EAA — Capítulo 167

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Capítulo 167: Patriarca de la Secta Santa (2)


El hombre parecía tener alrededor de veinte años, su postura era tan recta como una espada y tenía una piel de color miel que irradiaba luz del sol. Estaba bien desarrollado, porque una túnica negra ligeramente cerrada exponía músculos bien definidos. Nadie hubiera podido imaginar que este hombre de veinte años fuera en realidad el líder de la siniestra Secta Santa.

La Secta Santa había sido establecida por al menos veinte años, por lo que incluso si hubiera comenzado en su juventud, al menos debería ser un hombre de mediana edad de cuarenta a cincuenta años de edad. Después de todo, ¿no debería ser imposible para él haber establecido a la poderosa Secta Santa cuando nació?.

No obstante, solo por la apariencia de ese hombre, de hecho parecía tener veinte años…

El único defecto en su apariencia era una cicatriz horizontal en el lado izquierdo de su rostro, la cual destruyó, sin piedad, su belleza. Si no fuera por eso, este hombre habría sido excepcionalmente guapo.

«No pensé que había dejado una mala semilla después de tantos años». El hombre bajó un poco la cabeza y, con una sonrisa despiadada, continuó: «También mataste a dos de mis subordinadas… Si hubiera sabido esto antes, te habría matado entonces para evitar futuros desastres.»

«Es una pena que no lo hiciste.»

El rostro de Ye Wu Chen era siniestro y frío, todo su cuerpo emitía un aura malévola y espeluznante. Dichas sus palabras, el otro hombre levantó la cabeza y se rió. Su risa fue dramática y descarada, y pareció sacudir todo el bosque.

«Mocoso, tu madre me había traicionado en el pasado y ahora incluso mataste a mis subordinados. ¿Crees que te dejaré ir? Sé que querías atraer mi atención hacia ti para darle una seguridad temporal a tu prometida, tú y tus padres están tan dedicados al amor… Es una pena que deba obtener a tu prometida, porque mi poder mejorará rápidamente después de tener un intercambio de Yin-Yang con ella; sin embargo, te mataré antes de eso para que no tengas que sufrir por semejante espectáculo.»

La malicia en la expresión helada de Ye Wu Chen se profundizó. «Tendré que ver si tienes esa capacidad. ¡Este Príncipe definitivamente no te dejará tocar un cabello en su cabeza! »

«¿Así que fuiste detrás de ella para reunirte conmigo?» El hombre obviamente sabía de los motivos de Ye Wu Chen, así que sus labios se curvaron y enseño una risa implacable. «Te enviaré al infierno dentro de poco.»

Su mayor entretenimiento en la vida era dividir a las parejas, ya que dentro de la Secta Santa, había muchas chicas jóvenes que fueron secuestradas por él, robadas de sus prometidos. Sin embargo, después de tener relaciones sexuales con ellas, la mayoría de ellas olvidaría su pasado y lo perseguiría de todo corazón.

Pero su mayor capricho era no usar nada dos veces… Sin excepción.

Ye Wu Chen miró con frialdad al hombre que tenía delante, recordando que su único temor dentro de la Secta Santa era el mismísimo Patriarca. Y aún así…

«Aún no tienes la capacidad de matar a este Príncipe.»

Había alguien esperándolo en casa, así que aunque el hombre que ahora estaba frente a él era peligroso, definitivamente regresaría a su lado…

«Maestra». Li Lu miró con timidez a Mu Ru Yue, quien tenía una expresión terrible. No se atrevió a decir lo que quería decir.

Mu Ru Yue replego sus pensamientos y su mirada se oscureció un poco. «Li Lu, reúne a todos los miembros de la Secta Masacre Celestial ahora, comenzaremos el entrenamiento del infierno.»

«¿Ah?» Li Lu estaba aturdido. «¿No falta medio mes para eso?»

«¡No! ¡Comenzaremos ahora!”

Ella ya había prometido que lucharía junto a él y llegaría a la cima del mundo, pero en este momento, aún necesitaba enfrentar muchos asuntos por su cuenta. Si poderosos oponentes aparecieran cada vez, entonces solo sería una carga para él…