EAA — Capítulo 68

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Capítulo 68: Una Predeterminada Relación Imperial (1)


Ye Tian Feng se levantó de la cama para después extender su mano hacia la pálida cara de Mu Ting Er. La agarró del brazo, luego se rió fríamente, “Pero ya que realmente quieres servirme tanto, ¿qué tal si te concedo tu deseo? Estoy de un humor excepcional hoy, así que Mei y tú me servirán juntas.”

Con ojos muy abiertos y hermosos, Mu Ting Er estaba atónita mientras observa al familiar rostro que tenía delante.

¿Este era el hombre que había amado durante tantos años? ¿De verdad quería hacer tal servicio junto a otra chica?.

‘¡No, no quiero!’

“Su Alteza, le suplico que me deje ir. Te lo ruego.” Mu Ting Er se echó a llorar, pero no importaba lo mucho que suplicara, ya era demasiado tarde para hacer que el corazón de ese hombre sintiera pena por ella.

Mu Ting Er cerró los ojos con desesperación mientras su ropa se rasgaba, pieza por pieza…

Esa mirada de antes había hecho que su corazón entrara en un bucle de dolor. ¿Cómo podría soportar ver todo el proceso? Lo único que podía hacer era cerrar los ojos y hacer todo lo posible para no presenciar esta brutal escena.

“Maestra, la Consorte Imperial Ya ha llegado.”

En la Residencia Mu, Mu Ru Yue estaba comiendo unas uvas que Ye Wu Chen había pelado por ella. Después de escuchar el anuncio Li Lu, no pudo evitar levantar las cejas antes de preguntar: “¿Por qué la Consorte Imperial Ya viene a buscarme?”

Ya no era un secreto para la gente de Ciudad Fénix que ella se quedó en ese lugar.

Li Lu se rascó la parte posterior de la cabeza y se rió entre dientes. “Tampoco estoy seguro de la razón, pero Maestra debería saberlo después de conocerla.”

“Está bien”. Mu Ru Yue se levantó de su asiento antes de estirar su cuerpo. “Saldré para reunirme con la Consorte Imperial Ji Ru Ya y descubriré el motivo por el que me está buscando.”

Mientras hablaba, ya había salido por la puerta.

En el salón de espera.

La Consorte Imperial Ya estaba sentada en una silla de madera, a su lado había una sirvienta que le servía un poco de té del cual tomó un poco, saboreando el té antes de expresar su veredicto, “Este té es bueno.”

Cuando Mu Ru Yue salió de la puerta y escuchó las palabras del Consorte Imperial Ya, no pudo evitar sonreír. “Si a la Consorte Imperial Ya le gusta, ¿qué tal si llevamos algunas libras al palacio?”

Este té fue tomado de ese viejo hombre de todos modos.

“No estaría en una reunión con la Señorita Mu, entonces.” La Consorte Imperial de una encantadora sonrisa acentuó su vivacidad. “Señorita Mu, no he venido aquí con el estatus de Consorte Imperial, así que actualmente solo soy Ji Ru Ya, por lo que la Señorita Mu debería dejar de llamarme por mi título.”

Mu Ru Yue se sentó con una sonrisa y bebió un poco de té antes de responder tranquilamente: “En ese caso, ¿por qué me busca, Señorita Ya?”

Dudaba que Ji Ru Ya iría a verla si no tenía un motivo oculto. No obstante, tenía una buena impresión de esta mujer, por lo que no la rechazó.

Ji Ru Ya cambió su mirada hacia la criada. “Fei Cui, haz guardia afuera e impide que alguien entre en este lugar.”

“Entendido, Niang Niang*.”

Fei Cui se dio vuelta y se dirigió hacia la puerta para proteger la habitación mientras Ji Ru Ya no deja de observar a Mu Ru Yue. Su magnífico y sobresaliente rostro expresaba tristeza.

“¿La Señorita Mu está interesada en escuchar mi historia?”

Todos sabían que el Emperador de Zi Yue había adorado a la Consorte Imperial Ya hasta sus huesos y había enviado todo tipo de tesoros al Pabellón Ya. Él haría lo que esa Consorte Imperial deseara para hacerla feliz, hasta el punto de que la gente murmuraba que la Consorte Imperial Ya conduciría a la caída del reino debido a su apariencia.

Pero ¿quién sabía si esta chica devastadoramente hermosa había estado dispuesta a casarse con un anciano lo suficientemente mayor como para ser su abuelo? No podría darle la vida más perfecta, no importa cuán privilegiado sea ese anciano.


  • Era como las sirvientas se referían a las Consortes Imperiales y a Concubinas del Emperador de alto rango. Un título, como el “sama” en japón.