ELS – Cap. 01

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Capítulo 01: No lo sé Rick, parece falso

La Secta Ladrillo tiene una base que se extiende por un total de 1/12 del Reino Ilusorio. Incluso si tomamos en cuenta su forma, podríamos pensar que se trata de un distrito completo antes que una sola organización. Su arquitectura, al igual que el resto del reino, posee un estilo medieval donde la piedra es el componente principal. La Secta Ladrillo está formada por edificaciones medianas inter-conectadas entre sí con túneles subterráneos y pasadillos laberintosos. La casa del gremio, donde vive la élite, se encuentra justo en la parte trasera, resguardada por varias formaciones mágicas que solo permiten acceso a ciertos miembros autorizados. Es tan grande como el castillo del rey, y dentro se encuentran los diferentes servicios administrativos, académicos y logísticos. Siguiendo desde allí en adelante, se encuentra la zona de entrenamiento de los miembros que alcanzaron un nivel decente de fuerza y pueden representar a la secta en el exterior. Estos discípulos poseen un estilo de pelea diferenciado entre sí, basándose en sus atributos raciales y entrenamiento único, haciendo que los encuentros amistosos sean una experiencia enriquecedora. Finalmente, desde ese punto al exterior se encuentran los nuevos reclutas con potencial. Este grupo está aquí para formarse en el extraño uso del ladrillo y no son reconocidos como miembros oficiales por los demás hasta que alcancen suficiente poderío.

La diferencia entre cada zona también otorga ciertos beneficios. Para comenzar, todos los miembros, ya sean reconocidos o no, cuentan sin distinción de una habitación propia, además de tres comidas al día. Pueden solicitar técnicas de entrenamiento a la biblioteca siempre que se justifique mediante una prueba de aptitud y compatibilidad. Los miembros oficiales, por otro lado, tienen el permiso para contratar un sirviente de confianza para que lo ayude con sus labores y que podrá acompañarlo dentro sin necesidad de ser un discípulo. Además, si encuentran a algún recluta habilidoso, pueden aceptarlo como aprendiz personal. En cuanto a la élite… actualmente solo cuenta con ocho miembros si no tomamos en cuenta al líder. Ellos tienen derecho a conseguir cinco sirvientes, acceso total a la biblioteca y los otros recursos, además de casas completas. Pueden salir sin justificación y actuar a sus anchas siempre y cuando no manchen el nombre de la secta.

Y te preguntarás, ¿dónde carajos están los esclavos? Pues esas pequeñas criaturitas viven por debajo de la vista, literalmente. Después de descender por unos cuantos metros, cada edificio de la secta se encuentra conectada por una compleja red de túneles prevista para emergencias; sin embargo, no son estrechos caminos por donde pasaría justo una persona, sino grandes corredores con instalaciones construidas para lo más bajo de la organización, los esclavos. Porque por supuesto, si inspiras una novela en la época medieval obviamente debes incluir gente sin derechos que se encargue del trabajo sucio. Estos trozos de carne viven en celdas subterráneas durante la mayor parte del tiempo, saliendo solo para ocuparse de labores como limpieza, cocina, lavandería y, en algunos casos, ser usados como sacos de boxeo o sujetos de prueba.

Pero siendo sinceros… más que una zona de esclavos, esto se ve como un zoológico de estrambóticas especies. Se pueden apreciar elfos, demonios, humanos, mestizos, bestias, arpías, ángeles e incluso muñecos. Con el espíritu coleccionista del líder, se las arregló para poner aquí al menos 67% de las razas que habitan este planeta. Cada uno de ellos trabaja sin cesar desde que el reloj marca las 4:00 am y solo se les permite regresar a sus celdas a descansar después de medianoche. ¿Qué hay de sus comidas? Bueno, ellos comen si los de arriba se encuentran de buen humor y les permiten tomar algunas de sus sobras. De otro modo, solo esperan que la basura todavía albergue esperanza para sus hambrientos estómagos.

… … … … … …

“¡Vamos Jack, de prisa! La señora Tabhita podría ser castigada otra vez” Dijo Sena mientras apresuraba a su compañero de celda, el Negro Jack(?). Los dulces ojos de Sena se humedecieron ligeramente cuando recordó que en una anterior ocasión, aquella anciana encargada de preparar la comida para los miembros de la secta fue golpeada porque ellos no le llevaron los ingredientes rápidamente y el almuerzo no estuvo listo a tiempo.

Ambos se encargaban de ir a buscar los insumos necesarios para las labores en la cocina. Y, aunque muchos piensen que es una oportunidad de oro para robarse algo de comida, la verdad es que todo se encuentra medido y estrictamente controlado. Por eso, tanto Sena como Jack, no se atrevían a tocar nada por más que sus tripas se estuviesen comiendo a si mismas. Justo ahora, la joven pelirroja caminaba adelante de él llevando entre sus manos una canasta repleta de diferentes especias aromáticas. Tan solo unos pasos detrás de ella, Jack lidiaba con una gran y pesada cacerola de metal donde colocó las verduras.

