Capítulo 466: El desastre ataca a los Dragones Oscuros


No había habido muchos cambios en el mundo subterráneo. A lo largo del camino, ellos aún observaban a los feos trasgos y hombres murciélago robando por todo el lugar. Todo el mundo subterráneo estaba aterrorizado con caos. La situación parecía que nunca cambiaría incluso si le daban algunos cientos de años.

“Gilbert, ¿sabes exactamente qué clase de desastre atacara a tú raza de dragones oscuros? ¿No puedes ser completamente ajeno, o sí?” Han Shuo interrogo a Gilbert mientras se dirijan directamente al territorio de los dragones oscuros.

“Maestro, en verdad no sé nada. Eso fue todo lo que mi abuelo me dijo a través del Hueso Comunicador de Dragón. ¡No tengo idea en absoluto!” el ignorante Gilbert respondió. Él no estaba de buen humor.

A través del viaje, el extremadamente ansioso Gilbert apuraba constantemente a Han Shuo para que apurara el paso. Al parecer aunque Gilbert había escapado, él aún tenía profundos sentimientos por la raza del dragón oscuro. De lo contrario, él nunca le hubiera rogado a Han Shuo tan lastimosamente.

Habiéndolo seguido por muchos años, aunque ambos habían encontrado algunos peligros, los dos siempre se las arreglaron para escapar del peligro. Inconscientemente, el dragón oscuro Gilbert sentía que Han Shuo podía lidiar con cualquier peligro, como si no hubiera nada que pudiera lastimarlo verdaderamente.

Especialmente cuando Han Shuo recientemente emergió del Cementerio de la Muerte, siendo un dragón oscuro que estaba ligado a él por un contrato, ¡Gilbert sabia más que nadie el terror de la fuerza poseída por Han Shuo! Por ello, cuando recibió el mensaje de su abuelo, él inmediatamente pensó en él y creyó que sólo él podía ayudar a la raza de los dragones oscuros a salir a salvo de la calamidad.

Cuando Han Shuo se dio cuenta de que él no podría sacar más información de Gilbert, no desperdicio ni un segundo más preguntando. Gilbert tenía un conocimiento muy superior del mundo subterráneo comparado con él. Por ello, con su guía ellos no desperdiciaron mucho tiempo en la primera capa donde vivían los elfos oscuros. Descendieron a través de una ardua caverna como desfiladero, llegando a la siguiente capa que era más oscura.

No había ausencia de luz en esa capa de rocas de acantilado, pero era bastante más tenue que la capa anterior. Altas y frondosas plantas lumínicas podían ser encontradas por todas partes, iluminando esa capa, aún visibles, aunque requerían un poco más de esfuerzo.

“¡Ven conmigo!” Gilbert hablaba duramente mientras guiaba a Han Shuo directamente a un estrecho túnel. Parecía muy ansioso.

A lo largo del camino, Han Shuo duramente aprendió del dragón sobre la distribución geográfica del mundo subterráneo. Había tres capas en total. La capa superior era donde los elfos oscuros y los hombres lagartos residían. Relativa con el resto, las criaturas en esa capa eran las más débiles. Incluso para los antiguos elfos oscuros, que Han Shuo había conocido anteriormente, estos aún eran débiles comparados con las criaturas de las otras dos capas.

Desde luego, una existencia anormal como el Antiguo Rey Lagarto era una excepción. Para seres como él que subían al pináculo de los cinco rangos por evolución, donde quiera que se colocara en el Continente Profundo, permanecería como una existencia poderosa.

Sin embargo, era increíblemente raro el encontrar existencias como esas. La gran mayoría de los hombres lagarto eran muy estúpidos, incapaces de ser tan afortunados como él para evolucionar hasta la quinta etapa y poseer semejante fuerza tan inmensa con la cual podrían dejar ese plano de existencia.

