientras llegaba desde el cielo atrás del pequeño esqueleto, mirando codiciosamente el alma dentro del cráneo del pequeño esqueleto.

“Ustedes tres tipos inferiores, juren lealtad ante mí inmediatamente. ¡De lo contrario, enfrenten sus muertes!” El pequeño esqueleto pronuncio un discurso incomparablemente feroz hacia las tres excepcionalmente formidables existencias no muertas, como si tuviera sus destinos.

Después de terminar esas palabras, el pequeño esqueleto dejo salir una energía de la muerte inmensamente rica e intensa. Repentinamente, el elemento de la muerte de los alrededores comenzó a hervir. El cuerpo del esqueleto originalmente pequeño y bajo comenzó a crecer más y más grande. En nada de tiempo, el pequeño esqueleto se volvió de siete u ocho metros de altura, con puás de hueso de apariencia feroz de la cabeza a los pies, dándole una siniestra y aterradora apariencia enorme.

Una lanza de hueso de cinco metros de alto que emitía una energía de la muerte con ferocidad hasta el extremo, era sujetada sin esfuerzos por la mano del esqueleto. En su espalda, sus siete púas de hueso triplicaron su longitud. Estas lucían como unos colmillos siniestros y terroríficos. Brillando con un lustre cautivador y siniestro, le daban a cualquier observador un intenso sentimiento de sorpresa.

El pequeño esqueleto quien de pronto se había vuelto grande, libero esa energía suya, mientras miraba hacia abajo a todos los seres como pequeñas hormigas débiles. Repentinamente, las tres criaturas quienes habían hecho votos solemnes de ventilar su furia en él, todas aumentaron instintivamente el temor en sus corazones. Los tres no pudieron evitar mantener su distancia.

“¡Juren lealtad ante mi, o sino sus débiles almas seguramente serán borradas completamente!”, con un tono cruel de voz, el pequeño esqueleto nuevamente rompió sus voluntades.

El rey zombi dio algunos pasos hacia atrás pero inmediatamente dio otros pasos al frente después de que ese discurso arrogante sonó. Alzo su cabeza y le sugirió a los dragones de hueso en el cielo al frente y atrás de él, “ustedes dragones de hueso, vamos a trabajar juntos y decapitemos a esta poderosa existencia”.

“Hagámoslo”, los dos dragones de hueso respondieron simultáneamente. Estos cargaron bruscamente hacia el pequeño esqueleto desde el frente y la retaguardia. El ataque que había estado formándose dentro de sus cuerpos por mucho tiempo exploto en un instante.

El rey zombi también cargo ferozmente mientras llevaba una energía terrible e incontenible. La energía de la muerte alrededor de él era incluso más aguda que una espada afilada.

Con un gesto de su mano, el pequeño esqueleto detuvo a los zombis élite de metal, fuego y tierra quienes intentaban ayudarlo y dijo, “¡lo tengo!” Al mismo tiempo, Han Shuo quien originalmente intento unir fuerzas con sus tres zombis de élite, también recibió una persuasión. Una confianza absoluta fue descargada desde el cuerpo del pequeño esqueleto. En ese momento, parecía ser el verdadero rey del inframundo quien había existido desde el comienzo del tiempo. Al parecer no había ninguna criatura no muerta que se atreviera a ofender la dignidad de ese Rey de los No Muertos.

Han Shuo vacilo por un momento antes de detenerse al lado de los zombis de élite. Mientras mantenía un ojo en la feroz batalla que estaba a punto de ocurrir, reunió su fuerza mental con la intención de participar inmediatamente en la batalla cuando el pequeño revelara algún signo de estar perdiendo.

Dos dragones de hueso y un rey zombi. Esas poderosas criaturas no muertas que sólo nigromantes de grado sagrado podían invocar. Incluso en el Continente Profundo, existencias de ese nivel le causarían a cualquiera un gran dolor de cabeza. En el inframundo, donde el aura de la muerte era intensa al extremo, como él sólo tenía su consciencia en ese lugar, no tenía certeza de lidiar con una existencia de ese nivel.

“Auu…”

El pequeño esqueleto dejo salir un abrumador aullido que estaba mezclado con el aura de la muerte y este reverbero hacia la distancia por una docena o más de millas.

Sin usar las siete púas de hueso en su espalda para impulsarse, su enorme cuerpo floto arrogantemente en medio del aire. Esa lanza de hueso de cinco metros en su mano, después de ser ligeramente girada, como si fuera el arma más afilada en el inframundo, silbaba como un relámpago hacia el dragón de hueso que montaba un ataque furtivo desde la retaguardia.

¡Dong! La lanza era tan rápida como un rayo. Sin dejarle a ese dragón de hueso ningún tiempo para esquivar, esta apuñalo directamente a través y rompió algunos de sus huesos enviando su enorme cuerpo a volar hacia atrás.

¡Golpe! Después de arrojar la lanza, el pequeño esqueleto ni siquiera dio la vuelta para mirar y más bien descendió hacia el rey zombi. Lanzó una patada, una enorme cantidad de aura de la muerte convergió en el fondo de su blanco pie huesudo y aterrizo en uno de los hombros del rey zombi.

Un sonido de crujido fue escuchado, el rey zombi se pasmo y cayó hacia atrás. Antes de que el otro dragón de hueso pudiera acercarse a él, el pequeño esqueleto aplasto la cabeza del zombi. ¡Reventar! La enorme cabeza del rey zombi fue hecha añicos. Una bola de un alma verdosa fue directamente tomada por el pequeño esqueleto.

“Mi Rey, estoy dispuesto a servirte. ¡Desde hoy en adelante te serviré a ti únicamente como mi maestro!” el rey zombi cuya alma fue extraída, inmediatamente grito sin la menor vacilación.

“Tipo listo” el pequeño esqueleto gruño ligeramente.

Su huesuda garra brillaba como el jade mientras sujetaba el alma del zombi, de pronto, bombardeo hacia el dragón de hueso cargando justo de frente. Una abundante cantidad de fluido corrosivo que estaba mezclado con su aliento de dragón cayó como finas gotas de lluvia. El alma del rey zombi chillo miserablemente mientras ejercía toda su fuerza para coagular el aura de la muerte. Ese cuerpo sin alma voló por sí solo y se estrelló en contra del dragón de hueso.

“¡Choque!” mientras el cuerpo del rey chocaba con el dragón, el pequeño esqueleto inserto el alma del zombi de regreso a su cuerpo con un golpe. El rey zombi se sujetó al dragón de hueso como si su vida dependiera de ello. El pequeño esqueleto aterrizo fascinantemente en la espalda del dragón.

Éste se sorprendió enormemente y lucho con toda su fuerza. Estando enredado con firmeza y sin tener ninguna oportunidad por parte del rey zombi quien apenas hacia un momento era un aliado, el dragón se volvió decepcionado en su corazón mientras gritaba locamente por la desvergüenza del zombi.

El rey quien había sido intimidado por el pequeño esqueleto entendió en su corazón que la fuerza de ese esqueleto era algo con lo que absolutamente no podía contender, por tanto hizo la sabia decisión de rendirse y servirle. Ese era naturalmente el mejor momento para mostrar su lealtad hacia él.

“Dragón de hueso, ¿realmente quieres morir?” Mientras el pequeño esqueleto estaba de pie en el lomo del dragón, una garra huesuda hizo contacto con el hueso de su nuca en un momento desconocido.