Capítulo 445: ¡Igual de Herejes, pero con grandes diferencias!


Mucho del lodo en el rostro de la mujer no se había ido con el agua sucia, dejándola apenas menos sucia que antes. Pero finalmente, después de un poco de ayuda de Han Shuo su complexión por lo menos pudo ser distinguida.

Parecía estar en sus cincuentas o sesentas, cabello gris como la ceniza, largo y enredado. El cuchillo cortante conocido como tiempo había dejado una convergencia de arrugas como barrancos en su rostro y su delgada piel sin elasticidad, carente de cualquier brillo. Sus ojos llevaban el único color distintivo en ella, un raro verde teñido con un resentimiento sin resolver.

Sus ojos verdes fijos en Han Shuo, lo inspeccionaban mientras este la alzaba. A lo que sólo parecían veinte años, este no debería poseer semejante fuerza pináculo, ya fuera en cultivar la magia o las artes marciales. Sin embargo, lo había hecho, habiéndola derrotado fácilmente, sin dejar margen a cualquier resistencia.

¡Pa! Una bofetada voló a través del rostro de la anciana. Han Shuo grito, “¡estoy hablando contigo!”.

En lo que a él concernía, sin discriminar no había respeto para nadie que montara un ataque secreto en otros, ni siquiera para una anciana. Además, con esos ojos verdes, de cualquier manera ella no lucia virtuosa para nada.

Ella despertó bruscamente con la bofetada, su corazón se llenó de furia y exploto sobre Han Shuo, “pequeño demonio ¡puedes matarme, pero no humillarme!”

“¡Cállate y responde mi pregunta o sufrirás!” Han Shuo la amenazo impacientemente mientras la miraba. Se giró hacia Karey quien estaba caminando hacia él y dijo, “Esta vieja bolsa dejo un rastro por una razón. Cecilia y los otros deben estar en camino. Ve y reúnete con ellos”.

“Muy bien. Estaré siempre agradecido por su rescate, Señoría. ¡Su humilde subordinado gravara esto en su corazón!” Karey se inclinó hacia él y finalmente se retiró.

“¿Cómo supiste de las marcas?”, la vieja pregunto a pesar de que era incapaz de moverse.

“¿Realmente piensas que un truco tan estúpido puede escapar de mis perspicaces ojos?”, pregunto Han Shuo sarcásticamente, “¡Ahora habla! ¿Por qué nos trajiste aquí? ¿Qué estas planeando?”

Los ojos verdes brillaron como unas luces extrañas. Estaba revisando su cuerpo en silencio e intento moverse con su propio poder.

“¡Deja de desperdiciar tu energía viejo pedo! ¡No puedes escapar!” Han Shuo resoplo, mirándola fríamente. Estaba confiado de que no podría escapar.

“Hm”, él se burló. Fue detrás de la mujer y comenzó a acariciar su espalda con sus poderosas manos.

“¡¿Qué estás haciendo?! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Hablare! ¡Te lo diré todo! ¡Por favor, perdóname!” La vieja estaba aterrada hasta los huesos. Ya no pudo mantener su firme estado mental y comenzó a gritar involuntariamente. Para su gran sorpresa, sonaba como si estuviera al borde de las lágrimas.

“Te lo suplico, por favor perdóname. Soy vieja. Podría ser tu abuela. ¡No le harías eso a tu propia abuela! Soy fea”.

“Maldita sea cállate. ¿Qué te pasa? ¡No tengo esos fetiches tan poco convencionales!” Han Shuo grito. Lleno de rabia, retiro sus manos, alzando sus cejas y le pregunto con una voz profunda, “¿Tienes el cuerpo del favor divino?”

“S… Sí. ¿Y qué?” Ella se sintió aliviada de escuchar que Han Shuo no estaba tratando de violarla. Pero después de su última pregunta, ella se sorprendió y murmuro, “¿Cómo supiste eso?”

Han Shuo estaba a punto de responder pero en su lugar se encogió de hombros. Alzo su cabeza y miro a la distancia, luego sonrió sombríamente. “¡Los he buscado de arriba a abajo, pero inesperadamente estos hombres han venido a mi puerta!”

Se detuvo interrumpiendo. Sintió a veinte poderosos enviados dirigiéndose a su posición. Estos eran hombres de la Iglesia de la Luz, expertos de diferentes profesiones. Y su líder resulto ser su propio enemigo mortal, el caballero sagrado Blount. Se estaban acercando al área siguiendo el rastro.

Justo cuando su conciencia detecto la llegada de esos hombres, varios demonios místicos salieron para escuchar sus conversaciones.

Un poco después, la mirada de Han Shuo se fijó en la anciana. Con una ligera sonrisa, se burló, “¡Así que eres el gran hereje que busca Blount! Elizabeth ¿planeabas asesinar a Karey y culpar a la Iglesia de la Luz? ¿Nos trajiste aquí para que los enfrentáramos? Muy lista. En efecto muy lista. Tú siniestra y astuta cosa vieja, en verdad no eres nada buena”.

“¿Cómo supiste eso? ¿Quién en el mundo eres tú? ¿Cómo es que lo sabes todo?” Elizabeth miro petrificada a Han Shuo. Su cuerpo tembló y continuo, “Tu obviamente sabias la respuesta, ¿así que por qué preguntaste? ¿Qué quieres de mí?”

“Cállate”, él rio perversamente. “Ellos están discutiendo sus razones para cazarte. Déjame escuchar”. Han Shuo junto sus labios y gesticulo para que Elizabeth permaneciera en silencio.