El pequeño elfo oscuro Jack se quejó en voz alta, “¿Acaso solo sabes cómo hablar? ¿Donde quedaron las feministas que protestan por igualdad? Las mujeres también pueden cargar cosas pesadas y no solo hierbas.” Su expresión era cubierta por la cacerola, pero claramente lo decía en broma. Jack conocía perfectamente la terrible condición física de Sena, así que se sentiría horrible si la viese cargar algo como esto.

Jack se detuvo un instante en silencio y entonces, acomodó su carga y de repente salió disparado hacia adelante mientras corría hacia un pasadillo “¡¡Espero que puedas mantener mi ritmo!!”, le gritó a Sena antes de desaparecer entre las sombras subterráneas. Sena solo pudo sonreír antes de ir tras él; ella tal vez envidiaba un poco su increíble vitalidad.

Con ese impulso de velocidad, no tardaron en alcanzar la enorme cocina de la secta, donde les esperaba la anciana Tabhita, sujetado peligrosamente una cuchillo de carnicero. Ella recibió los productos traídos por Sena y Jack antes de comenzar a ordenar a sus otros ayudantes que se ocuparan de las diversas labores y así poder terminar a tiempo. Cuando daba órdenes blandía la filosa hoja del cuchillo como si no tuviese temor de matar a alguien por error y gritaba tantas groserías que incluso un camionero se sentiría apenado.

El lugar era caótico a más no poder, con casi dos docenas de esclavos corriendo por aquí y allá bajo la vista de los guardias. Todos trabajaban arduamente para no ser azotados, siguiendo las órdenes de la jefa de cocina. Sena también se incorporó al trabajo tan pronto llegó, picando los vegetales en un rincón de la mesa. En cuanto a Jack… el era un pequeño bribón que al que no le importaba recibir una reprimenda, por lo que desapareció en cuanto tuvo la oportunidad.

Sena siempre se preocupaba por él como lo haría una hermana mayor; así que no podía estar completamente tranquila sabiendo que podía meterse en problemas. Buscando con la mirada, intentaba ubicar al vago de Jack, quien posiblemente descansaba entre los alrededores. Sin embargo, mientras dividía su atención en la búsqueda y corte de verduras, escuchó la discusión de los dos guardias a cargo de vigilarlos.

– “¡Eso es imposible! Todos saben que el excéntrico Theam no quiere casarse” Dijo el guardia con bigote chistoso y ojos estirados. 

– “Te digo la verdad Chumlee. Justo hoy está volviendo al Reino Destructor para pedir oficialmente la mano de la princesa Nightmare” Contestó el otro guardia, un calvo rechoncho. 

– “Patrañas. Todo el mundo sabe que está afiliado al Reino Ilusorio. Me parece más probable que se case con la hija del Rey Tito Vegano que con la terrible heredera destructora” Volvió a hablar Chumlee.

– “Dicen que el maestro logró ver su rostro y quedó prendado de ella en ese mismo instante. Él es fuerte, así que no creo que alguien se atreva a ir en contra de su deseo” El pelado de brazzers insistía en su postura, levantando un poco su tono de voz.

– “¿¡Y qué si es una belleza incomparable?! ¿Ir a pedir matrimonio solo por ver su rostro? No lo sé Rick, parece falso…” 

“¿No es esa nuestra oportunidad?” Preguntó Jack a la par que tomaba otro cuchillo disponible. Sena casi sufre un infarto al escuchar la repentina voz tan cerca, pero se controló para solo pegar un salto pequeñísimo que pasó desapercibido por los demás. Ese bribón de Jack se apareció de la nada para asustarla; Sena realmente creía que él merecía quedarse sin comida hoy. Jack rió por su travesura y comenzó a picar otro grupo de verduras al lado de la pelirroja. “Si lo que dicen es verdad tendrás tres días para memorizar el libro. La fecha límite está cerca así que es una situación casi milagrosa” El pequeño elfo hablaba tranquilamente, pero en sus ojos se veía un brillante tinte de esperanza.

“Lo sé…” Sena tragó saliva para poder continuar “… Te prometo que dentro de dos semanas los muros de la secta no podrán detenernos, ni tampoco este terrible conjuro” Sus blancas manos acariciaron su garganta y lentamente bajaron hacia donde la clavícula se encontraba… justo allí se podía apreciar un símbolo plateado en forma de ‘T’, uno que todos los esclavos tenían en sus cuerpos. Ese era el vínculo forzoso impuesto por el chamán que lideraba la secta, aquel que privó sus vidas de algo tan hermoso como lo era la libertad.