Capítulo 486: Ser perseguido


Han Shuo comenzó el día merodeando sobre una deslumbrante línea de puestos vendiendo toda clase de bienes. La suerte parecía estar de su lado. En sólo una pequeña vuelta, había puesto sus manos en dos trozos de rocas de arcilla.

Mientras el sol gradualmente se alzaba sobre el cielo, los nobles aparecieron más y más frecuentemente a lo largo de la calle. Estos vendían ropas lujosas y viajaban ya fuera en caballos finos o carruajes. No se detenían en la ocupada calle, más bien se dirigían directamente hacia el sitio de la subasta.

Gracias a la aparición de esos personajes, la calle originalmente congestionada había limpiado un camino para el largo cuerpo de caballeros específicamente despachados por las tropas defensivas de la ciudad del Imperio Kasi. En el Continente Profundo, la nobleza siempre disfrutaba de ciertos privilegios. Aquellos quienes podían ganar la entrada a la subasta eran definitivamente muy ricos y de alta cuna. Naturalmente, el Imperio Kasi trataría a esos personajes con especial cuidado.

Esos plebeyos, espadachines lamentables, comerciantes apurados y magos mediocres sólo podían quedarse de pie a los dos lados de la calle. Mientras miraban con envidia a aquellos con las cabezas en alto y pechos hinchados mientras se dirigían hacia el sitio de la subasta bajo la protección de caballeros, espontáneamente se hicieron a un lado para despejar el camino, lo que menos querían era ser una obstrucción e hicieron fila.

Uno tras otro, carruajes suntuosos pasaron de la manera más pomposa. Había incluso delicados dibujos y escudos de armas representando las identidades de esos carruajes.

Había muchos peatones en la calle. Y ahora, habiendo hecho camino para esos nobles, los peatones estaban hombro con hombro unos con otros. Con eso, el inevitable choque de unos con otros se sumo a los ya clamorosos ruidos.

De pie entre la multitud, en ese momento, Han Shuo no pudo evitar arrugar sus cejas. Atorado en esa multitud como lata de sardinas, él era incapaz de moverse una pulgada. En semejante lugar como un forastero, como no quería arriesgarse a cometer un taboo y ofender a los locales, no se levantó en el aire para avanzar como usualmente lo haría. También sería descortés el empujar a las personas con fuerza bruta. Todo lo que podía hacer era soportar y esperar.

Pero lo bueno era que él era alto, con hombros anchos.  De pie entre la multitud, naturalmente sobresaldría entre los plebeyos, manifestándose superior. Cuando arrugo sus cejas, ese comportamiento imponente fue divulgado inadvertidamente. Si no fuera por el hecho que no tenían más suelo donde pararse, aquellos a su alrededor nunca se le acercarían.

“¿Eh? ¡Señorita Sophie! ¡Esa la Señorita Sophie!” un grito de sorpresa repentinamente resonó de entre la multitud.

“No puede ser ella. Me encontré con esa hermosa joven justo aquí hace dos días. ¡Compro un pendiente en mi puesto e incluso regateo por medio día conmigo por dos monedas de oro! ¿Cómo podría ser la Señorita Sophie? ¿Estás equivocado?” el dueño del puesto al lado de esa primera persona exclamo con incredulidad.

“No seas tonto, esa dama cabalga en un pegaso blanco y luce como un maldito ángel, ¿quién más podría ser sino la Señorita Sophie? Ja, tú debes haberla confundido con alguien más. ¡Una dama como esa nunca regatearía por medio día por dos monedas de oro!” la otra persona respondió desdeñosamente.

Rondas y rondas de discusiones sobre Sophie sonaron una y otra vez. Incidentalmente muchos de los comentarios sobre Sophie cayeron en los oídos de Han Shuo. De las discusiones de esas personas a su alrededor, descubrió que Sophie tenía una enorme reputación en el Imperio Kasi. ¡Y no era tan simple debido a que su padre era un caballero sagrado!