“¿Qué… qué es lo que quieres?” El corazón de Elizabeth estaba lleno de dudas. Ese joven incomprensible ante ella la sorprendió bastante. No tenía idea de donde había venido ni porque estaba allí. Un sentido de un peligro desconocido se unió a ella, un sentimiento poco placentero por decir lo menos.

Minutos después, Han Shuo giró su rostro hacia Elizabeth una vez más. Tenía una sonrisa siniestra en su rostro. Asintiendo con su cabeza dijo, “No está mal Elizabeth, nada mal. Tú cuerpo único del favor divino puede absorber la energía divina de la Iglesia de la Luz. ¡No es de sorprender que la Iglesia no ahorre esfuerzos para intentar asesinarte!”

“Lo sabes, sabes todo. Bien, ¿qué es realmente lo que quieres?” Han Shuo hasta ese momento escucho cada uno de sus secretos. Elizabeth tenía claro que era casi imposible el escapar de su palma y consecuentemente se relajó. Ella lo miro calmadamente con un rostro que parecía decir ‘hazme lo que quieras, no me importa’.

“Semejante cuerpo interesante del favor divino. Muy interesante. Hmm, los dos somos herejes siendo cazados por la Iglesia de la Luz. ¡Quizás no necesitamos ser tan poco amistosos entre nosotros!” Han Shuo dijo con una sonrisa oscura.

“Tú, tú también tienes rencor con la Iglesia de la Luz”. Elizabeth estaba en un estado mental perturbado. Después de una incesante suspensión entre la esperanza y la desesperación, esa actitud fría y compuesta de ella hacía mucho que se había ido sin dejar rastro.

“¡Así es, igual que tú! Un gran infiel corriendo de la Iglesia de la Luz”. Él se transportó hacia Elizabeth y continuo, “sin embargo, eso fue hace mucho tiempo. Ahora no somos parecidos. ¡Yo soy el cazador y la Iglesia de la Luz es la presa! ¡Jajaja, ambos somos herejes, pero con grandes diferencias!”

Justo después de terminar esas palabras, sonidos de silbidos comenzaron y varias sombras humanas aterrizaron. Estas eran sacerdotes de la Iglesia de la Luz. Dos magos que habían desplegado hechizos de flotación ahora estaban en medio del aire. Uno de ellos, rezumando arrogancia, le dijo a Elizabeth, “¡Tú no escaparas este día!”

Los sonidos siseantes crecían mientras más y más personas se acercaban. Dentro de un parpadeo, un grupo de Caballeros del Templo dirigidos por el caballero sagrado Blount llegaron con los sacerdotes de la luz y rápidamente rodearon el área donde Elizabeth estaba.

La atención cayó en Elizabeth. Han Shuo, quien estaba directamente enfrente de ella, resulto tener su espalda hacia el caballero sagrado. Además de eso, mientras Blount estaba completamente concentrado en la cojeante Elizabeth, fallo en notar que la alta figura ante él era la misma que lo dejo gravemente herido hacía tres años.

Elizabeth no podía moverse en lo más mínimo y parecía indefensa mientras los expertos de la Iglesia de la Luz la rodeaban. Creció su ansiedad, sentía como si llamas salieran de sus ojos. Con respecto a Han Shuo declarándose el cazador y la Iglesia de la Luz la presa, ella evidentemente no lo creyó y suplico, “¡Liberarme! ¡Te llevare, escaparemos a través del lodo, de lo contrario ambos moriremos aquí!”

“Elizabeth has asesinado a incontables seguidores nuestros a través de los años. La Iglesia de la Luz a estado tras de ti por cuarenta años, pero nunca había sido capaz de rodearte completamente. Pero en esta ocasión, ¡en esta ocasión veremos como eres capaz de escapar!”, el caballero sagrado Blount se burló mientras miraba a Elizabeth. Después de recuperarse de sus heridas, aún parecía muy calmado y tranquilo.

‘Mierda, mierda, mierda voy a morir aquí’, Elizabeth pensó cuando miro a Han Shuo permanecer inmóvil, mientras esos de la Iglesia de la Luz se acercaban poco a poco, cortando totalmente sus oportunidades de escapar. Su corazón eventualmente se atiborro con el sentimiento de la desesperación.

“¿Huh? ¡Elizabeth, estas actuando muy extraño este día! ¿Qué usualmente no escapas tan rápido como el viento? ¿Por qué no estas corriendo hoy? ¿Podría ser que quieras pelear con nosotros hasta la muerte? Jajaja. ¡Con Lord Blount aquí, debes estar cortejando la muerte!” le dijo el primer mago calmadamente a Elizabeth.

“Basta de tonterías, ¡derríbenla!” Blount grito, paseando tranquilamente hacia Elizabeth.

Repentinamente, un aura concentrada de muerte pudo sentirse desde fuera del sitio. La expresión en el rostro de Blount cambio y él inmediatamente se detuvo para mirar los alrededores. Descubrió que una innumerable cantidad de criaturas no muertas secretamente los habían rodeado.

Sólo en ese momento el caballero sagrado cambio su atención a la persona cuya espalda estaba hacia él. La imponente vista de la espalda de Han Shuo se volvió extrañamente familiar. Esa peculiar familiaridad le dio a Blount un intenso sentimiento de malestar. Abruptamente hizo gestos a los miembros de la Iglesia de la Luz para que pararan y le dijo a Han Shuo con una voz profunda, “ese amigo de allí, ¡parece que nos hemos conocido antes!”

“Por supuesto. ¡Por supuesto que nos hemos conocido, Lord Blount!” Han Shuo dijo con una sonrisa malvada y finalmente se dio la vuelta, sus penetrantes ojos se clavaron en Blount.