Los dragones oscuros vivían en la segunda capa. Las criaturas encontradas allí eran usualmente extremadamente fuertes. Además que la raza de los dragones oscuros que vivían juntos, había algunas bestias de súper rango muy formidables que vivían en solitario. Pero en circunstancias regulares, estas bestias mágicas de súper rango estaban limitadas a sus propios territorios y todos simplemente se mantenían en sus propios negocios.

Los dragones oscuros eran una clase a la que nadie se atrevía a provocar. Para empezar estos eran una raza formidable e incluso vivían en grandes grupos. Por eso, aunque esa segunda capa del mundo subterráneo estaba bastante llena con otras criaturas formidables, no muchas estaban dispuestas a provocar a los dragones oscuros.

Han Shuo tomo ese hecho como que él básicamente podría eliminar cualquier amenaza de la segunda capa.

La tercera capa del mundo subterráneo, sin embargo, ahora era una región de gran misterio. De acuerdo con Gilbert, no había criatura viva que supiera que ocurría en la siguiente capa.

Según la leyenda, en efecto existían túneles que conectaban la segunda capa con la tercera. Sin embargo, era increíblemente extraño encontrar una criatura que supiera donde estaba localizado el túnel. ¡Y de las bestias mágicas de súper rango que eran tan afortunadas para encontrar el túnel y aventurarse en la tercera capa, ninguna regreso!

¡Por lo tanto, lo pertinente a la situación en la capa del fondo, ninguna persona o quizás ningún ser vivo, tenía verdaderamente una certeza!

Después de cruzar el túnel angosto, Gilbert nuevamente llevo a Han Shuo a caminar por un largo tiempo y finalmente llegaron a una región cubierta de cordilleras montañosas. Era un enorme cañón con cordilleras infranqueables de tamaños irregulares tan largas hasta donde el ojo podía alcanzar. De la distancia, lucía como si dragones enormes estuvieran atrincherados allí.

Tan pronto como llegaron a la región, su sensible nariz recogió un débil rastro de sangre, “¡huele a sangre!”

Los ojos de Gilbert se volvieron rojos, hasta el punto de las lágrimas y grito, “¡abuelo, estoy en casa! ¡Gilbert está en casa!”

La voz de Gilbert hizo un eco sin fin en el gran cañón. Él ya se había lanzado hacia el cañón mientras gritaba esas palabras. Han Shuo rápidamente lo siguió por detrás.

“¡Piérdete!” de la parte más profunda del cañón, llego el furioso rugido de un hombre viejo, con terror en su voz.

“¡Abuelo, es la voz de mi abuelo!” Gilbert fue gratamente sorprendido y giró hacia Han Shuo, “mi abuelo sigue allí. ¡Se encuentra bien!”

“¡Pero creo que ya has perdido algunos hombres de tú clan!” Han Shuo grito ligeramente y sujeto al dragón oscuro Gilbert. Repentinamente acelero y se disparó hacia el cañón a la velocidad del rayo.

Bajo sus pies, vieron un dragón oscuro de treinta metros de largo tirado en la parte trasera de una montaña. Cuando Han Shuo y Gilbert volaron sobre su cabeza, mirando al suelo bajo ellos, pudieron darse cuenta de que el cuerpo de ese dragón oscuro en su mayoría había sido cortado por armas afiladas, con profundas heridas por todo su magnífico cuerpo.

“¡Tío Delix!” Gilbert obviamente reconoció el cuerpo del dragón oscuro muerto y lo observo con sus ojos saltados.

¡Sin embargo, ese dragón oscuro no era el único cuerpo!

Mientras continuaron volando hacia el cañón, tres cuerpos muertos más de dragones oscuros aparecieron bajo sus pies uno tras otro. Esos tres dragones oscuros debieron sufrir un cruel tormento antes de morir. Cada cuerpo estaba lleno de cortes y heridas. ¡Uno incluso fue desmembrado en tres lastimeros trozos!

Gilbert conocía a los cuatro dragones que fueron asesinados, particularmente el dragón oscuro gigante que murió en el más miserable estado de ser cortado en tres. Casi se desmaya por el enojo y la indignación. Ya no siendo capaz de restringirse a sí mismo, dejo salir sus lágrimas.