A semejante edad tan joven, Sophie ya era una Jinete Cielo, meramente un rango abajo de su padre Sulo, un caballero sagrado. Más importante que eso, Sophie era una invocadora. Su fuerza era enigmática e impredecible por decir lo menos. A parte de ser sobresalientemente dotada, lo que era más atractivo sobre Sophie era su corazón noble y amable además de su personalidad atrayente.  No había carencia de rumores sobre ella ayudando a aquellos envueltos en una necesidad.

En los corazones de las personas del Imperio Kasi, la pura y honesta Sophie era simplemente la mujer ideal. Especialmente en los corazones de muchos jóvenes, Sophie era sin ninguna duda su diosa.

De pie en medio de todo el clamor, Han Shuo recibió pasivamente incontables noticias positivas sobre ella. Él, quien ya tenía una muy buena impresión sobre ella en primer lugar, se sintió de cierta manera tocado en su corazón mientras miraba a Sophie moviéndose lentamente en su inmaculado pegaso blanco.

Han Shuo ya había visto a Sophie el día de ayer a lo largo de la calle congestionada. Comparada con su estilo distante en ese día, él prefería su conducta amigable del otro día.

Cabalgando en un hércules, Sophie llevaba una ligera sonrisa en su rostro. Sin embargo, cuando recordó a la persona dentro del carruaje a su lado, no pudo contener un suspiro. Incluso pensamientos quejándose sobre su padre cruzaron su mente.

La cortina fue levantada desde dentro del carruaje en movimiento a su lado, revelando el atractivo rostro de un joven. Cuando ese joven miro tontamente a Sophie, el ferviente calor en su mirada duramente fue escondido. Aunque él no dijo ni una palabra cualquier tonto podría ver el intenso deseo de poseerla en sus ojos.

“Fifi, la razón por la que voy a la subasta en esta ocasión, es la de buscar un tesoro que te siente”, el joven quien miraba hacia Sophie todo sonrisas, lo dijo desde el carruaje de la forma más cursi.

Sophie de mala gana puso una sonrisa y dijo, “No, no hay necesidad. ¡Lo sabes, no estoy interesada en esas cosas!”

“¡Cómo podría ser! Mi Casa Pillon es de sangre real. Tu padre ya acepto nuestro matrimonio. Como la esposa de Braque debes ser la más hermosa, más agraciada y más magnifica mujer. ¡Debe haber un tesoro para adornarte!” Braque dijo con decisión.

Esas palabras que le dieron a Sophie un gran dolor de cabeza. Braque era el hijo del Príncipe Bradley Pillon y el sobrino de Su Majestad el Rey, Brandy Pillon. La familia real Pillon era en efecto la gobernante del Imperio Kasi. El padre de Sophie, Sulo, sin pedirle primero su consentimiento, acepto formalmente el matrimonio. Eso puso a Sophie en el final de su ingenio.

Braque, hijo del Príncipe Bradley Pillon, podía ser considerado un personaje limpio en la nobleza del Imperio Kasi. No había muchos rumores negativos extendiéndose en los alrededores en años recientes. El elocuente Braque era una estrella alzándose en la arena política del Imperio Kasi. Por los medios de su familia real Pillon y su influencia, se elevaba más y más en su carrera. Él era verdaderamente un personaje en el Imperio Kasi.

Sulo acepto la propuesta de matrimonio. No importaba si Sophie estaba de acuerdo o no. En ese mundo eran los hombres los que hacían las reglas, Sophie ya era considerada como la prometida de Braque. Habiendo sido adoctrinada con la etiqueta desde que era joven, Sophie no podía dejarse mostrar cualquier malestar que pudiera ser considerado como no propio en las normas formales. Incluso en esa ocasión, incapaz de desafiar las instrucciones de su padre, a regañadientes acepto aparecer en público con Braque.

Escuchando su parloteo sobre la imaginación de su futuro sin restricciones, el corazón de Sophie se hundió más y más profundamente. Como un jinete cielo con una fuerza extraordinaria, Sophie no tenía ni la más mínima buena impresión de Braque, un aristócrata quien no era bueno en la magia y no practicaba artes marciales, pero que aumentaba su hambre por poder político.

