EAA — Capítulo 120

0

Capítulo 120: Una Sorprendida Madam Sheng Yue (2)


«Cariño”. Madam Sheng Yue sujetó con fuerza la manga de Xiao Tian Yu, habían lágrimas en sus ojos cuando preguntó: «¿Crees que nuestra hija nos rechazará? Han pasado 15 años, no sabemos qué tipo de vida ha estado viviendo durante estos años. Quizás ella tuvo una vida difícil… ¿Todavía me reconocerá después de estar fuera de nuestro lado durante 15 años? Ya que si no fuera por nosotros, la familia del Palacio Sur no se lo hubiera llevado… »

«No, no lo hará.» Xiao Tian Yu le dio unas suaves palmaditas en la espalda mientras él consolaba, «Nuestra hija no nos culpará, has llorado por ella muchas veces en los últimos año, estoy seguro que no puede esperar para reunirse contigo. Además, te había prometido cuando nos casamos, que serías la única mujer en mi vida, así que incluso bajo la inmensa presión de esos obstinados miembros del clan familiar, no rompí mi promesa. Simplemente deja que padre trate con esos ancianos obstinados antes de que encontremos a nuestra hija, no quiero que nuestra hija sufra ninguna injusticia después de regresar a casa.»

«Cariño…». El corazón de Madam Sheng Yue estaba conmovido, porque si su hija realmente fuera encontrada, entonces ya no tendría ningún remordimiento en su vida.

«Cariño, no te preocupes, ya no soy la misma persona que era cuando me casé contigo. Obtuve el reconocimiento del espíritu sagrado de la fuente del Dominio Sheng, quien me tituló como Madam Sheng Yue; también es debido a esto que la Familia Xiao se convirtió en la familia más poderosa del Dominio Sheng, por lo que los viejos y obstinados ancianos no continuaron tratando de hacer que tomaras concubinas. Si nuestra hija vuelve en el futuro, ¿quién se atrevería a intimidarla, desde que eso significa una directa falta de respeto hacia mi, Madam Sheng Yue? Aunque…»

Hablando hasta allí, la voz de Madam Sheng Yue tembló mientras usaba su mano para darle un duro golpe al pecho de Xiao Tian Yu. Continuó con una sonrisa, «Deberías mencionarle a tu padre que esos ancianos obstinados confían en su antigüedad para actuar de manera descontrolada. No olvides quién es el jefe de esta familia, aún recuerdo sus caras cuando intentaron forzarte a que tomaras una concubina. Todavía me repugna hasta hoy.»

Además, si no fuera por los ancianos, su esposo habría aniquilado a esa maldita familia del Palacio del Sur hace diez años.

Su razonamiento era por la paz y la serenidad del Dominio Sheng, ya que hubiera sido demasiado amable matarlos a todos después de lastimar a su hija. Lo que ella quería era que esas personas vivieran una vida peor que la muerte.

«Yu’er, ¿por qué te importan tanto esos viejos tontos? No soy su hijo, o ¿acaso mis padres no se pusieron de nuestro lado ese año?” Xiao Tian Yu sostuvo la mano de Madam Sheng Yue mientras él le sonreía y le acariciaba la cara. «Está bien, iré a buscar a mi padre ahora para que supervise a esta familia adecuadamente, él no les dará demasiados privilegios a esos ancianos obstinados para que incluso olviden su lugar. Si realmente ponen a nuestra hija en alguna situación desagradable…»

Un destello de helada intención asesina pasó junto a los ojos de Xiao Tian Yu. «No me importaría ayudar a mi padre a limpiar la familia, ya que nadie en este mundo puede intimidar a nuestros queridos hijos.»

«Bien, entonces te acompañaré. He estado fuera durante este último período, y también ha pasado un tiempo desde la última vez que conocí a padre… Así es, mi esposo, recientemente adopté una ahijada, porque cada vez que la veo, me recuerda a mi propia y lastimosa hija. Por lo tanto, pensé que estábamos bastante predestinados para conocernos, además, ella incluso salvó a Qing Qing…»

Después de eso, Madam Sheng Yue narró todo lo que le había sucedido en los últimos días a Xiao Tian Yu.

Tal vez fue debido a la información de la ubicación de su hija que Madam Sheng Yue no estaba tan preocupada como antes. Toda su figura empezaba a emitir un aura energética, haciendo que Xiao Tian Yu sonriera sin control.

Solo podían esperar que esta información no fuera falsa. Esta familia ya no podía permitirse el lujo de recibir más de estos golpes…