Capítulo 291: Mansión y territorio


La Ciudad Brettel estaba ubicada al este del Imperio Lancelot y limitaba con siete ducados constantemente en guerra. Esos ducados no eran tan poderosos como el Imperio Lancelot y estaban plagados de conflictos durante casi todo el año.

Sin embargo, cada que el Imperio Lancelot trataba de invadir esos siete ducados, detendrían su conflicto interno y unirían sus manos para resistir la invasión del Imperio Lancelot.

Un ducado en sí mismo no podía competir con el Imperio Lancelot, pero siete de ellos juntos tenían un poder más allá del Imperio Lancelot. Afortunadamente, esos siete ducados nunca se unirían por siempre, de lo contrario, para el Imperio Lancelot sería realmente difícil enfrentar su ataque.

Siendo una ciudad del imperio Lancelot que bordeaba los siete ducados, la Ciudad Brettel estaba atrapada en una ubicación incómoda. Contenía vastas extensiones de tierra, pero sufría el impacto de la guerra caótica entre los siete ducados, por lo que era el lugar donde los ladrones se mezclaban con la gente honesta.

“Bryan, normalmente un conde como tú no tiene forma de controlar un territorio tan grande. La Ciudad Brettel es casi del tamaño de Ciudad Valen, por lo que solo alguien con el título de marqués está calificado para supervisar esa ciudad. Jeje, Brettel es realmente caótica, pero es lo correcto para un joven enérgico como tú”.

“Sería muy beneficioso para tu futura carrera si administras bien la Ciudad Brettel. Depende de ti aprovechar las oportunidades si deseas obtener el título de marqués o duque”. Sentado en la cámara secreta del Manto Oscuro, Cándido miró a Han Shuo y le explicó en voz baja.

Sentado directamente enfrente de Cándido, Han Shuo estaba leyendo información sobre la Ciudad Brettel. Asintió a las palabras de Cándido y colocó los documentos a un lado, levantando la cabeza para decir, “Brettel es una tierra estéril, el suelo no puede nutrir a ningún tipo de cultivo. Solo puede producir algunos minerales especializados de hierro y plata. La ciudad ha estado atrapada en medio de las guerras entre los siete ducados desde hace mucho tiempo, y los bandidos y los ladrones corren desenfrenados. Incluso varios ejércitos oficiales de los ducados se han disfrazado de bandidos para invadir y saquear la ciudad. ¡Caótico en su corazón, con la gente de la ciudad endurecida, en realidad es un área muy interesante!”

“¿Cómo es eso? ¿Es que tienes algunas ideas?” Han Shuo ahora era un conde, y también había demostrado su poder la última vez en la Casa Jardín asesinando a Leah Cain. Incluso Cándido ya no mantenía la actitud de un jefe hablando con un subordinado cuando hablaba con Han Shuo. Él veía a Han Shuo como un individuo en un nivel igual.

“No hay ideas por ahora. ¡Quiero ir a Ciudad Brettel y ver la situación por mí primero!” Han Shuo respondió indiferente.

“Entonces está bien. Toma esos documentos, son una prueba de tu identidad como señor de la Ciudad Brettel. El antiguo señor de la ciudad fue removido debido a su incompetencia por lo que el castillo de Brettel ahora te pertenece. Puedes mostrar esos documentos para hacerte cargo oficialmente de ellos”.

“Mm, además, Ciudad Brettel tiene tres mil guardias bajo tu comando. Quizás no estés bien versado en dirigir el ejército a la guerra. Sin embargo, Lawrence debería poder ayudarte con ese aspecto. Solo necesitas proteger a la Ciudad Brettel de la invasión de los ducados y bandidos, así como mantener el orden. Eso debería ser suficiente”. Cándido dijo.

“Bien entonces, me retirare ahora. ¡Lo contactare a través del espejo mágico en la fortaleza del Manto Oscuro si surge algo!” Han Shuo asintió hacia Cándido antes de salir de la sede del Manto Oscuro.

Han Shuo entró en una mansión en el extremo norte de la ciudad. Un mayordomo ya estaba esperando frente a la puerta. Al ver a Han Shuo, inmediata y respetuosamente dijo, “Respetado Señor Conde, finalmente ha venido. Mi nombre es Kallas, yo seré su mayordomo”.

“Hola Kallas, ¿qué puedes decirme sobre esta mansión?” Han Shuo pregunto con una ligera sonrisa.

Kallas era un anciano de cabellos grises que vestía ropas limpias y sencillas. Su discurso fue refinado y su comportamiento cortés. Debe haber estado en su puesto durante bastantes años. Kallas inmediatamente respondió respetuosamente a la pregunta de Han Shuo, “Su Señoría, esta mansión le pertenece desde el momento en que derrotó a Leah Cain. Todo está funcionando normalmente. En los pasados días, un total de treinta nobles de Ciudad Ossen han venido a hacerle una visita. Hemos recibido setenta y tres tipos de regalos en total, todos los cuales se almacenan adecuadamente…”

Han Shuo recordaba cada detalle mientras Kallas resumía suavemente la situación dentro de la mansión. De Kallas, Han Shuo sabía que muchos nobles no tenían territorio en la Ciudad Ossen. En cambio, tenían una mansión allí en la que se quedaban cuando fueran a ver a Su Majestad el Rey.

Desde luego, también había aristócratas cuyos territorios no eran lo suficientemente bulliciosos para sus gustos. Como no disfrutaban de la vida en su propio territorio, muchos nobles siempre residían dentro de la Ciudad Ossen. Estaba bien siempre y cuando regresaran a su territorio regularmente, manejaran algunos asuntos y se aseguraran de que no surgieran problemas.