¡Debido a que ese era el padre de Gilbert!

“¡Tú mocoso! ¡Corre! ¡Corre, corre lejos!” un grito frenético, como un llanto sangriento, vino las profundidades del cañón, fue mezclado con el llanto desgarrador de Gilbert. El corazón de Han Shuo se volvió tan helado como pudo, dándole el impulso de querer torturar lentamente al ofensor hasta la muerte al separarlo de su piel y carne en miles de trozos.

Incluso sin usar activamente su consciencia para revisar la situación del interior, pudo sentir algunas presencias dentro, una de las cuales era especialmente poderosa. Ligeramente, Han Shuo incluso sintió que el aura poseía una semblanza con la magus divina de agua Tiana. Cuando ese sentimiento llego a su corazón, su deseo de asesinar creció aún más vigorosamente.

“¡Muévete! ¡Déjalo hasta que lleguemos al cañón!” En los aullidos de rencor de Gilbert de su pérdida de autocontrol, Han Shuo lo sujeto con firmeza y se apuró a volar en el cañón con un rostro sombrío.

“¡Aquí viene uno más, tut tut, interesante!” Repentinamente, una desdeñosa y helada risa pudo escucharse venir de las profundidades del cañón.

“¡Quiero matarlos, quiero matarlos! ¡No importa quienes sean, quiero matarlos!” Gilbert el dragón oscuro repetía constantemente esas palabras mientras se lamentaba. Su actitud usualmente perezosa y alegre hacía mucho se había desvanecido.

En ese momento, además de pena, quizás todo lo que Gilbert sentía era un odio profundo.

Finalmente, con Han Shuo arrastrando a Gilbert, ellos llegaron al enorme cañón.

La primera cosa que entro en los ojos de Han Shuo fue una enorme jaula de un blanco puro hecha de algunos materiales desconocidos. Dentro de la jaula había cerca de diecisiete dragones oscuros que se transformaron en sus formas humanas por sus pieles negras como la tinta. Había viejos así como jóvenes. Todos ellos llevaban collares en sus cuellos, nada diferentes a los collares de perros. Sangrientas cicatrices de látigo eran visibles en sus rostros. Ni siquiera un dragón oscuro con la apariencia de una niña pequeña fue la excepción. Había rastros de heridas abiertas en sus mejillas que aún fluían con sangre fresca, parecía que recién había sido azotada.

Alrededor de la jaula había seis personas vestidas con atuendos similares que eran tan blancos como la nieve. Todos ellos llevaban una expresión helada, cargando un aroma de indiferencia y crueldad.

Entre ellos había un hombre de mediana edad con un rostro bien parecido que parecía haber sido tallado con una espada. Miro a Han Shuo y Gilbert con una sonrisa helada e indiferente, con las manos colocadas detrás de su espalda. La presencia que venía de él era bastante similar a la de Tiana. Sin embargo, él era el ser con la mayor fuerza en ese grupo, ¡un ser semidiós!

“¡Otro insignificante reptil!” Ese hombre se edad media miro a Gilbert como si mirara a una mascota, naturalmente causo un sentimiento de arrogancia. Entonces giro a Han Shuo, “¿Quién eres tú?”

“Conoces a Tiana, ¿cierto?” Han Shuo en su lugar le pregunto.

Incluyendo a ese hombre de edad media, los seis de blanco cambiaron ligeramente sus expresiones. El hombre que dirigía al grupo arrugo sus cejas antes de decir, “En realidad conoces a mi hermana menor. ¿Quién eres?”

“¿Quiénes son ustedes?” Han Shuo estaba sobresaltado y grito.

“Somos del Santuario del Hielo. Soy Corey el Hielo Celestial. ¿Cómo es que conoces a mi hermana menor Tiana la Nieve Celestial? ¿Quién eres? ¿Eres un amigo o un enemigo?” Ese hombre del Santuario del Hielo conocido como Corey, el así llamado Hielo Celestial cuestiono fríamente con sus ojos fijos en Han Shuo.