Si no fuera por la familia real Pillon siendo extremadamente poderosa, si no fuera por su padre forzándola, Sophie podría seguir alegremente comprando en los puestos de la concurrida calle, en lugar de servir como la propaganda de Braque, acompañándolo al sitio de la subasta donde las élites se reunían.

En su corazón, Sophie estaba increíblemente angustiada. Simplemente cerró sus oídos al parloteo de Braque. Cabalgando en su pegaso, llevaba una ligera y pacifica sonrisa. Su mirada viajaba sin rumbo a través de la abarrotada multitud, tratando de aliviar la pesada charla en sus oídos al poner su atención en otras cosas a su alrededor.

Repentinamente, una silueta alta y sobresaliente cayó en la línea de visión de Sophie. Entre la multitud de personas de pie con apenas 1.7 metros de altura, con la altura de 1.9 y el magnífico físico de Han Shuo, él era como una grulla entre pollos, en el abarrotado arroyo de personas, parecía ser bastante espacioso a su alrededor, lo cual atraía más la atención de los que miraban.

Al principio, Sophie sólo disparo una mirada al azar. Desde su punto de vista, ella sólo podía ver el costado de Han Shuo. Sin embargo, el perfil distintivo de Han Shuo le dio a Sophie un sentimiento familiar. Su curiosidad mejoro en ella cuando comenzó a observarlo cuidadosamente y la sensación de familiaridad sólo creció más.

Mientras ella avanzaba lentamente en su pegaso, la vista de Sophie sobre él gradualmente cambio. Para el momento en que pudo ver su rostro, ella no pudo evitar cubrir su boca y gritar con sorpresa. Sus ojos desbordaron la emoción de una sorpresa placentera. En ese momento, Han Shuo quien estaba mirando en todas direcciones y usando su conciencia para buscar bienes apropiados, repentinamente sintió una mirada firmemente centrada en él. Arrugo sus cejas e indistintamente se giró para mirar hacia la fuente de la mirada. Inmediatamente vio los ojos placenteramente sorprendidos de Sophie y su hermosa apariencia.

Tomo una sacudida y volvió a sus sentidos. Recordó que debido a su altura, podría lucir bastante inusual en semejante multitud de personas. Como no quería atraer problemas para Sophie, él se rindió en su búsqueda de materiales en esa área que podía refinar en Gilbert, apresuradamente se dio la vuelta, forzando a los otros a un lado y se marcho.

Con un empujón de sus hombros, todos esos extraños de pie cerca de él fueron sacados de balance uno tras otro. Por un momento, las maldiciones sonaron repetidamente. Sin embargo, cuando vieron esa imponente silueta, rápidamente cerraron sus bocas.

Sophie, mirando fijamente desde la distancia, cuando observo que Han Shuo partía apresuradamente, inmediatamente dejo salir un grito. Su mano delgada y blanca como la azucena palmeo gentilmente al pegaso blanco bajo ella antes de señalar la dirección por donde Han Shuo se estaba marchando.

El pegaso blanco puro que deliberadamente volaba a baja altura, sintió la placentera sorpresa y entusiasmo en su maestra, inmediatamente extendió sus alas y se alzó de acuerdo con las órdenes que recibió y busco por Han Shuo sobre el cielo.

“¿Eh? Señorita Sophie, ¿Qué, qué ocurre?” un caballero de mediana edad adelante de Braque repentinamente grito.

Braque quien había estado mirando fijamente a Sophie, repentinamente encontró que su objetivo se estaba volviendo más y más lejano para él. Éste también alzo su cabeza espontáneamente hacia Sophie y grito en voz alta, “¿a dónde vas? ¿Qué te ocurre?”

“Lo siento Braque. ¡Yo de repente encontré a un amigo que no había visto en muchos años!” Cabalgando en su pegaso en el aire, Sophie le sonrió con disculpa a Braque antes de extender nuevamente su mano para tocar el hombro de su pegaso.

¡Whoosh! Bajo las instrucciones de Sophie, éste había identificado la dirección y rápidamente persiguió a Han Shuo que estaba a cierta distancia.