La mansión vino con sirvientas, mayordomos y todos los recursos necesarios. Han Shuo tenía el derecho de eliminarlos, o pagarles un cierto salario cada mes para que pudieran mantener el funcionamiento normal de la mansión. Kallas describió algunas de las cosas misceláneas con mucho cuidado.

“Muy bien, Señor Kallas, lo he entendido todo. Mm, llévame a la sala de estar. Invita a Lawrence y a la joven señorita Phoebe, quiero verlos a los dos. Si otras personas preguntan por mí, diles que no estoy aquí”. Han Shuo descubrió a través de la vigilancia de los tres yin demonios que muchas personas habían ido a visitarlo. Esas personas habían sido ubicadas en habitaciones diferentes por lo que no sabían de los movimientos de los demás.

Un demonio yin había resultado herido la última vez en la batalla con Leah Cain. Se había recuperado después de ser nutrido por la esencia de sangre en el Cementerio de la Muerte. A pesar de que Han Shuo había gastado unas pocas gotas de esencia de sangre, era bueno que el demonio yin estuviera bien.

“¡Si, Su Señoría!” Kallas respondió. Llevo a Han Shuo a una gran sala de estar antes de retirarse respetuosamente.

Esa sala de estar era tan grande como una cancha de baloncesto. Siete lámparas grandes y vibrantes colgaban arriba mientras una suave alfombra cubría el piso. Muchas sillas confortables estaban colocadas alrededor del entorno. La habitación parecía amplia y luminosa.

Lawrence y Phoebe entraron juntos después de un tiempo. Lawrence se rio de buena gana al ver a Han Shuo, diciendo, “Felicitaciones Bryan, escuché que el rey te otorgó un título hoy. Pensé que volverías a tu mansión, así que traje a Phoebe conmigo”.

El rostro de Phoebe estaba radiante, una hermosa y brillante sonrisa florecía en sus labios después de haber ganado una enorme cantidad de monedas de oro. Sus ojos brillaron cuando miró a Han Shuo y dijo, “Bryan, Cameron ésta terminado en esta ocasión. Su alianza mercantil sufrió una gran pérdida gracias a él, por lo que sus aliados ya no confían en él. La crisis de nuestro Gremio Boozt ha sido resuelta”.

Al mirar a las dos personas felices frente a él, Han Shuo sonrió y dijo, “Tengo la intención de ir a la Ciudad Brettel. Parece ser una ciudad llena de caos y desorden, por lo que debería resultar interesante. Si esa Ciudad Brettel puede desarrollarse bien en mis manos, será muy beneficioso para ti, Lawrence”.

“Escuché que te haras cargo de Ciudad Brettel. Esa ciudad es realmente caótica, los civiles allí son mucho más duros que en la Ciudad Ossen. Los ejércitos de bandidos de varios grandes ducados constantemente saquean las aldeas en los alrededores. En años recientes, los señores de la Ciudad Brettel han sido incompetentes. Eso ha causado que todos los empresarios se vayan, y los nobles y civiles pierdan su confianza en Ciudad Brettel. ¡Puede que no sea fácil si quieres controlar rápidamente la situación!” Lawrence dijo frunciendo el ceño. Estaba bastante preocupado al escuchar a Han Shuo mencionar a la Ciudad Brettel.

El Imperio Lancelot había enviado sus ejércitos repetidamente y había intentado invadir los siete grandes ducados a través de la Ciudad Brettel. Sin embargo, el Imperio tuvo que retirarse cada vez y finalmente desterró esa idea. Cada vez que las tropas principales se retiraban, las pocas decenas de miles de guardias de Ciudad Brettel restantes eran insuficientes para defenderse contra la invasión de cualquier ducado. Los ducados aprovecharon esa oportunidad para saquear e incursionar, como era su costumbre.

Sin embargo, a pesar de que los siete grandes ducados tenían el poder de tomar Ciudad Brettel, no se atrevieron porque aún sospechaban entre ellos, al tiempo que temían que realmente enfurecieran al Imperio Lancelot. Por eso, solo saqueaban de vez en cuando y nunca ocuparon realmente la ciudad.

Por lo tanto, los antiguos señores de la Ciudad Brettel se sintieron muy ofendidos y frustrados. La ciudad era mucho más débil que cualquiera de los grandes ducados. Además, la tierra era estéril, por lo que no hubo mucho beneficio a pesar de la inmensidad del área. El Rey tampoco estaba dispuesto a desperdiciar una enorme cantidad de mano de obra y recursos para estacionar un ejército dentro de la ciudad para defenderse de los siete ducados.

La Ciudad Brettel se había convertido en una especie de existencia inútil y sin sentido desde entonces. Sería una pena rendirse, pero no rendirse tampoco aportaría ningún beneficio. La situación era muy incómoda.

“Descansa tranquilo, entiendo qué clase de lugar es Ciudad Brettel. Ya tengo un plan. Después de todo, Su Majestad ha hablado. ¡La Ciudad Brettel está completamente bajo mi responsabilidad, la cuidaré bien!” Han Shuo dejó escapar un extraño cacareo y respondió de una manera misteriosa.

“¿Qué planeas hacer?” Lawrence pregunto, estupefacto.

“Lo sabrás cuando llegue el momento. ¡Haré que la Ciudad Brettel sea aún más caótica!”. Las palabras de Han Shuo sonaron con una risa malvada.