EAA — Capítulo 275

0

Capítulo 275: Avanzando hacia el Reino Xiantian (3)


“Feng Jing Tian, ¿qué derecho tienes de hablarle así a la hermana mayor Lan Yue?”.

Parecía que las palabras de Feng Jing Tian resultaron ser demasiado, pues una belleza ubicada a un lado de Lan Yue sostuvo el frágil cuerpo de Lan Yue. Dicha belleza miró furiosa a Feng Jing Tian.

“A la hermana mayor Lan Yue le gustas, pero ¿qué derecho tienes a humillarla? Su estatus de prometida fue un acuerdo entre el jefe de la Familia Feng y nuestro padre. ¡Simplemente no tienes el poder de elegir!”.

Feng Jing Tian entrecerró sus ojos al escuchar esas palabras, y su encantadora sonrisa de repente se volvió sombría. El chico parecía ser una tentadora flor proveniente del infierno.

“¡Lan Xin!” La expresión de Lan Yue cambió al ver el rostro de su prometido. Sabía que Feng Jing Tian estaba enfadado. “¡No puedes decir eso!”.

“¿Por qué no puedo?” Lan Xin resopló, y su furiosa mirada quedó fija en Mu Ru Yue. Sus ojos contenían celos innegables. “¿Quién es esta mujer? ¿Qué calificación tiene para caminar a tu lado? No puede ser que hayas abandonado a una mujer como la hermana mayor Lan Yue para casarte con esta chica, ¿verdad? No siento ni las más mínimas ondulaciones de energía de ella, así que obviamente es una basura que no sirve para nada. El jefe de la Familia Feng no te permitirá estar con ella”.

Lan Xin levantó su mandíbula con un toque de arrogancia y observó a Mu Ru Yue con desdén.

“Apestosa chica, Feng Jing Tian no es alguien a quien puedas ponerle esas sucias patas encima, deberías eliminar cualquier pensamiento de convertirte en una especie de… fénix. Siempre serás incompatible con un hombre tan sobresaliente, pero no te preocupes, si quieres casarte con alguien, nuestra familia Lan tiene varios subordinados. Puedo permitirte ser concubina de cualquiera de ellos, ya que después de todo, los subordinados de nuestra familia Lan tienen como norma el matrimonio. Una basura tan buena para nada como tú debería tener sentirse honrada de ser una concubina”.

El joven más destacado en la Ciudad Feng era Feng Jing Tian de la Familia Feng. Lan Xin sabía que no era tan hermosa ni tan poderosa como Lan Yue, por ende, era incapaz de ser su esposa… pero si Lan Yue se casa con Feng Jing Tian, quizás podría llegar a ser una de sus concubinas.

‘¿Cómo puedo dejar que una basura destruya mis planes?’

Y así, todo lo que estaba haciendo siempre fue por el bien de ella, siempre pensando en sí misma al expresar su injusticia hacia Lan Yue…

Sin embargo, estuvo tan ensimismada que no vió como la expresión de Feng Jing Tian se volvió aún más aterradora, para luego levantar su mano para golpear el rostro Lan Xin.

¡Pah!

Con un sonido estruendoso, Lan Xin fue enviada volando debido a esa bofetada, aterrizando en el puesto de un vendedor ubicado en la calle del costado. Con lagrimas en los ojos, la chica miró aturdida y con lágrimas en los ojos a Feng Jing Tian.

“Feng Jing Tian, soy una hija de la Familia Lan. Tú… ¿me has abofeteado?”.

El corazón de Lan Xin se estremeció con violencia mientras se mordía el labio inferior. Sus ojos de pronto mostraron un resentimiento tan obvio que si alguien llegara al lugar en ese instante, pensaría que Feng Jing Tian era un bastardo que abandonó a su esposa e hija.

“¿Que si te abofetee?” Feng Jing Tian rió con frialdad. “No no, simplemente actué por impulso y termine con mi mano sucia. ¡Lárgate inmediatamente! ¡Si no fuera por ser una chica de la Familia Lan, ya serías un cadáver! Te lo advierto por última vez, es mejor que no conspires contra ella. ¡De lo contrario, te haré saber lo que es vivir una vida peor que la muerte!”.

Las palabras del hombre fueron tan impactantes que fue como si una aguja hubiera golpeado el corazón de Lan Yue. De hecho, fue tan doloroso que todo su cuerpo empezó a temblar mientras sus hermosos ojos azules se llenaron de lágrimas. Después de todos estos años, ya se había acostumbrado a ver a su amado intimar con otras chicas, pero mientras fuera suyo, sería suficiente. Además, esas chicas no significaban nada para él.

Pensó que esta mujer era otra más del montón, así que ignoró su presencia desde el principio puesto que sabía que Feng Jing Tian se enojaba cuando alguien se metía en sus asuntos…